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Transacciones microfinancieras poderosas con remesas y la tecnología

Un modelo que conecta las remesas y las instituciones financieras fue presentado en la sede principal del BID en Washington, D.C., recientemente por Atsumasa Tochisako, presidente de Microfinance International Corporation (MFIC)—empresa que ha introducido el modelo para enviar remesas a instituciones microfinancieras en El Salvador con visión a expandirse en otros países de América Latina.

El modelo está basado en un sistema de conciliación electrónica por Internet con asiento en el sistema COBIS (Cooperative Open Banking Information System) especialmente acondicionado para instituciones microfinancieras. COBIS fue desarrollado por una empresa ecuatoriana con una donación del Fondo Multilateral de Inversiones del BID.

El sistema permite que los receptores de las remesas en la región obtengan su dinero casi instantáneamente, mientras que los remitentes pueden dirigir con precisión el destino del dinero que envían. Pueden hacer que el dinero de la remesa se desposite en la cuenta de ahorros del beneficiario en la institución microfinanciera asociada, o bien puede elegir que se emita un cheque a nombre de la escuela de los hijos del beneficiado, o a nombre de la empresa que da energía eléctrica al hogar del receptor.

El modelo incluye otro elemento clave: préstamos para las microfinancieras asociadas usando las remesas como garantía. MFIC acumula un gran número de cantidades pequeñas de remesas en su sistema y así junta un fondo que gana intereses y se puede destinar a préstamos. Las instituciones microfinancieras, socios y clientes a la vez, obtienen así acceso al sistema bancario estadounidense a través de Internet, sin costo o inversión extras en hardware o software.

MFIC cobra al remitente una tarifa plana por el servicio de envío de remesas. La tarifa para cantidades menores a US$150 es de US$6 y para cantidades mayores es US$9. El costo de transferencia de las remesas es más barato porque no se hacen transferencias individuales de dinero por cada remesa. En su lugar, las remesas son depositadas en el sistema bancario estadounidense ganando intereses. Las instituciones microfinancieras, en su papel de socios de MFIC ,desembolsan el dinero a los beneficiarios de remesas con fondos locales. Pero cada institución tiene una cuenta individual de remesas con MFIC en los Estados Unidos. Asimismo, la empresa ofrece una amplia gama de servicios financieros a los remitentes de remesas en los Estados Unidos a través de una cadena de centros de servicios financieros llamados Mi Pueblo. Estas tiendas cambian cheques por dinero en efectivo, ofrecen préstamos de consumo, líneas de crédito y otros productos. La interacción de estas actividades permite a las instituciones microfinancieras asociadas en América Latina introducir sus servicios a residentes en Estados Unidos.

MFIC ha partido con una serie de tiendas Mi Pueblo en Washington, D.C. y Maryland. Espera comenzar a realizar operaciones en Guatemala y Honduras luego del plan piloto en El Salvador, y los planes de expansión continuarán en Ecuador, Perú, Bolivia y México.

Tochisako fundó MFIC luego de trabajar más de una década como Representante General del Banco de Tokio-Mitsubishi en América Latina. Su experiencia en la región le hizo darse cuenta de que las remesas podían ser un vehículo de desarrollo de la industria microfinanciera si se usaba un sistema de como vehículo para beneficiar las microfinanzas y el desarrollo de los trabajadores locales si las transferencias de dinero se dirigían a través de un sistema de esclarecimiento financiero eficiente. Tochisako se retiró del banco y fundó MFIC en junio de 2003.

“La belleza de las remesas está en que prestas dinero a los trabajadores”, dijo Tochisako, “y es un sistema que se puede copiar en cualquier parte del mundo para acelerar la economía local”.