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Yalitza Aparicio, educadora, protagonista de la película Roma y primera mujer indígena en ser nominada al Oscar, nunca pensó en ser actriz. Jamás lo imaginó. De voz dulce e introvertida, Yalitza primero escogió la educación como carrera profesional. Sin embargo hoy, y con la ayuda de la vitrina que le ha entregado el cine, trabaja por cerrar las brechas sociales uniendo así sus dos grandes pasiones: la educación y la actuación. 

Para Yalitza el cine nunca fue una opción. Su sueño siempre fue ser profesora, tarea que en México no es tan simple. En el país, tres de cada 10 profesores no tienen título de estudios superiores. Y de hecho, los profesores de enseñanza primaria reciben un salario que es un 33% más bajo que el promedio de los países miembros de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), a la cual México también pertenece. 

La situación es aún peor en regiones más aisladas, como Oaxaca, estado natal de Yalitza y su familia. En estos lugares, necesidades más básicas como la falta de agua y transporte aquejan a los profesionales de la educación. “Si tú realmente quieres ser maestro, ya sabes que te vas a enfrentar a viajes de 20 horas o más para llegar a tu comunidad, que vas a caminar muchísimo e incluso dejar de ver a tu familia. Pero si tú realmente quieres ser profesor esa no es una barrera”, afirma Yalitza, quien estuvo el 9 de septiembre de 2019 en un evento sobre cine e inclusión social, realizado en la sede del BID en Washington. 

Facebook Live con Yalitza Aparicio desde la sede del BID en Washington, DC
Charla en vivo: Yalitza Aparicio, educación e inclusión social

Yalitza Aparicio es una de las 100 personas más influyentes del año, según la revista Time. Sin embargo, su principal pasión es fuera de cámaras impulsando la educación y el desarrollo infantil temprano en las comunidades indígenas. Únete a esta conversación en vivo por Facebook Live con Yalitza, donde nos contará acerca de su vida como educadora antes y después de Roma, y cómo desde el cine impulsa la inclusión social en México. Descubre cómo el cine se ha vuelto uno de los sectores de la economía creativa que genera más beneficios para el crecimiento de un país leyendo esta historia: https://www.iadb.org/es/mejorandovidas/el-cine-se-lleva-el-oscar-al-desarrollo

Posted by Banco Interamericano de Desarrollo on Monday, September 9, 2019

 

Las diferencias siguen aumentando si miramos aún más de cerca a las escuelas primarias en comunidades indígenas. En ellas, un 36,2% de los profesores no cuenta con programas de estudio. De hecho, es en estas escuelas donde se presenta el nivel más alto de demora en entrega de libros de textos gratuitos. Además, el plan de estudios único para educación básica ni siquiera contempla a las personas con discapacidad y hablantes de lenguas indígenas.

Sin embargo, para Yalitza —la intérprete de Cleo en la película Roma— las estadísticas no eran razón para desanimarse. Para ella, la enseñanza tenía un valor mucho más alto. “Yo soñaba con ser maestra preescolar, porque es una etapa esencial donde de ti depende si los niños van a seguir luchando por sus sueños o no”, comenta.

 

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

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Del pizarrón a Netflix

Convencida de su futuro como profesora y recién graduada, Yalitza ya tenía en mente una comunidad cercana donde buscar trabajo. “Era una localidad que me quedaba a solo dos horas de viaje desde mi casa, para mí eso era estar en la gloria”, dice. Sin embargo, su vida cambió tras acompañar a su hermana a las audiciones que Alfonso Cuarón, director del film, estaba realizando para la película Roma. Así, sin siquiera reconocer al renombrado director comenzó a pasar los filtros hasta que le ofrecieron el papel de Cleo. 

“Cada cosa que yo vivía era sorprendente. Era como una niña en un parque de diversiones que estaba descubriendo constantemente y preguntando todo. Así, he podido ir aprendiendo conforme voy actuando”, explica. Pero Yalitza no era la única. Cuarón apostó por realizar una película con un alto porcentaje de actores no profesionales, pero que representaran realmente a la sociedad mexicana. 

 

 

Hasta ese momento, Yalitza desconocía la industria cinematográfica, cómo operaba y qué se necesitaba para trabajar en ella. Aunque, cuanto más aprendía más consciente era del desafío que esto implicaba. “Después de conocer a Libbo —empleada doméstica que cuidó de Alfonso Cuarón e inspiró el personaje de Cleo en Roma— pensé que nunca podría hacer eso. Yo ni siquiera sabía actuar y pensaba que me había dejado llevar por la ilusión de saber cómo se hacía una película, ya que en ese momento ni siquiera tenía trabajo en México”, explica. 

Con el tiempo Yalitza fue descubriendo cómo funcionaba el mundo del cine, una industria global de US$138.000 millones que abarca  desde ingresos de taquilla, distribución, streaming y otros. Sólo en México, el producto interno bruto (PIB) de la industria cinematográfica creció un 15%, mientras que el PIB nacional sólo creció un 2,2% entre 2015 y 2016. Esto sumado al talento que hay en el país, permitieron que Yalitza lograra mucho más que una nueva carrera profesional en la industria. 

 

 

Realidad que supera la ficción

“Creo que durante el proceso yo no me daba de todo el impacto que estaba teniendo la película. Cuando terminamos de rodarla, nunca pensé que volvería a ver a los directores y productores, pensé que todo esto ya se había terminado”, afirma. Así comenzó el tour por las diferentes premiaciones hasta llegar a los Oscar, momento en el que Roma se había transformado en algo mucho más grande que una película. 

Roma visibilizó la realidad de las miles de trabajadoras domésticas en México y las condiciones que enfrentan. Así un grupo de senadoras presentó una iniciativa de reforma a la Ley Federal del Trabajo que incluye protecciones para este segmento, limitando la jornada de trabajo a ocho horas e incluyendo las prestaciones establecidas por la ley, entre ellas el acceso a la seguridad social. 

“Yo pensaba que era simplemente una película, pero no. Las personas se sentían identificadas con la película y con mi rol. Me escribían agradeciendo, porque decían que se veían reflejadas en la pantalla. Ayudó a generar cambios para las trabajadoras domésticas y hoy me siento orgullosa de ver cómo este rol y esta película está dando frutos”, explica Yalitza. 

Más aún, el rol de Yalitza y el impacto del cine está ayudando a cerrar la “brecha de los sueños” (conocida como Dream Gap, en inglés). Estudios indican que, a partir de  los cinco años, las niñas dejan de creer que pueden ejercer profesiones “importantes” y una de las principales razones es porque reciben juguetes que no se relacionan a esta posibilidad. 

De la misma forma, los niños pertenecientes a comunidades indígenas no se imaginan como actores de Hollywood, ya que no se ven representados por los actores comúnmente conocidos, escenario que cambió con la apuesta de Cuarón. “Muchos niños me agradecen por haber hecho la película y me dicen que quieren ser como yo, y eso es increíble”, comenta Yalitza convencida ahora que quiere continuar trabajando en la industria cinematográfica. 

Aunque Yalitza no llegó a ejercer como profesora, desde el cine está provocando el mismo impacto que esperaba tener desde las aulas. Tanto así que muchos niños le dicen maestra cuando la ven en la calle. Esto es lo que la mantiene trabajando en la industria y apoyando iniciativas que permitan que México alcance un mayor nivel de inclusión social y mejoras para quienes más lo necesitan. 

“Siempre quise ser profesora para inspirar a los niños a que continúen con sus sueños, y ahora que estoy acá trabajando como actriz, me doy cuenta que lo sigo haciendo”, comenta Yalitza. 

 

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