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A veces la vida pende de un hilo, y te la puedes jugar por decisiones que se toman en lo que dura un instante. “Pensé que mi vida no iba a continuar”, asevera rotundamente Rodolfo Machín, un residente jubilado del departamento uruguayo de Canelones, justo al norte de Montevideo. La noche del 7 de enero de este año, Rodolfo acudió a la Puerta de Urgencias del Centro Auxiliar de Santa Lucía intuyendo que se estaba muriendo, tras sentir un agudo dolor en el pecho.

Esta no era la primera vez que Rodolfo visitaba una sala de urgencias en los últimos meses, buscando una cura a su sensación de cansancio general, falta de apetito y un insomnio que le condenaba a pasar las noches en vela, sentado en la cama. En noviembre, un médico le había diagnosticado neumonía, y llevaba semanas tomando antibióticos que no le estaban surtiendo el efecto esperado.

“La última vez mi doctora me auscultó tres veces y me dijo ‘ya apenas te siento un ruidito no más, ya estás bien’. Pero yo cada día me sentía peor”, comenta Rodolfo. “Ya no podía más. Caminaba unos pasos y sentía un peso en el pecho, y no podía respirar. Y le dije a mi señora: hoy es lunes, vamos para emergencia que está Felipe Pérez.”

 

 

El Dr. Felipe Pérez, tras examinar a Rodolfo, tuvo la oportunidad de hacer algo que era impensable tan solo hacía unos meses: se sentó frente a una computadora del hospital y pudo consultar todo el historial médico de su paciente. Si bien Rodolfo había sido tratado de neumonía, su expediente también reflejaba que padecía una arritmia crónica, lo cual ayudó al Dr. Pérez a escoger el tratamiento correcto.     

“Rodolfo tiene una patología cardiaca, una arritmia, y tuvo un momento de descompensación de su enfermedad”, apunta el Dr. Pérez. “Inicialmente el tratamiento funcionó, pero gracias a la historia clínica electrónica, pude fijarme en ciertos datos que desconocía –unos tratamientos que le habían hecho– y eso me permitió conducir su tratamiento de mejor manera”.

El Dr. Pérez es uno de los médicos de emergencia de la salud pública uruguaya que puede consultar, electrónicamente y en cuestión de minutos, todo el historial médico de sus pacientes, desde las consultas y diagnósticos previos a todos los tratamientos, pruebas y estudios realizados.

“Con la historia clínica electrónica podemos llegar a conocer ciertos aspectos de la salud de la persona que, a veces, no podemos intuirlos o conocerlos de antemano, y eso nos va a permitir tratarlos mejor”, señala Pérez. “Si hacemos una comparación, por ejemplo, antes sufríamos mucho la historia escrita en papel que nos traían los pacientes, que nos llevaba mucho tiempo entender. Muchas veces la letra era ininteligible, y entender las indicaciones o algún tipo de tratamiento de otros colegas era imposible. Sin embargo, ahora con todo el medio digital es muy entendible y muy práctico.”

 

 

Otro de los problemas que los médicos de emergencias experimentaban en el sistema público de salud uruguayo era dificultad en el acceso de la información ya que, antes de tener el historial médico del paciente de forma electrónica, los médicos solo recibían la información que el paciente, de forma directa, brindaba en el momento de la consulta. Como consecuencia, los médicos solicitaban exámenes que podrían haber sido evitables y tardaban más tiempo en alcanzar un diagnóstico, lo cual puede ser fatídico en casos como el de Rodolfo.
 

 

Innovación: Uruguay y el historial clínico electrónico

¿Sabías que Uruguay es el primer país de América Latina en implementar el historial médico electrónico a nivel nacional? Mira aquí los factores que se necesitarían para crear un sistema regional interconectado de historiales clínicos. https://bddy.me/2XuJfA1

Posted by Banco Interamericano de Desarrollo on Thursday, February 28, 2019

 

“El historial clínico electrónico es una modificación efectiva a la gestión de los servicios de salud de emergencia”, explica Roberto Fernández, especialista líder en modernización del estado en el Banco Interamericano de Desarrollo (BID). A través de fondos donados por el Fondo Especial Japonés, el BID apoyó a la Administración de los Servicios de Salud del Estado (ASSE) a implementar la historia clínica electrónica en 58 centros de salud distribuidos por todo el país. ASSE atiende al 37% de la población del país, y su rol como proveedor de salud es clave en especial para la población más vulnerable: más del 62% de sus pacientes pertenecen al quintil de la población con menores ingresos.

En una primera instancia, el proyecto incluyó la conectividad de los servidores de todos los hospitales y las licencias e implantación del software GeoSalud, desarrollado por la empresa uruguaya Geocom. Los médicos de urgencias también fueron capacitados por personal informático para ingresar los datos de forma correcta, en lo que se refiere a consultas previas, estudios, tratamientos, radiografías y pruebas de laboratorio del paciente.

Costa Rica y Chile son otros países de la región que ya han adoptado exitosamente los registros médicos electrónicos en varios niveles. 

El software de Geosalud, además, permitió mejorar la calidad de la atención al paciente en emergencias, por medio de la reingeniería de procesos. “Se implementó el sistema de triage; las personas, al llegar a la puerta de emergencias, son entrevistados por técnicos de salud y, dependiendo de la gravedad de su caso, la atención que deben recibir se clasifica como “muy urgente”, “urgente” y “poco urgente”, comenta Roberto. “Así, toda la gestión está informatizada. Desde el momento que se clasifican como 1, 2, 3, el médico sabe quién está en la lista de espera y en qué orden debe ser atendido”.

El proyecto ha sido tan exitoso en la salud pública que el BID está apoyando la expansión de la digitalización de todo el sector salud en Uruguay a través de una serie de préstamos, aún en ejecución. En esta fase, se están incluyendo a todos los prestadores de salud, incluyendo a aseguradoras y a la salud privada, a fin de crear una Historia Clínica Electrónica Nacional (HCEN). La plataforma espera incluir la mayoría de los datos clínicos del 80% de la población en formato electrónico para 2020. Cabe destacar que los datos no son guardados en la plataforma misma, sino que esta sirve como una interfaz que permite el intercambio de la data entre los prestadores de salud.

El siguiente paso: ¿qué es y cómo funciona la Historia Clínica Electrónica Nacional? 

 

Se espera que esta transformación de la gestión del sector salud contribuya a más finales felices como el de Rodolfo. El Dr. Pérez, tras identificar que la verdadera afección de su paciente era la arritmia, decidió trasladarlo inmediatamente en ambulancia al Hospital de Canelones. Bajo la supervisión de un cardiólogo, estuvo ingresado durante nueve días. El médico le recomendó cambiar su alimentación, y a la fecha ha perdido ocho kilos.

Hoy, el HCEN cuenta con 16.690.465 documentos clínicos digitalizados, y 3.347.175 personas ya tienen al menos un registro médico digital en Uruguay.

“Yo estoy durmiendo ahora lo que no he dormido durante dos meses”, comenta aliviado Rodolfo. “¿Qué pasa? Que ahora me voy fortaleciendo, gracias a Dios, con lo que me manda la medicina, y me siento mucho mejor y con ganas de salir hacia delante”.

Conoce más sobre temas de salud y protección social en nuestro blog Gente Saludable, y sobre administración pública en Gobernarte.

 

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