Leia esta história em português aqui!

 

Detrás de las paredes de lo que solía ser un complejo industrial, había una especie de descampado, cubierto de maleza seca, metales oxidados y fachadas agrietadas. Ubicado en el corazón de São Luís la ciudad más grande del estado de Maranhão, en el noreste de Brasil— este espacio parecía haber sido dejado a su propia suerte. Más de 4.800 metros cuadrados abandonados, sin usar. Simplemente olvidados. 

Hasta agosto de este año, esa era la realidad del Complexo Santo Ângelo en pleno corazón histórico de São Luís. Hoy, este espacio fue elegido como elemento central para revitalizar esta olvidada parte del casco antiguo como parte de una innovadora iniciativa que nace, ni nada más ni nada menos, que de los propios ciudadanos. 

Recientemente los galpones de este complejo dejaron de ser invisibles para abrirse a los vecinos del centro histórico por 21 días como parte de la iniciativa LAB SLZ, de la mano del colectivo urbano Translab.urb de Porto Alegre, la municipalidad de São Luís y el Laboratorio de Ciudades de la División de Vivienda y Desarrollo Urbano del BID. 

“Lo más lindo fue descubrir que hay una población que efectivamente vive ahí. Que elige vivir ahí. Y que tiene un nivel de conciencia urbanística muy empírico, que aportó muchísimo al proyecto. Tanto desde el espacio como arquitectónicamente”, dice Leonardo Brawl, parte del equipo de Translab.urb.

Durante estas tres semanas, los são-luisenses participaron en diversas actividades de la iniciativa, que contó con el apoyo de la Galería de Arte Trapiche, la que está ubicada al lado del complejo. Los residentes y vecinos del barrio fueron partícipes de las decisiones sobre qué hacer con el espacio, cómo revitalizarlo y aprovecharlo para la comunidad. 

Galería de fotos: el antes y después del Complexo Santo Ângelo

 

“Es distinto si yo te invito a ser parte de esto como espectador. No, aquí lo hicimos como proponente. Entonces esa dinámica fue la llave maestra de todo este proyecto”, dice Brawl. 

El equipo de Leonardo diseñó e implementó mesas redondas de discusión, sesiones para lluvia de ideas con los vecinos, paneles interdisciplinarios, talleres didácticos y activaciones artísticas que pudieran incentivar la discusión sobre qué hacer con los galpones de vocación cultural y comunitaria. Durante el período de tres semanas, la convocatoria fue abierta, y tanto los vecinos como las personas que trabajan en el área pudieron participar de las actividades de lo que se llamó el Laboratorio Urbano Efímero, dada la particularidad temporal de la intervención.

 

 

Además de los vecinos, las mesas de discusión y actividades de LAB SLZ convocaron a integrantes del sector privado, movimientos sociales, activistas urbanos, artistas, músicos, emprendedores, y escuelas tecnológicas para decidir en conjunto el futuro del espacio.

“La gente tenía muchas preguntas. Fue excelente”, dice Brawl. “De hecho, al lado se encuentra la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la Universidade Estadual do Maranhão y nadie sabía del potencial y la escala de este lugar. Había personas que llevaban pasando por ahí años y no tenían idea sobre este espacio”.

Lo más interesante de este experimento urbano es que las ideas desarrolladas durante esas tres semanas serán la base principal del proyecto ejecutivo que definirá el futuro de estos galpones y del patrimonio de la ciudad. Esto ocurrirá en el marco del Programa de Revitalización del Centro Histórico de São Luís impulsado por el BID junto a las autoridades locales de la ciudad.

Galería de fotos: participación ciudadana para repensar el espacio

 

¿Se ha hecho en otras ciudades?

La participación ciudadana en procesos de revitalización del patrimonio urbano no es algo nuevo en América Latina y el Caribe, pero sí una práctica que no es habitual en los programas de los gobiernos locales. Un caso exitoso es el de Santiago de Chile, donde espacios patrimoniales están siendo refaccionados y reacondicionados para volcarse hacia los ciudadanos con apoyo del BID. 

En el caso chileno, una casona patrimonial de 1898 fue parcialmente destruida por el terremoto de 2010, lo cual la dejó en abandono y en condiciones inhabitables. En alianza con instituciones chilenas, el BID abrió una convocatoria a universidades de la región para que desarrollaran un proyecto urbano integral de recuperación de este predio patrimonial —conocido como Hermanitas de Los Pobres, en el barrio Matta Sur de Santiago de Chile. Este proyecto ya está en sus etapas finales y premiará al ganador de la convocatoria en diciembre de este año.

La renovación de espacios públicos en nuestras urbes es una necesidad, ya que el crecimiento urbano y poblacional de América Latina y el Caribe lo requiere cada vez más. La clave está en incluir al ciudadano en la toma de decisiones, para así desarrollar propuestas donde la prioridad sea la calidad de vida de quienes habitan y disfrutan nuestras ciudades. 

Si quieres saber más de esta iniciativa en São Luís, haz clic aquí. Si quieres saber más sobre nuestro Laboratorio de Ciudades, haz clic aquí.
 

Miniatura