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Nicolás Acosta fundó su compañía, Dondoctor, con la visión de resolver problemas de salud mediante el uso de la tecnología. Cuando le presentó su producto a las autoridades de Bogotá, le comentaron que tenían un problema: la tasa de embarazo juvenil estaba al alza y sus iniciativas no estaban funcionando de la manera que esperaban. En 2015, cuando tuvo esa reunión, aproximadamente una de cada cinco jóvenes bogotanas menores de 19 años estaba embarazada o ya era madre, de acuerdo a cifras oficiales.

“Las autoridades nos dijeron que lo que hacemos estaba muy chévere, pero lo que necesitaban era solucionar el tema del embarazo adolescente”, dice Acosta. “Nos dijeron que cuando van a los salones, el impacto que tienen es muy pequeño en términos de volumen, porque llegan al día a unos 80 jóvenes como máximo y sentían que lo que les decían les entraba por un oído y les salía por el otro”.

En respuesta a este reto, convocaron a múltiples grupos de jóvenes para tener conversaciones abiertas sobre sexualidad. Descubrieron que muchos de ellos tenían acceso a clases de educación sexual y a personas con las que podían hablar, pero el contenido o información que recibían no resolvía sus dudas principales, ya sea porque les daba pena hacer ciertas preguntas o porque desconfiaban del conocimiento de la persona respecto al tema.   

“A los 15 o 16 años muchos ya han empezado su vida sexual y son medio expertos en el tema. Mucha de la información básica que consideramos importante ya la conocen, y el tipo de dudas que tienen son de otro tipo”, dice Acosta.

Para resolver estas dudas de manera rápida, confidencial y masiva crearon Sexperto, una plataforma en línea donde los jóvenes pueden plantear cualquier duda  y expertos en el tema les contestan. Para asegurar una alta calidad de la respuestas, se aliaron con uno de los institutos de salud más importantes de Colombia, la Fundación Santa Fe de Bogotá, la cual apoya en la creación del contenido.

 

 

Desde su lanzamiento, la plataforma ha recibido, en promedio, cuatro preguntas de cada uno de sus 189.000 usuarios. El 92,4% de los usuarios son adolescentes o adultos jóvenes, en su mayoría de Colombia y primordialmente de la ciudad de Bogotá.

“Lo poderoso de Sexperto es que, primero, son ellos lo que nos dicen la información que quieren saber y no nosotros los que la imponemos y, segundo, que se nutre de toda la red de preguntas que se han hecho en el pasado. De hecho, si tu ves los datos, hay siete preguntas que representan el 56% de las consultas”,dice Acosta.   

Este modelo de cercanía y disponibilidad de la información ha sido efectivo en cambiar el comportamiento de los jóvenes. Según reporta la ciudad de Bogotá, Sexperto ha sido instrumental en los esfuerzos para prevenir el embarazo juvenil: en los últimos tres años, ha logrado reducir en un 31% la tasa de embarazo de mujeres de entre 15 y 19 años.

 

 

Con la visión de expandir el impacto de su iniciativa, Acosta postuló al premio MIT Solve, una competencia internacional que lanza retos en áreas específicas de desarrollo como salud, educación o reciclaje, y dirige recursos económicos, logísticos y estratégicos para escalar el impacto de las iniciativas seleccionadas.

El proceso es altamente competitivo y, para cada una de los retos, postulan miles de organizaciones y compañías de todo el mundo. Se busca iniciativas que ya estén operando y que tengan resultados claros de su impacto, ya que el objetivo es apoyarles para que su emprendimiento alcance a más gente en otros países. En 2018, Sexperto fue seleccionada, junto con otras ocho iniciativas, dentro del reto “Fronteras de la Salud”.

MIT Solve ha permitido a Sexperto a generar alianzas con organizaciones como el BID que, a su vez, hacen posible el contacto con otros actores estratégicos para expandir la iniciativa a más países. “Tu le puedes escribir a la gente de Solve en cualquier momento y decirles tengo este problema, y ellos le mandan un mensaje a todos los aliados y alguno levanta la mano para ayudarte. Entonces se arma como un club de impacto social para ayudarte a que tu iniciativa sea exitosa”, dice Acosta.

Este año, el BID se alió con MIT Solve para lanzar un nuevo desafío llamado “Rethink Plastics”. El objetivo es encontrar soluciones para reducir o eliminar los residuos de plástico y plásticos de un solo uso. El desafío ofrece galardones en efectivo por un total de US$60.000, que incluyen un primer premio de US$30.000. Además, las soluciones que resulten ganadoras podrían considerarse para una proyecto piloto financiado por el Grupo BID por un monto máximo de US$250.000, sujeto a la debida diligencia y aprobaciones internas correspondientes.

 

La convocatoria ya está abierta.

 

El desafío “Rethink Plastics” es parte de una estrategia más amplia del BID para fomentar la innovación abierta. En un contexto donde los cambios tecnológicos y económicos son cada vez más acelerados, se busca traer nuevas soluciones que ayuden a los países de la región a fomentar su crecimiento y desarrollo de manera más efectiva. “Lo que queremos es pensar en grande, y que no importe en dónde estén las soluciones, las podamos traer más rápido al BID y a América Latina y el Caribe”, dice Helga Flores Trejo, especialista principal de la división de Conocimiento, Innovación y Comunicación del BID.

Para Flores, la estrategia de innovación abierta del BID representa un cambio fundamental en la relación de la institución con los emprendedores que quieren trabajar con nosotros. “Antes emprendedores como Sexperto tenían que venir a tocar la puerta para colaborar con nosotros. Ahora lo que estamos haciendo es invertir la situación, decirles a todos los emprendedores que tenemos nuestras puertas completamente abiertas y que los estamos buscando”, dice.

Si tienes un proyecto que ya tenga resultados demostrables para reducir el uso de plástico, postula a la convocatoria de “Rethink Plastics”. Si eres ganador, recibirás un premio monetario y nuestro apoyo y el de nuestros socios para impulsar tu idea. 

 

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