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El arte como lienzo para promover la inclusión social

 

“Pies, para qué los quiero si tengo alas para volar”, decía Frida Kahlo. Para la reconocida artista mexicana, sus extremidades inferiores nunca fueron de ayuda para descubrir el mundo. Tampoco para interpretarlo. Sin embargo, el arte le permitió expresar sus emociones y la elevó hasta la cúspide del surrealismo latinoamericano, pasando a la historia como una de las pintoras y mujeres más influyentes de nuestra región.  
 
Frida no es la única. De las más de mil millones de personas en el mundo que viven con algún tipo de discapacidad, cada día son más las que encuentran un vehículo de expresión e inclusión social a través de las industrias creativas y culturales, un ecosistema que produce ingresos por sobre los US$124.000 millones al año en América Latina y el Caribe.  
 
“El arte es fundamental para la inclusión social, ya que es parte de la cultura popular, lo que construye la narrativa de lo que somos”, explica Juan Pablo Salazar, consultor del Sector Social del BID en temas de discapacidad. 

 

El desarrollo en los ojos de Catalina

Catalina Muñoz, joven colombiana de 23 años, descubrió una nueva forma de expresión y una carrera profesional a través de la pintura. Nació con el síndrome de Silver-Russell, enfermedad congénita que genera trastornos del crecimiento; y desde los siete años sufre de malformación de Chiari, enfermedad que genera defectos estructurales del cerebelo, coartando su movilidad, y poniendo en riesgo su vida a muy corta edad.  
 
Cata —como le llama su familia— no ha dejado que la discapacidad sea su única etiqueta. Desde 2014, descubrió que tenía un talento innato para la pintura y hoy lo demuestra en sus exhibiciones. “Catalina nos ha permitido conectarnos a su mundo a través de sus cuadros. Todos tienen una estética similar y reflejan su alegría”, explica su hermana y psicóloga Lucero Muñoz.  
 
Catalina hizo su primera exposición en 2017, una colección de retratos de artistas, familiares y recreaciones de obras famosas, que decidió llamar Conectando Mundos. “Todas sus obras tienen un punto en común: ojos grandes, porque para Cata eso les permite expresar todo lo que sienten”, dice Lucero.  
 
En su colección es posible ver interpretaciones de Leonardo Da Vinci y Vincent Van Gogh. Sin embargo, con quien más se identifica es Frida Kahlo. No solo porque Frida utilizaba un corset para sostener su espalda al igual que ella, también porque nunca dejó que la discapacidad limitara su creatividad.  
 
“Las industrias creativas tienen un rol democratizador ya que, a los ojos de los consumidores de arte, una obra no es diferente porque viene de una persona con o sin discapacidad, pero sí es capaz de dar a conocer una cosmovisión distinta, que quizás no encuentra un espacio en otros sectores productivos”, dice Trinidad Zaldívar, jefa de la Unidad de Creatividad y Cultura del BID.  
 
En Colombia, las industrias creativas, entre las que se encuentran las artes visuales, generaron exportaciones por más de 900 millones de dólares. Sin embargo, para Catalina el retorno de inversión es mucho mayor, es un proyecto de vida. “Cata es mucho más que sus discapacidades. Es una estudiante de historia del arte, es una artista y es inspiración”, dice su hermana Lucero.  

Una nueva forma de expresión artística

El arte no solo ayuda a la inclusión social en este lado del mundo. En Asia-Pacífico, donde la tecnología ha sido una herramienta fundamental para ayudar a los creativos a expresar emociones más allá de las palabras, las industrias creativas y culturales registraron el mayor volumen de ingresos (34%) y puestos de trabajo (40%), según la Unesco. .  
 
Es el caso de Kento Dai, joven japonés de 20 años con una discapacidad física e intelectual, que ha limitado su movilidad y capacidad de hablar. En busca de una carrera profesional, comenzó a tomar clases de arte en el taller Studio COOCA, en Hiratsuka, al sur de Tokio. Allí, Kento comenzó a desarrollar un nuevo estilo de dibujo a través de su computadora, como parte de su terapia. “Me parece algo entretenido y excitante, y espero que me permita llegar a ser un pintor famoso”, comenta.  
 
Studio COOCA se dedica a entregar herramientas para que personas con diferentes discapacidades puedan jugar un rol activo en la sociedad y encontrar trabajo dentro de las industrias culturales y creativas. “Tenemos muchas personas con discapacidades que han comenzado a dibujar como parte de su terapia”, explica Sekine Shonei, profesor de Studio COOCA. “Lo que más disfruto es la dinámica con mis estudiantes y cómo puedo conectar con ellos a través de su arte”, dice Shonei.  
 

Art of The Rough Diamonds, una exhibición de arte creado por personas con discapacidad en nuestra sede en Washington, DC 

 

Un movimiento que brilla con luz propia

Desde el BID, estamos trabajando para promover la diversidad y la inclusión social en nuestros proyectos y también dentro de nuestra organización. Para eso, generamos un Plan de Acción de Diversidad que busca fomentar la inclusión de las personas con discapacidad, población LGBT+, afrodescendientes y el desarrollo con identidad de los pueblos indígenas.  
 
“La discapacidad es un movimiento de derecho civil y todos los movimientos necesitan del arte para poder expresar su cultura y convertirla en algo verdaderamente inclusivo. Por eso, es tan importante, porque es una herramienta más, tal y como lo son las políticas públicas, la cultura, el activismo de base y el tiempo”, explica Juan Pablo.  
 
Por esta razón, en junio de 2019 realizamos la exposición “Art of The Rough Diamonds: Emerging Specially-talented Artists from Japan meet the Latin-America and Caribbean Region”, donde Catalina y Kento compartieron sus obras, junto a otros artistas de la región y de Japón; traídos gracias al apoyo de nuestros países miembros y la organización sin fines de lucro japonesa Art of the Rough Diamonds, cuya misión es conseguir una mayor inclusión social de artistas con discapacidades intelectuales.  
 
“Para nosotros es vital ayudar a generar estas sinergias entre el arte y los desafíos de desarrollo que tenemos en América Latina y el Caribe, como lo es el conseguir una mayor inclusión social. Por eso quisimos hacer una exhibición enfocada en el talento creativo de estos artistas para mostrar su valor y la necesidad que tenemos de cada uno de ellos para construir la región que soñamos”, comenta Trinidad.  
 
Para saber más, te invitamos a visitar nuestro blog sobre género y diversidad, ¿Y si hablamos de igualdad? aquí.