INCLUSIÓN DE LA VCM EN LA AGENDA DE SEGURIDAD CIUDADANA Y JUSTICIA
Mientras la violencia urbana afecta predominantemente a los varones jóvenes, las mujeres tienen más probabilidades de sufrir la violencia sexual y la violencia íntima de pareja. Además, la VCM contribuye a que los niños que la presencian presenten comportamientos agresivos al crecer, perpetuando el ciclo de violencia.
Esto hace vital incluir la VCM en la agenda regional de seguridad ciudadana y justicia, de ahí que el BID esté apoyando en este tema a los países miembros prestatarios con proyectos como estos:
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En Paraguay, el BID apoya al gobierno con un préstamo de US$20 millones que contribuirá a fortalecer las capacidades de intervención de las entidades encargadas de la seguridad ciudadana en lo relacionado con VCM. El programa persigue fortalecer las capacidades de la policía, mejorar la infraestructura de respuesta y la reeducación de los maltratadores.
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En Jamaica, el Ministerio de Seguridad Nacional está implementando un préstamo de US$55 millones financiado por el BID que incluye actividades que promueven la convivencia pacífica, incluyendo modelos de crianza de hijos con concepciones positivas de masculinidad. El proyecto también fortalecerá los servicios de apoyo a sobrevivientes de violencia y tendrá una encuesta de salud femenina con un módulo de VCM.
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En Guyana, un proyecto del Ministerio del Interior con un préstamo de US$15 millones del BID busca reducir comportamientos violentos a nivel comunitario a través de la promoción de masculinidades positivas, potenciar la coordinación interinstitucional para prevenir la violencia doméstica, reformar las estaciones de policía para atender mejor a las víctimas y el desarrollo de programas de rehabilitación a mujeres privadas de libertad.
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En Guatemala, el BID, la Fundación Internacional Seattle y el Ministerio Público están trabajando conjuntamente en el fortalecimiento del Modelo de Atención Integral para las víctimas de violencia doméstica en los departamentos de Alta Verapaz y Chimaltenango. El modelo incluye opciones de empoderamiento económica para las sobrevivientes.
CREACIÓN DE EVIDENCIA SOBRE LA EFICACIA DE INTERVENCIONES
Para aumentar la calidad y la eficacia de las inversiones contra la VCM es preciso identificar buenas prácticas que puedan ser replicadas y ampliadas. En este sentido, el BID lidera rigurosas evaluaciones de impacto tanto de proyectos financiados por el Banco como de otras iniciativas innovadoras en la región, centradas en la prevención o en la entrega de servicios integrados. Estas evaluaciones ayudarán a perfilar futuros proyectos de reducción de la violencia.
Entre estos proyectos están, por ejemplo, Ciudad Mujer y los Programas H y M en El Salvador. También se están diseñando evaluaciones para la adaptación del programa IMAGEen Perú y Ser Mujer en Trinidad y Tobago.