¿Cómo un gobierno podría usar los resultados
del análisis del gasto en salud para desarrollar políticas que
tendrían la posibilidad de mejorar los resultados de salud de la
población?
Las opciones de
reforma del sistema de salud dependen en gran medida de la capacidad
de los Ministerios de Salud para recapturar sus costos.
Para
conocer las estrategias alternativas de financiamiento que puedan
tener una buena chance de éxito con mejorar la eficiencia y calidad
del sistema, y al mismo tiempo ser financieramente sostenibles, los
gobiernos necesitan información detallada sobre gasto,
financiamiento y producción de salud.
Las Cuentas de Salud (CS) representan un insumo
esencial a la toma de decisión. Son una herramienta de diagnóstico
que puede identificar las fuentes de ineficiencia e inequidad en
financiamiento. Análisis de las CS basada en datos confiables va
demostrar si el gasto público beneficie a las poblaciones que lo
necesitan mas, si compra los servicios que tienen la mejor
probabilidad de ser efectivos y que son producidos con la mas
eficiente combinación de insumos.
Establecer
una línea base para los estimados de gasto en salud permitirá
monitorear el impacto de las reformas del sector. En este contexto,
las CS son útiles para varios aspectos del proceso de formulación
de las reformas: (a) describen y evalúan las fortalezas y
debilidades del sistema; (b) identifican posibles estrategias para
mejorar la eficiencia y equidad del gasto; y (c) monitorean los
efectos de cambios en políticas sobre los patrones del gasto
público y privado.
En los últimos
años las CS han sido utilizadas para seguimiento del gasto en
condiciones específicas de salud, tales como el VIH/SIDA, malaria,
salud reproductiva, salud mental y salud pública. Estos enfoques, a
pesar de que todavía no son muy bien definidos metodológicamente,
representan una tendencia importante que responde a las demandas de
los gobiernos y donantes para información.