Bancos comerciales en microfinanzas: Mejores prácticas y directrices para el diseño, seguimiento y evaluación de proyectos

Por Glenn Westley (06/07, MSM-138, En, Es) Vea también Microempresa


En América Latina y el Caribe se ha demostrado reiteradamente que las microfinanzas son un segmento de mercado muy rentable que está sumamente desatendido. Aunque los bancos son actores importantes en este mercado -proveen un tercio del monto total de microcréditos de la región-, continúan sufriendo el síndrome de la puerta giratoria, en el cual un banco entra a las microfinanzas con elevadas expectativas y abandona decepcionado a los pocos años o incluso antes. Normalmente, en estos casos, el banco pierde dinero u obtiene sólo pequeñas ganancias por todo su esfuerzo. Hay dos causas principales que explican este síndrome sufrido por muchos bancos. En primer lugar, hay un fracaso técnico ya que a menudo estos bancos no entienden realmente las microfinanzas y no saben cómo hacer de esta actividad una línea de negocio rentable. En segundo lugar, hay una falta de compromiso ya que estos bancos a menudo no están lo suficientemente comprometidos con las microfinanzas como para hacer todas las cosas necesarias para que las microfinanzas funcionen, teniendo, además, la paciencia de esperar los años suficientes para que la cartera de microcréditos crezca lo bastante como para generar un impacto significativo en las utilidades totales del banco.

Los bancos tienen una enorme capacidad para proveer servicios microfinancieros -es decir, para hacer downscaling- debido a sus muchas ventajas inherentes: red de sucursales extensa, sistemas gerenciales sólidos, base de capital amplia, acceso a fondos para préstamos, sistema de propiedad privada que fomen-ta una gobernabilidad responsable y una provisión de servicios eficiente, control por parte de las autorida-des reguladoras y capacidad para ofrecer depósitos, préstamos y otros servicios financieros. De ahí que los fracasos a la hora de hacer downscaling no sólo supongan un gran derroche de recursos sino también una pérdida de oportunidades. Se espera que mediante la prosecución de las mejores prácticas presentadas en estas directrices los bancos se den cuenta de su potencial para ayudar a atender a los millones de mi-croempresarios que actualmente carecen de servicios financieros y así alcanzar el doble objetivo de servir a los accionistas e incrementar el bien común.

Este documento pretende proporcionar orientación al personal del BID sobre cómo preparar proyectos de downscaling, desde la fase de diseño hasta la fase de seguimiento y evaluación, utilizando cualquiera de los diversos instrumentos para proyectos del BID. Dada la importancia del compromiso de los bancos, el documento también hace hincapié en elegir bancos comprometidos a ofrecer servicios microfinancieros y en estructurar los proyectos de manera que se asegure este compromiso. El personal interesado en promo-ver los objetivos de democratización financiera de la reciente iniciativa del BID, Oportunidades para la Mayoría (OM), encontrará a menudo que los bancos y sus operaciones de downscaling ofrecen una exce-lente vía para alcanzar resultados rápidos en esta importante área.


Ultima actualización: 20/06/07

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