Salida de operadores privados internacionales de agua en América Latina

Por Jorge Ducci (02/07, En, Es) Vea también Medio Ambiente

La estrategia de desarrollo impulsada en los años noventa en América Latina en el sector de servicios de agua potable y alcantarillado estuvo fuertemente orientada hacia la incorporación del sector privado en calidad de inversionista y operador de los sistemas. En un marco de regulación económica apropiado, se suponía que este enfoque permitirían superar las notables deficiencias financieras y gerenciales de los prestadores públicos.

El Banco Interamericano de D esarrollo apoyó esta estrategia por medio de diversas operaciones en varios países de la región. Es así como contribuyó a la creación y puesta en marcha de marcos y entes regulatorios, facilitó recursos para el diseño e implantación de los procesos de licitación de contratos de concesión, e incluso participó en el financiamiento directo de algunos operadores privados.

Esta estrategia permitió que hacia fines de los años noventa un número significativo de países contara con la presencia de importantes operadores internacionales, lo cual estaba permitiendo lograr mejoras en la eficiencia de los servicios y captar recursos para aumentar las inversiones del sector. Se esperaba que este proceso se siguiera expandiendo y profundizando con la apertura de nuevos países a este enfoque.

Sin embargo, a mediados de la primera década del nuevo siglo se observa que la mayoría de los operadores internacionales se han retirado de la región, que un gran número de servicios ha sido reestatizado, y que los entes reguladores han dejado de ejercer sus funciones.

En este estudio se examinan las causas y consecuencias de la salida de esos operadores y se presenta una serie de enseñanzas que se pueden aprovechar en el diseño de estructuras de participación tanto del sector público como del sector privado frente a la nueva realidad de los servicios públicos en la región. El documento incluye un análisis detallado de 14 casos en cinco países, a saber, Argentina, Bolivia, Chile, Uruguay y Venezuela, así como del examen general de las situaciones en Brasil, Colombia y México.

En algunos casos, las empresas internacionales se retiraron para concentrarse nuevamente en sus servicios y regiones de origen. Su salida fue ordenada y sus participaciones accionarias fueron vendidas a inversionistas locales. en otros casos, la salida de los operadores obedeció a cambios en la orientación de política sectorial de los gobiernos y en otros países la entrada de los mismos generó conflictos sociales y políticos asociados principalmente a las alzas de tarifas, a la falta de transparencia en los procesos de adjudicación y a otros problemas.

Los casos restantes presentan una situación mixta, pues si bien se avanzó significativamente en la mejora de los índices de gestión y se efectuaron mayores inversiones, éstas quedaron por debajo de las expectativas o de lo comprometido inicialmente.

Las perspectivas del sector y las estrategias a seguir, en algunos de los países analizados, deben partir de la base de que los operadores internacionales ya se han ido, y que las condiciones políticas y de mercado hacen difícil prever su retorno. Sin embargo, también es cierto que han surgido importantes grupos de operadores privados locales que prestan servicios en Argentina, Brasil, Chile y Colombia, entre otros países, los cuales pueden constituir una alternativa de gestión que amerita ser profundizada. otro hecho crítico a tener en cuenta es que las realidades políticas de la región apuntan a la preponderancia de la acción de las empresas públicas en el sector, de modo que su fortalecimiento deberá ser el foco de las estrategias a seguir en los próximos años. Ello incluye, entre otras cosas, adaptar los marcos y entidades regulatorias a este tipo de prestadores, así como aprovechar los avances logrados en materia de mejorar las condiciones financieras de los servicios, en la racionalización de los regímenes tarifarios y en la implementación de políticas apropiadas para atender las necesidades de las familias de menores ingresos. También se hace necesario profundizar la adopción de medidas que limiten la injerencia política en las decisiones empresariales.

Por último, se prevé que el financiamiento de la banca multilateral volverá a ser la fuente principal de recursos para el sector en muchos de los países. Frente a esta perspectiva, la acción del Banco puede ser decisiva en cuanto a apoyar a los gobiernos, los cuales continuarán enfrentando el serio reto que significa cumplir con las metas del milenio, en un contexto de mayor eficiencia y de recursos fiscales limitados.

Esperamos que este estudio contribuya a comprender mejor las realidades políticas y económicas de la prestación de los servicios de agua potable y saneamiento que guían las muy necesarias inversiones en el sector.

Por último, deseamos agradecer al programa BID-Países Bajos para la Gestión Integrada de Recursos Hídricos (INWAP por sus siglas en inglés) por su contribución financiera, la cual hizo posible este informe.

Ultima actualización: 08/05/07