Efectos de las políticas macroeconómicas y sociales sobre la pobreza en la República Dominicana

El objetivo fundamental de la estrategia para reducir la pobreza es incrementar la capacidad de las personas -especialmente de las más pobres- de mejorar su bienestar mediante el trabajo productivo. El aumento de la productividad de las personas se traduciría en un aumento del ingreso, de la calidad de vida y de la equidad social. Esto facilitaría la disminución de la mortalidad infantil y de la desnutrición, y aumentaría tanto la esperanza de vida al nacer como el nivel educativo promedio.

Para alcanzar los objetivos citados es imprescindible combinar políticas que promuevan el crecimiento económico con políticas que reduzcan directamente -y en el corto plazo- la situación de pobreza. La ejecución de reformas económicas (sin discriminación sectorial) y de una política macroeconómica estabilizadora sentaría las bases para un crecimiento económico elevado y sostenible en el largo plazo. Esas reformas se traducen en un uso más eficiente de los recursos económicos (capital y mano de obra), aumentando su productividad y, por lo tanto, su remuneración. Adicionalmente, las políticas sociales deben enmarcarse en una estrategia de focalización y acercamiento al beneficiario.

Por último, el Estado debe ayudar a garantizar la cobertura total de los servicios sociales básicos para la población de escasos recursos. Esto no significa que el sector público deba suplir los servicios. El Estado debe limitarse a suplir aquellos que tengan una elevada tasa de retorno social, y que el sector privado no pueda ofrecer. El propósito de las reformas sociales es incrementar la tasa de retorno de cada peso utilizado como gasto social. En este sentido, es necesario redistribuir el gasto de algunas actividades con menor tasa de retorno social hacia aquellas actividades con mayor tasa de retorno, que se traduzcan en la mejora de la distribución de la renta y la reducción de la incidencia de la pobreza.

Ultima actualización: 16/01/07