Silvicultura y Gestión y Conservación de la Biodiversidad
Es notoria la importancia de la biodiversidad para la supervivencia de los pueblos indígenas y de quienes dependen de recursos de tierras vírgenes. Los nuevos usos y aplicaciones provenientes del aprovechamiento de los conocimientos indígenas sobre plantas y animales silvestres están penetrando en un creciente mercado de aceites naturales, plaguicidas naturales, fibras silvestres, productos de látex, productos farmacéuticos y veterinarios, plantas ornamentales y frutas exóticas. Al mismo tiempo, el creciente interés que despierta la visita de regiones silvestres --desde los bosques tropicales húmedos hasta los glaciares patagónicos-- fomenta una industria ecoturística que crece sin cesar, lo que constituye una fuente de ingresos para las comunidades rurales y un posible ingrediente para las estrategias de desarrollo sostenible.
Si bien la diversidad biológica puede conservarse en gran medida en parques y reservas, la ecología de muchas plantas y animales requiere que los mismos sean mantenidos fuera de los límites de las zonas protegidas establecidas. El Banco respaldará la consolidación de sistemas nacionales de zonas protegidas, ayudando a los países de la región a establecer sistemas de administración y financiamiento que garanticen una protección eficaz a largo plazo y al mismo tiempo hagan de la biodiversidad un componente de los planes de desarrollo rural.
Para alcanzar esos objetivos, la División: (i) explorará nuevas sendas de respaldo técnico e inversiones en conservación de la biodiversidad y utilización racional de la misma; (ii) respaldará mecanismos que vinculen el manejo de los recursos biológicos con las tradiciones culturales de los pueblos nativos; (iii) promoverá el desarrollo de un ecoturismo vinculado con la gestión de las zonas protegidas, como componente de los programas de desarrollo sostenible; (iv) insertará la evaluación de la biodiversidad en el diseño y la ejecución de los proyectos, y (v) respaldará una colaboración interinstitucional que conduzca a la aplicación de la Convención sobre la Biodiversidad y al logro de los objetivos de los acuerdos internacionales diseñados para preservar el patrimonio natural y cultural de la región de América Latina y el Caribe.
Forestación: América Latina tiene alrededor del 25% de los bosques existentes en el planeta, y más de la mitad de sus bosques tropicales, que contienen un rico acervo de productos cuya demanda va en aumento, lo que incluye beneficios ambientales locales y mundiales. La política forestal del Banco, aprobada en 1991, fue el fruto de un largo proceso de consultas que tuvieron lugar entre 1981 y 1992. Se trata de una política relativamente amplia, que da cabida a un espectro de actividades, tales como las de fortalecimiento e investigaciones institucionales junto con inversiones en conservación de bosques, rehabilitación de bosques naturales degradados, agroforestación, reforestación y utilización apropiada de productos y servicios provenientes de bosques administrados en forma sostenible.
Entre los actuales ámbitos de acción prioritarios figuran el análisis de las políticas sectoriales (especialmente en materia agraria y de desarrollo rural) que afectan a la protección y al manejo sostenible de los recursos forestales; la elaboración de enfoques innovadores frente al desarrollo rural en las zonas de bosques tropicales, a fin de lograr sostenibilidad y poner freno a la deforestación; la preparación de una estrategia y de pautas del Banco tendientes al aumento de los espacios verdes en las ciudades; la evaluación de mecanismos financieros de programas de reforestación, y el otorgamiento de respaldo a la identificación de tecnologías apropiadas, en los programas del Banco, en cuanto a la administración de los bosques naturales y a los sistemas agroforestales.