El Enfoque del BID
Los siguientes principios guían las acciones del BID para reducir la violencia:
- La violencia es en gran parte una conducta aprendida y una de las primeras oportunidades en las que un individuo observa y aprende la violencia es en el hogar. Es decir, la violencia doméstica está íntimamente ligada a la violencia social. Por lo tanto, aunque a la violencia doméstica se le debe prestar atención por su propia cuenta, los esfuerzos del Banco para reducir la violencia social también incorporan acciones para reducir la violencia doméstica con el fin de maximizar el impacto de los proyectos.
- Los programas enfatizan la prevención de la violencia en vez del tratamiento de sus síntomas, en gran parte debido a que los costos de las medidas de prevención son generalmente más eficientes. Así mismo, también se debe reconocer que la prevención y el tratamiento no son opciones de las cuales se puede elegir una o la otra, sino que están localizadas a lo largo de la continuidad de una política.
- Tanto las interveciones multisectoriales completas como las intervenciones dirigidas hacia factores de riesgo específicos son respuestas apropiadas, en forma de políticas, a la violencia. La ventaja de tratar múltiples factores de riesgo simultáneamente debe ponerse en la balanza y compararla con costos mayores y una implementación más compleja.
- El diseño de proyectos para reducir la violencia debe ser participativo e involucrar a todos los sectores de la sociedad, incluyendo al gobierno nacional y local, las organizaciones no gubernamentales y otros representantes de la sociedad civil.
Ultima actualización: 16/01/07