Pobreza Urbana
El proceso de urbanización ha facilitado la satisfacción de algunas necesidades básicas de la población pero no ha reducido en forma sustancial la pobreza. Si bien los servicios públicos son más abundantes en las áreas urbanas, el alto costo de vida, comparado con el de las áreas rurales, y los bajos e inestables ingresos de una gran parte de la población los relega a una situación de pobreza que limita su acceso a los bienes y servicios que ofrecen las ciudades. El número de residentes pobres en áreas urbanas ha aumentado rápidamente en las últimas tres décadas (de 44 millones en 1970 a 125 millones en 2000) mientras que la población rural en estado de pobreza ha permanecido estable en aproximadamente 78 millones de personas. El crecimiento del empleo informal en los mercados laborales urbanos debido a la incapacidad de las economías de generar suficiente empleo formal se cuenta entre las principales causas de este fenómeno. El sector informal llega a representar en algunos casos el 73% del mercado laboral urbano y se concentra especialmente en las actividades de prestación de servicios. El desafío principal consiste en incorporar esta fuerza de trabajo a la economía formal, donde los niveles de salarios, protección social y productividad son mas elevados, o mejorar sustancialmente su productividad, niveles de ingreso y protección.
La pobreza urbana redunda en múltiples y significativas privaciones cuyas principales dimensiones incluyen:
- Ingresos inadecuados o inestables, que se traduce en una inadecuada capacidad de consumo.
- Riesgos debidos a la inestabilidad o escasa provisión de bienes y servicios básicos.
- Baja calidad de vivienda lo cual comporta riesgos debidos a situaciones sanitarias críticas, contaminación, violencia y desastres naturales.
- Discriminación y limitado acceso al mercado laboral formal, especialmente para mujeres y grupos étnicos específicos.
La solución de estos problemas requiere de intervenciones multisectoriales y coordinadas en los barrios donde residen los pobres. Actuando en acuerdo con la Unidad de Pobreza y otras unidades del Departamento de Desarrollo Sostenible, la División de Programas Sociales está abocada a analizar en mayor profundidad las características de la pobreza urbana, en particular la que afecta a los habitantes de las áreas centrales, y a identificar políticas efectivas para abordar estos problemas. Los estudios técnicos y de buenas prácticas apoyan las operaciones de préstamo del Banco en rehabilitación de áreas centrales y mejoramiento de barrios.
Ultima actualización: 16/01/07