Perspectivas del sistema previsional argentino y evaluación de políticas para expandir la cobertura
Por Carlos Grushka (01/04, En, Es)
Este informe se publica con el único objeto de contribuir al debate sobre un tema de importancia para los países de la región. Su publicación por este medio tiene como propósito generar comentarios y sugerencias de las personas interesadas en el tema. El informe no ha sido sometido a un proceso independiente de revisión ni ha sido estudiado por el Grupo gerencial del Departamento de Desarrollo Sostenible. Tampoco representa la posición oficial del Banco Interamericano de Desarrollo.
Las proyecciones son herramientas utilizadas, no para predecir el futuro, pero sí para indicar la evolución lógica de un conjunto de variables bajo determinados supuestos y parámetros sobre el funcionamiento de la economía y de la sociedad. Uno de los usos más frecuentes para proyecciones, en el campo de las ciencias económicas y sociales, ha sido el de la seguridad social y, más específicamente, de las pensiones.
El deterioro histórico del sistema de pensiones argentino, basado en un modelo de reparto hasta el inicio de los años noventa, creó las condiciones para una gran reforma en 1994 que lo cambió hacia un sistema de dos pilares ? uno de reparto público y otro de capitalización individual público y/o privado. Con el nuevo Sistema Integrado de Jubilaciones y Pensiones (SIJP), se esperaba equilibrar actuarialmente los aportes y los gastos con beneficios del sistema de pensiones para que generaciones actuales y futuras lo disfrutasen mejor. Sin embargo, el ritmo y resultado de las transformaciones no se dio como el esperado, en función de crisis económicas y de comportamientos negativos del mercado de trabajo, como el aumento de la informalidad y del desempleo en la segunda mitad de los noventa e inicio del nuevo milenio.
El presente trabajo de Carlos Grushka, elaborado a pedido de las Divisiones de Sociedad Civil y Reforma del Estado (SC1/RE1) y de la División de Programas Sociales (SDS/SOC) del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) presenta algunos datos generales sobre la evolución de SIJP en los años noventa y proyecta algunas tendencias de corto plazo, relacionadas a la cobertura y financiamiento del mismo sistema entre el 2002 y el 2008. Entre otras importantes tendencias del sistema de pensiones argentino, el trabajo indica que entre 1994 y 2002, el número de aportantes al SIJP se redujo de 35% para 26% de la población económicamente activa (PEA). Asimismo, se estima que la proporción de mayores de 65 elegibles para recibir una pensión bajará del 63% en 2002 hacia el 53% en 2008.
Dadas estas circunstancias, la sociedad argentina ha discutido alternativas para aumentar la protección social de los adultos mayores. Entre ellas, se encuentra la creación propuesta de un beneficio universal (BU) que permitirá establecer un piso mínimo de protección social para adultos mayores. En las condiciones en que se encuentran formuladas dichas alternativas, el financiamiento de este beneficio se realizaría a través del presupuesto de la nación y, según las proyecciones del autor, el impacto máximo en el corto plazo de este beneficio no será mayor que 0,3% del PIB por año.
El impacto estimado de la implementación de las normativas vigentes para el cambio del SIJP, según distintos escenarios macroeconómicos, es una gran contribución que este documento podrá añadir a la toma de decisiones sobre el futuro y sobre la justicia de sistema previsional en Argentina.
Ultima actualización: 01/06/07