Estrategia para el sector energía
Por SDS/ENV (05/00, ENV-135, En, Es)
Esta estrategia (GN-1969-4) fue considerada formalmente por el Directorio Ejecutivo y la Administración del Banco el 1 de marzo de 2000.
Este documento de estrategia es el resultado de un cuidadoso trabajo técnico realizado en el Banco durante los últimos tres años. En él se destaca la naturaleza de los principales desafíos que enfrenta el sector energético de la región, en proceso de cambio estructural radical, para proveer en forma sostenible un insumo básico para el desarrollo y el bienestar de los pueblos como es la energía. Estos desafíos, la consolidación de las reformas estructurales, la extensión de las fuentes modernas de energía en términos accesibles a todos los habitantes, el desarrollo de patrones de producción y consumo compatibles con el medio ambiente, la integración de los mercados regionales energéticos, y finalmente, la movilización de los recursos financieros señalan la alta complejidad de la política energética. En efecto, el sector de energía es actor principal en cada una de las prioridades globales de desarrollo de la región: la reforma del sector social, la reforma del estado y la competitividad.
El Banco ha sido la principal fuente de financiamiento multilateral para el sector energético de la región y del sector eléctrico en particular y lo ha venido acompañando en el difícil proceso de transición. Sin embargo, para poder continuar siendo el socio natural del sector en una situación de cambio permanente el Banco a su vez tiene que adaptarse a las nuevas realidades. Así, la estrategia tiene cuatro fines básicos. Primero, propone un reordenamiento de todas las actividades en el sector alrededor del apoyo a la consolidación de las reformas mediante un programa mutuamente acordado con el país. En segundo lugar, busca apoyar integralmente el desarrollo de los nuevos mercados energéticos que emergen como producto de las reformas, atendiendo sus necesidades de crédito a través de los instrumentos y unidades más idóneas para las características de cada mercado. Tercero, plantea una aproximación global a los problemas energéticos que busca actuar tanto sobre la oferta como sobre la demanda. De allí sus recomendaciones sobre una acción multidisciplinaria e interdepartamental para buscar soluciones integrales al complejo problema del transporte urbano la región. De esta forma, además de contribuir al objetivo principal se obtienen importantes beneficios adicionales incluyendo mejoras en la calidad del medio ambiente. Por último de acuerdo con la nueva estrategia institucional, fomenta la utilización en forma experimental de nuevos instrumentos para apoyar el desarrollo de los futuros mercados energéticos.
Dada la diversidad regional, el plan de acción resalta la necesidad de efectuar planes individuales para cada subregión, de fortalecer la capacidad técnica del Banco y establecer alianzas estratégicas, de establecer un seguimiento de acuerdo con indicadores de resultados, y de adaptar el documento en forma permanente con el fin de ajustarlo a la situación siempre cambiante del sector.
Por lo tanto, además de constituir la guía para las actividades del Banco en el sector, este documento será de gran utilidad para guiar y enriquecer la programación del Banco y para facilitar el diálogo tanto con las autoridades de los países como con otros actores interesados y con la sociedad civil en general. No cabe duda que este trabajo contribuirá a que el Banco continúe siendo el socio por excelencia del sector energético de la región.
Ultima actualización: 29/01/07