Informe anual sobre el medio ambiente y los recursos naturales, 1996
(01/97, En, Es)
En los dos últimos años, el Banco ha ampliado su acción en el ámbito del medio ambiente. Tras el impulso que significó el mandato impartido en el Octavo Aumento General de Recursos, de 1994, hemos integrado más cabalmente nuestros objetivos sobre medio ambiente con los objetivos de combatir la pobreza y apoyar un desarrollo económico y social equitativo en América Latina y el Caribe. Los préstamos del Banco se están centrando cada vez más en los ámbitos prioritarios de la reducción de la pobreza, la formación de capital humano, la pobreza rural y la agricultura sostenible, la ordenación integrada de los recursos naturales y el medio ambiente, la urbanización, la modernización e integración económica y financiera y el fortalecimiento de la sociedad civil y las instituciones democráticas.
Durante los tres próximos años se asignarán unos 10.000 millones de dólares a proyectos en apoyo de los objetivos del desarrollo sostenible. El informe del Comité sobre el Medio Ambiente y el Impacto Social del Banco correspondiente al año en curso destaca algunas de las medidas más importantes que hemos adoptado en ese sentido durante el año pasado.
En 1996, el BID y el Fondo Multilateral de Inversiones aprobaron 12 préstamos correspondientes a recursos naturales y medio ambiente por un monto total de 815 millones de dólares, en comparación con los 796 millones del año anterior. El Banco aprobó además 50 operaciones de cooperación técnica, por un monto total de 27 millones de dólares, en que se advierte la mayor importancia que se asigna a la formulación de la política, la gestión y el diseño de estructuras institucionales y jurídicas. Los proyectos relativos al medio ambiente comprendían proyectos de saneamiento y alcantarillado, agua potable, tratamiento de aguas de desecho y defensa contra las inundaciones en zonas urbanas y tres grandes proyectos sobre gestión sostenible de los recursos naturales, por un monto total de 129 millones de dólares, en Colombia, Nicaragua, y la región del Petén en Guatemala. Se ha asignado particular importancia a la pobreza y la justicia social, sectores que han de recibir un 40% de los créditos del Banco. En 1996, el Banco aprobó 40 operaciones en el ámbito social por un monto total de 2.700 millones de dólares.
A medida que la composición de los préstamos del Banco iba cambiando en atención a los nuevos mandatos del Octavo Aumento General de Recursos, nos vimos ante la necesidad de establecer nuevos planteamientos para velar por la calidad ambiental de los proyectos del Banco. En los 15 últimos años, el Comité del Medio Ambiente (CMA) examinó las operaciones del BID, las clasificó según su posible impacto ambiental e indicó medidas encaminadas a reducir los daños. En 1996, el ámbito de acción del Comité fue ampliado de manera de incluir los efectos sociales de los proyectos financiados por el BID, con el nuevo título de Comité sobre el Medio Ambiente y el Impacto Social. El nuevo proceso de examen deja de manifiesto que el Banco está empeñado en cerciorarse de que todas las operaciones en el futuro no sólo tengan en cuenta los problemas y las oportunidades en cuanto al medio ambiente, sino también en adoptar resueltas medidas para evaluar, prevenir, reducir y mitigar los efectos adversos que puedan tener sobre las poblaciones de bajos ingresos, las mujeres, las comunidades indígenas, las minorías y otros grupos vulnerables. El nuevo Comité sirve de instrumento para tener en cuenta los problemas ambientales y sociales desde el inicio del ciclo de preparación del proyecto y, en esa forma, abre posibilidades de configurar el diseño y el contenido de las operaciones a fin de hacerlas más sostenibles desde los puntos de vista social y ambiental.
Junto con un proceso de examen interno más estricto, el Banco está identificando metodologías y estrategias para orientar al personal de los países prestatarios en sus intentos de hacer frente a problemas críticos en materia de ordenación de los recursos naturales y el medio ambiente. Nos cabe ahora la tarea de integrar las lecciones que deja la evaluación ambiental en el proceso por el cual buscamos soluciones a los problemas críticos de la equidad social y la reducción de la pobreza. La División de Medio Ambiente, del Departamento de Programas Sociales y Desarrollo Sostenible, a fin de impartir orientación a las operaciones futuras, está preparando estrategias innovadoras que han de examinar la administración superior del Banco y el Directorio Ejecutivo. La nueva estrategia para la gestión de los recursos hídricos, destinada a ayudar a los países a quedar en mejores condiciones de asignar y conservar agua y reducir los conflictos entre los usos del agua, consistirá básicamente en un planteamiento integrado de la solución de problemas, en lugar del procedimiento de proyectos individuales que se aplicaba en el pasado. La estrategia en cuanto a los recursos marinos y costeros, que representa un nuevo ámbito de actividad del Banco, apunta también a preparar programas integrados a fin de atender necesidades económicas, sociales y ambientales. En una nueva estrategia para el desarrollo rural se establecerá el objetivo de vincular los programas con medidas destinadas a conservar los recursos naturales y con la eliminación del sesgo negativo respecto del sector rural. Estas estrategias, preparadas sobre la base de la experiencia del Banco, un amplio proceso de consulta y un análisis de los conceptos más avanzados en la materia, se pondrán en práctica por conducto de las actividades de crédito del Banco, la asistencia técnica y amplias actividades de extensión y difusión a medida que el Banco entable un diálogo sobre esos temas con aquellos a quienes cabe un papel importante en la región. El Programa de Mercados Sostenibles para una Energía Sostenible, recientemente establecido, es representativo de este intento de llevar a la región nuevas ideas y prácticas en la forma de proyectos experimentales de tecnologías eficientes sobre energía y prácticas y fuentes de energía no contaminante.
El BID y los países que lo integran, por conducto de su programa de crédito, sus estrategias, sus programas de asistencia técnica y sus actividades de extensión, están explorando los complejos problemas relacionados con el desarrollo sostenible. Una de las funciones básicas de una institución regional como el BID consiste en extraer lecciones y aprovechar ideas para orientar nuestra acción común en el claro contexto de un proceso dinámico de aprendizaje, ensayo, aplicación e intercambio de conocimientos.
Waldemar W. Wirsig
Presidente del Comité sobre el Medio Ambiente y el Impacto Social
En el Octavo Aumento General de Recursos de 1994, los
1996
Ultima actualización: 16/01/07