Consultative Group for the Reconstruction and Transformation of Central America

"reconstruction must not be at the expense of transformation"

Cooperación Regional para Reducir la Vulnerabilidad Ambiental y
Promover el Desarrollo Sostenible en Centroamérica

CCAD/SICA-DGMA con la colaboración de PNUD/PNUMA/CEPAL y el Banco Mundial
Stockholm, Sweden  25-28 May 1999

 

Resumen Ejecutivo

El presente documento analiza las ventajas de la cooperación regional para disminuir la vulnerabilidad ambiental en Centroamérica. Reflexiona sobre el concepto de vulnerabilidad y su vinculación con los recursos naturales compartidos de la región. Presenta los diversos tipos de amenazas a la que está expuesta está región biogeográfica y su alta recurrencia, lo cual combinado con las condiciones de extrema pobreza de la población, genera condiciones de alta fragilidad. El documento concluye que la dimensión de vulnerabilidad ambiental y social es una variable fundamental en la planificación del desarrollo sostenible de la región y que debe ser incorporada en todas las acciones regionales, nacionales y locales que se emprendan en el futuro.

Dedica un capítulo a la nueva organización de integración institucional centroamericana como una respuesta ante los cambios y las nuevas realidades existentes hacia el nuevo milenio. Introduce conceptos de planificación bio-regional como un enfoque novedoso para incorporar el tema de vulnerabilidad ambiental en los programas de la región.

Se hace un breve recuento de las acciones emprendidas hasta la fecha por varias agencias multilaterales en estrecha coordinación con la CCAD-SICA para evaluar los daños ocasionados por el huracán Mitch.

Por último, formula propuestas de corto y mediano plazo para superar la vulnerabilidad ambiental y social. orientadas hacia:

  • el fortalecimiento institucional de la capacidad regional,
  • el desarrollo de metodologías e instrumentos de prevención y alerta temprana,
  • el manejo coordinado de recursos naturales compartidos
  • la participación activa de la sociedad civil sobretodo al nivel local,

El documento concluye que una de las lecciones principales de la tragedia derivada del Huracán Mitch es la urgente necesidad de reorientar las estrategias de desarrollo de la región centoramericana hacia la sostenibilidad. Por ello se hace un llamado a la comunidad internacional y a los Gobiernos y pueblos de la región para que las tareas de reconstrucción al nivel regional, nacional y local, se enmarquen dentro de la estrategia del desarrollo sostenible definida por la Alianza Centroamericana de Desarrollo Sostenible tomando como base las acciones que se han venido desarrollando desde 1994.

Introducción

El reciente Huracán Mitch provocó daños humanos y materiales sin precedentes que han conmovido y movilizado la solidaridad de la comunidad internacional. Este fenómeno puso de manifiesto la alta fragilidad de la región centroamericana que ha sufrido históricamente deterioro ambiental, rezago económico y extrema pobreza. Se impone una profunda reflexión sobre la ruta a seguir: reconstruir para volver a lo mismo, o será posible que esta tragedia permita reorientar las estrategias de desarrollo en la región centroamericana, y lograr que la reconstrucción se enmarque en una visión de desarrollo sostenible que apoye la integración regional hacia una ruta socialmente viable, económicamente factible y ambientalmente adecuada.

El Huracán Mitch causó daños humanos de aproximadamente 18,000 muertos o desaparecidos, 2.3 millones de damnificados directos, y más de 5,000 millones de dólares en pérdidas materiales de acuerdo con los estimados realizados recientemente por la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL).

Este fenómeno vino a interrumpir el progreso relativo de la última década durante la cual se habían logrado significativas tasas de crecimiento económico, el fortalecimiento de las democracias y un mejor manejo de los recursos naturales. El Huracán afectó en forma desigual a los distintos países de la región, por lo que la cooperación para la reconstrucción tendrán que tomar esto en cuenta como un dato determinante.

No obstante, la constante alta recurrencia de desastres naturales en la región obliga a fortalecer el desarrollo de una estrategia de cooperación regional para lograr respuestas comunes y nuevas modalidades de acción que estimulen procesos de concertación colectiva entre diversos actores dando así un nuevo impulso a las instancias de integración y cooperación regional existentes.

Para poder alcanzar esta concertación de cooperación regional es imperante que la comunidad internacional, reoriente sus políticas y acciones entre la comunidad internacional y los países del istmo y desarrolle un planteamiento de interés común con la suscripción de acuerdos dirigidos a incorporar la variable de vulnerabilidad en los planes, programas y proyectos de desarrollo sostenible a nivel regional, nacional y local

I. Vulnerabilidad Ambiental en la Región Centroamericana

En 1994 los Presidentes Centroamericanos suscribieron la Alianza Centroamericana para el Desarrollo Sostenible (ALIDES) que se traduce en una estrategia de desarrollo integral en las áreas: político, económico, social y ambiental; en los ámbitos nacional y regional. Este concepto propone un nuevo marco de desarrollo que implica un proceso de cambio progresivo en la calidad de vida de los centroamericanos, colocando al ser humano como centro y sujeto del desarrollo, por medio del crecimiento económico con equidad social y la transformación de los procesos de producción y de los patrones de consumo y que se sustenta en el equilibrio ecológico como el soporte vital de la región.

Desde la perspectiva biogeográfica, Centroamérica corresponde a una región de gran diversidad geológica, geográfica, climática y biótica que contiene el 7% de la biodiversidad del planeta. En virtud de esta enorme riqueza natural, la realidad nos demuestra que la alta vulnerabilidad de la sociedad centroamericana ante los fenómenos naturales está más directamente relacionada con las precarias condiciones de vida de la población. Estas condiciones de vida, tienen a su vez, relación directa con los modelos de apropiación, el acceso y uso que los diferentes agentes sociales y económicos hacen de los recursos naturales.

La región centroamericana, en su conjunto, concentra los más altos niveles de pobreza relativa en el continente americano, situación agudizada a lo largo de los 80 por la crisis económica de los países, así como de los conflictos bélicos que caracterizaban en particular a Nicaragua, El Salvador y Guatemala. Hacia finales de es misma década, Guatemala, Honduras, El Salvador y Nicaragua contaban con niveles de pobreza absolutos que en todos los casos abarcaba a un 70% o más de sus habitantes.

Estos niveles de pobreza, en condiciones de dependencia y falta de autonomía se reflejan en diversos tipos de vulnerabilidad a los desastres. Las condiciones físicas de la vivienda y la ubicación de múltiples comunidades en zonas de amenaza, por falta de opciones de acceso a tierras seguras impone una vulnerabilidad física/estructural y de localización de grandes proporciones.

La marginación económica y las pobres condiciones de empleo y salud constituyen componentes importantes de una vulnerabilidad social aguda. Frente al riesgo y amenaza de la vida cotidiana y la necesidad de invertir energías, tiempo y los escasos recursos disponibles en la lucha por la sobrevivencia diaria; poca atención y posibilidades existen para preocuparse por la prevención o mitigación de los riesgos de desastre. Esto, interpretado a veces como una falta de "cultura preventiva", se combinó con altos niveles de fatalismo y resignación frente a los embates de la naturaleza.

Aún entre los sectores más favorecidos de la sociedad, y los gobiernos mismos, existen grandes deficiencias en cuanto a las técnicas y los niveles de seguridad constructivas y la ubicación de muchas edificaciones e infraestructura, como ha sido demostrado con cada gran evento físico que ha afectado a la región durante los últimos 25 años. La falta de una conciencia o cálculo adecuado a los niveles de amenaza y riesgo existentes; la falta de normas adecuadas o controles sobre la construcción, la falta de regulaciones sobre el uso del suelo, o la falta de aplicación de éstos, pone en una condición de alta vulnerabilidad a amplios sectores de la sociedad.

Así la base de recursos naturales de la región (bosques, suelos, agua y biodiversidad), está sometida a diferentes procesos productivos y a dinámicas sociales y económicas que lejos de considerar la riqueza natural como un servicio ambiental y contribuir al desarrollo de la región, se han convertido en causas principales de su deterioro ecológico, social y económico, convirtiendo a Centroamérica en un área vulnerable y frágil.

Observadores describen al Huracán Mitch como el desastre natural más catastrófico en la historia reciente de los países centroamericanos, lo cual constituye según los expertos en fenómenos naturales, la primera y principal afectación del fenómeno climático conocido como La Niña. En el verano del mismo año la sequía, causada por el efecto del fenómeno El Niño, fue el preludio de la temporada de incendios forestales más devastadores que ha experimentado la región en los últimos 100 años.

El impacto socio-ambiental de ambos fenómenos naturales introduce la vulnerabilidad de nuestras sociedades y economías a estos fenómenos, así como la fragilidad ecológica que profundiza sus impactos; en la agenda Centroamericana del nuevo milenio

La pérdida de la capa vegetal, que desde los años setenta se ha acelerado por la concentración en la tenencia de la tierra y por las políticas inefectivas del manejo de recursos naturales, ahora parecen haber contribuido a los deslizamientos masivos de lodo y a la pérdida en grandes cantidades de suelo debido a las lluvias torrenciales del huracán Mitch. Aunque los cálculos estimados varían, la mayoría de los expertos concuerdan en que Centroamérica estará rehabilitándose del huracán durante las próximas dos décadas. .

La relación entre recursos naturales y desastres naturales es muy evidente. El manejo inadecuado aumenta la vulnerabilidad y puede afectar considerablemente la magnitud de un desastre. Las inundaciones y derrumbes son, en gran parte, el resultado de la combinación de lluvias excesivas y una deforestación previa, atarquinamiento de ríos y menos capacidad de absorción de los suelos, infraestructura urbana inadecuada y reducción de los receptores naturales de agua como humedales y manglares. La primera y más importante línea de defensa contra eventos naturales extremos a partir de servicios ambientales; la brinda el buen manejo de los recursos, tales como:

- Manejo y reforestación de cuencas críticas

- Recuperación y manejo de zonas costeras y humedales

- Planificación del uso de la tierra

- Planificación de la infraestructura y prácticas de construcción

La combinación de los factores físicos, la difícil condición socioeconómica sumado a retos y problemas en la planificación del desarrollo por parte tanto de los gobiernos, como de la sociedad civil, se traducen en una entorno expuesto a la presencia de desastres y, por tanto, en una población centroamericana con un elevado estado de riesgo y baja capacidad de resistencia.

El agotamiento de la frontera agrícola hacia tierras no aptas y el desordenado crecimiento, distribución y concentración de la población en zonas urbanas no planificadas, con un sostenido aumento en la demanda de servicios, los usos energéticos y la instalación de infraestructura productiva y social, ha generado una lucha por la subsistencia cotidiana que destruye el bosque y cubierta vegetal, amenaza a los ecosistemas, contamina principalmente el agua y el suelo, generando un incremento en la vulnerabilidad social.

Por consiguiente, el debate después del Mitch, tiene que ver con la visión de desarrollo sostenible, el futuro de la plataforma de los recursos naturales, el papel de los diferentes actores sociales, los arreglos institucionales para instrumentarlo, la cultura de prevención y los impactos ambientales sobre los proyectos de todo tipo.

II. El Concepto de Vulnerabilidad Ambiental

Lo anterior nos permite visualizar con claridad la importancia de incluir el factor desastre natural y la vulnerabilidad ambiental y social en la planificación del desarrollo de la infraestructura para reducir su potencial grado de amortiguamiento.

En este contexto, cobra prioridad el comprender el significado del concepto de vulnerabilidad. No todo fenómeno físico o natural genera una crisis que puede catalogarse como "desastre". Esto dependerá del grado de vulnerabilidad de la zona afectada. La vulnerabilidad es la condición en virtud de la cual una población está o queda expuesta o en peligro de resultar afectada por un fenómeno de origen humano o natural, denominado amenaza.

La amenaza provocada por un fenómeno natural es un factor externo. Se vincula a la probabilidad de que ocurra un fenómeno natural potencialmente dañino dentro de un área y un período de tiempo dado. Son las fuentes de peligro asociadas a un fenómeno que pueda manifestarse, produciendo efectos adversos sobre la salud humana, sus bienes y el medio ambiente. Los tipos de amenaza más comunes son los terremotos, las erupciones volcánicas, las tormentas o huracanes, las inundaciones repentinas, la inestabilidad del suelo, los deslizamientos, los accidentes tecnológicos y los incendios.

De acuerdo con lo anterior se define la vulnerabilidad como un factor interno, el cual contiene las condiciones que esa región posee para enfrentar la amenaza. Pueden considerarse diversos tipos; usualmente se citan, la estructural, la social, la económica, la de organización, la cultural, la biológica, la sanitaria y la ambiental.

No todos los países tienen iguales consecuencias al ser afectados por fenómenos naturales similares. Existe una relación muy estrecha entre la amenaza de un fenómeno en una región, su vulnerabilidad y el riesgo que se produce. Por esta razón, algunas ciudades y países se ven mas afectados que otros por eventos dañinos.

El concepto de vulnerabilidad, como todos los que se manejan en la gestión del riesgo, es un concepto relativo y se debe analizar frente a las condiciones particulares de cada comunidad.

Por otra parte, el riesgo que tiene una región de ser afectada por un desastre se define como el resultado de calcular la acción potencial de una amenaza determinada con las condiciones de vulnerabilidad que esta región presenta. Es decir, el riesgo de un país estará determinado por la magnitud de la amenaza que lo afecte y su vulnerabilidad ante esa amenaza.

Vulnerabilidad ambiental es un concepto que se relaciona con la susceptibilidad o predisposición intrínseca del medio y los recursos naturales a sufrir un daño o una pérdida. Estos elementos, pueden ser físicos o biológicos.

La comprensión de la vulnerabilidad ambiental de una determinada región implica comprender con precisión la susceptibilidad o resistencia de dicha área respecto a desastres naturales. La capacidad de resistencia o amortiguamiento de una región esta en proporción directa con el conjunto de servicios ambientales que posee (bosques, cuencas bien conservadas, etc.). Esto constituye la base para el manejo del riesgo y la gestión de un programa de prevención y para identificar zonas propensas a situaciones de emergencia y áreas amenazadas.

Características que favorecen la alta recurrencia de desastres naturales, a saber:

  1. Las constantes y altas amenazas de eventos naturales, así como un incremento en la destrucción de los recursos naturales y el uso de tecnologías nuevas y peligrosas que en la mayoría de casos, carecen de las debidas medidas de seguridad
  2. El incremento sostenido de la población, acompañado de mayores niveles de exclusión social y pobreza.

III. Amenazas Naturales Más Frecuentes en Centroamérica

En todos los países del área Centroamericana los eventos naturales que provocan desastres son frecuentes, causando, año tras año, efectos en áreas pobladas, como resultado de una falta de planificación a todo nivel para la prevención de dichos desastres y la mitigación de sus efectos. Por esto se hace imperativo considerar acciones que encaminen a garantizar soluciones de mitigación con carácter preventivo, trascendiendo los esfuerzos meramente explicativos.

Una descripción rápida de las amenazas naturales presentes en la región es la siguiente:

3.1 Amenaza Sísmica

Centroamérica tiene una serie de fracturas geotectónicas a nivel global y fallas tectónicas locales en todos los países que la conforman. Iniciando por el norte, en el Atlántico se encuentran principalmente la Placa de Norteamérica y la Placa del Caribe, divididas por la fosa del Gran Caimán. En la parte sur, en el Pacífico se distinguen la placa de Cocos que actúa en todos los países (zona de subducción) que forma la fosa de Mesoamérica, llegando a la cresta de Cocos a nivel de la frontera entre Costa Rica y Panamá y la Placa de Nazca actuando a nivel de Panamá, a través de la Placa Galápagos con movimiento paralelo al bloque de Panamá que actúa también en Costa Rica con su falla Transcurrente. (Ver Cuadro # 2, Anexo 1)

3.2 Amenaza de Inundaciones

Centroamérica tiene alrededor de 20 cuencas hidrográficas importantes. Los mayores sistemas hídricos en la región son fronterizos y son: Río San Juan (Costa Rica y Nicaragua); el Río Coco (Honduras y Nicaragua); Río Patuca y Ulúa (Honduras); y el Río Grande de Matagalpa (Nicaragua. Otras cuencas compartidas de importancia son el Rio Motagua y el Ríos Guascorán. La cuenca pluvial más extensa del Pacífico es la del Lempa (Guatemala, Honduras y El Salvador). Las inundaciones son provocadas principalmente por el desborde de los ríos y sus afluentes en la época de lluvias, y están asociadas a fenómenos meteorológicos de fuertes o prolongadas precipitaciones, agravados por el calentamiento global del planeta.

3.3 Amenaza de Deslizamientos

Los deslizamientos están asociados con varios tipos de procesos que dan como resultado el movimiento horizontal o vertical de los materiales que forman las laderas. Estos son producidos por factores que influyen para que estos se produzcan, podemos citar los siguientes: la sismicidad, el clima, la estructura geológica, los cambios en las condiciones geológicas, la topografía del terreno, y la geometría de la superficie de la tierra.

3.4 Amenaza Volcánica

Centroamérica cuenta con una gran cantidad de volcanes, sin embargo se pueden distinguir 22 que son los más peligrosos y los cuales se describen en el Cuadro # 1. (Ver Anexo 1)

IV. Desafíos para Enfrentar el Problema

El reto actual de la sociedad centroamericana hacia esta nueva estrategia de desarrollo sostenible, crea la necesidad de actuar de manera coordinada entre los diferentes actores de la sociedad, lo que ha motivado a buscar nuevas herramientas multidiciplinarias para contar con elementos de juicio de diferentes temas para la toma de decisiones útiles y acertadas.

Los grandes desafíos son lograr la consolidación del crecimiento económico, la satisfacción de los servicios básicos como la salud, empleo, educación, vivienda, así como la conservación y uso sostenible de sus recursos naturales a través de la promoción de su integración interna y externa como región en los ámbitos político, económico, social, cultural y ambiental. Estos grandes retos implican un acelerado esfuerzo por hacer realidad entre otros aspectos, una zona de libre comercio, la unión aduanera, la libre circulación de personas y la movilidad de la mano de obra, el flujo de capitales y servicios financieros, un régimen común de inversiones y servicios, la armonización de leyes y beneficios sociales así como la integración de una visión regional en lo ambiental, el turismo, la energía y las comunicaciones.

Lo anterior premite afirmar que a mayor integración regional, mayores posibilidades de inserción eficiente en el entorno internacional con mayor capacidad competitiva y de consideración de la posición privilegiada de Centroamérica como puente entre países, oceános y regiones.

Sin embargo, estos esfuerzos institucionales y regionales se ven amenazados por la propensión de la región a los desastres naturales que en países pobres suele producir un deterioro en ocasiones irreversible en su desarrollo económico y social. El proceso de recuperación es aún más difícil si se realiza a partir de esfuerzos nacionales y locales descoordinados entre sí.

Centroamérica es una de las pocas regiones del mundo en desarrollo que se encuentra en un claro proceso de cooperación regional y de visión común del desarrollo sostenible que vino a complementar el proceso de pacificación y democratización iniciados en 1987 en Esquipulas.

Ante la situación de adversidad ocasionado por el Huracán Mitch, Centroamérica parte de bases sólidas de integración regional y de una visión de largo plazo.

De tal manera que hoy más que nunca se reconoce que absolutamente todas las instituciones, regionales o nacionales, tienen un nicho de acción y una cuota de responsabilidad en la prevención y atención de desastres, no como una ayuda que se presta, sino como una parte ineludible de su mandato regional o nacional.

En este sentido, el diseño de una estrategia regional de prevención y atención de desastres, implica la manera como los diferentes actores asumen su responsabilidad, plantean sus alternativas y ejecutan sus acciones. Algunos de los desafíos más importantes de corto y mediano plazo son:

Desafío 1. Consolidar la Cordinación Regional

En Centroamérica se han generado cambios muy significativos en las últimas décadas. Por ejemplo, los procesos de pacificación han concluido una etapa muy importante para el logro de un mejor balance en los temas fundamentales para el desarrollo integral de los centroamericanos en lo político, económico, social y ambiental. En 1994, los Presidentes y Jefes de Estado de los siete países centroamericanos (Belice, Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Honduras, Nicaragua y Panamá) en un acto político sin precedentes expresaron su voluntad colectiva en la Alianza Centroamericana para el Desarrollo Sostenible (ALIDES).

A partir de este momento, los centroamericanos redefinieron una nueva estrategia política integral orientada hacia el desarrollo sostenible como eje central de las políticas de los estados y de la región en su conjunto; la cuál se basa en cuatro áreas fundamentales; política, económica, social y ambiental.

El Sistema de Integración Centroamericano (SICA) La República de El Salvador se ha convertido en el centro de la integración centroamericana. Recientemente ha habido transformaciones institucionales importantes, los Presidentes Centroamericanos resolvieron que todas las sedes de las Secretarías Técnicas se trasladen a El Salvador para integrarse a la Secretaría General del Sistema de Integración Centroamericana (SG-SICA). Esto ha fortalecido de manera importante la integración de la dimensión ambiental a los otros componentes del desarrollo; políticos, económicos y sociales, que facilitarán el tránsito hacia la nueva estrategia de integración suscrita por los Jefes de Estado de Centroamérica en ALIDES.

El SICA tiene como eje fundamental la coordinación general de todos los órganos, organismos e instituciones de la Integración Centroamericana en respuesta a las decisiones de la Reuniones de Presidentes, y en cumplimiento de los objetivos y principios del Protocolo de Tegucigalpa, Dic. 1991. (El Protocolo es el instrumento jurídico que reforma la carta de la Organización de los Estados Centroamericanos)

La Comisión Centroamericana de Ambiente y Desarrollo (CCAD), fue creada por los Presidentes Centroamericanos en 1989. Tiene como objetivo evaluar y proteger el patrimonio natural de la región, el cual establece la colaboración entre los países para promover la acción coordinada de las entidades gubernamentales e internacionales para la optimización y racionalización de los recursos naturales del área.

Desafío 2. Fortalecer a la Institución Regional de Prevención y Atención de Desastres (CEPREDENAC)

La puesta en evidencia de la vulnerabilidad Centroamericana ante los fenómenos naturales hace un llamado a la acción de buscar esquemas de desarrollo en una forma que reduzca la vulnerabilidad de las sociedades por medio de la creación y fortalecimiento de las instituciones responsables; locales, nacionales y regionales.

CEPREDENAC fue constituido (Noviembre de 1987) por un convenio que establece como objetivo principal la "Reducción de los desastres naturales" y más concretamente: la promoción y coordinación de la cooperación internacional, así como el intercambio de información, experiencia, asesoría técnica y tecnológica en materia de prevención a efectos de reducir los desastres naturales y así contribuir al mejoramiento en la toma de decisiones sobre su planificación y manejo en beneficio de los habitantes de la región centroamericana".

Desafío 3. Aplicar un Enfoque Novedoso de Planificación Bioregional

Los países de Centroamérica comparten una región biogeográfica y cultural con grandes valores comunes. Es por ello que en la región se han comenzado a introducir conceptos novedosos de ordenamiento territorial que involucran el manejo de recursos naturales compartidos y que brinda una agenda ordenadora de las inversiones en el manejo de bosques, cuencas, áreas protegidas. La planificación biorregional requiere de acciones simultáneas y coordinadas para lograr esquemas regionales de manejo integrado de recursos forestales e hídricos, incluyendo la prevención y control de incendios forestales y el manejo óptimo del agua. La planificación bioregional contribuye a vincular el manejo de áreas protegidas y sus corredores con el mantenimiento de procesos ecológicos esenciales de producción de agua en cuencas estratégicas y la consideración integral de las mismas desde sus cabeceras hasta las zonas de desembocaduras en las áreas costeras.

Algunos ejemplos relevantes son:

a) Corredor Biológico Mesoamericano (CBM)

Los Presidentes Centroamericanos resolvieron promover la creación del Corredor Biológico Mesoamericano a través del Sistema Centroamericano de Areas Protegidas (SICAP), que incluye zonas de amortiguamiento, de usos múltiples e interconexiones, áreas de conservación y uso sostenible de recursos naturales y restauración productiva del paisaje, planificado e implementado entre las instancias de la integración, las de Gobierno, las autoridades locales, organizaciones de base, sector empresarial y la comunidad centroamericana en general. De esta misma forma reconocieron que el CBM es un marco de referencia y un instrumento para priorizar y enfocar otras iniciativas y proyectos en el campo del desarrollo económico a través del manejo de áreas protegidas, sus zonas de amortiguamiento y conexiones.

En este contexto, el CBM es un Programa Estratégico apoyado por el PNUD, PNUMA, el Banco Mundial con financiamiento de Fondo Mundial para el Medio Ambiente (FMAM), US-AID y la GTZ, para impulsar el desarrollo y consolidación de acciones que promuevan un nuevo equilibrio entre las necesidades de sustento de los habitantes de la región, la dinámica económica imperante y, el potencial de los recursos naturales de acuerdo con ciertos criterios ecológicos económicos y sociales. El CBM está integrado por los cinco estados del Sur-Este de México, Belice, Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Honduras, Nicaragua, y Panamá. Colombia ha manifestado su interés de participar en esta iniciativa regional. Las actividades por país se mencionan en el Anexo 2.

b) Iniciativa del Sistema Arrecifal del Caribe Mesoamericano

Esta iniciativa es implementada por los cuatro países (México, Belice, Guatemala, y Honduras) apoyada por el FMAM y el Banco Mundial, pretende desarrollar una estrategia de manejo y conservación de la Gran Barrera del Arrecife Mesoamericano de la región y trabajar paralelamente con la participación del sector privado y las organizaciones locales.

Los arrecifes cobran una gran importancia en la dinámica costera ya que llegan a formar islas y cadenas de islas, incluso pueden moldear la línea de costa al prevenir la erosión disminuyendo la fuerza de oleaje, además de actuar como un importante estabilizador de los procesos costeros. Constituye la estructura de protección más eficiente que existe contra el efecto de huracanes y tormentas. 

c) Fondo Centroamericano para Ambiente y Desarrollo (FOCADES)

Recientemente, los Presidentes Centroamericanos y sus Ministros del Ambiente y Recursos Naturales, autorizaron la operación del Fondo Centroamericano para Ambiente y Desarrollo (FOCADES), con una primera cuenta con recursos del FMAM, para fortalecer el cumplimiento de las acciones regionales en los campos de aguas internacionales, cambio climático y conservación de la biodiversidad.

El FOCADES es una entidad privada concebida como un instrumento financiero creada por los siete gobiernos de la región para facilitar el financiamiento del mandato ambiental de la ALIDES, firmada en octubre de 1994. Al habilitar fondos para una amplia gama de iniciativas ambientales regionales, el FOCADES le permitirá a empresas, comunidades, organizaciones no gubernamentales, y otras partes interesadas incorporar el componente ambiental dentro de sus planes de desarrollo económico para la región.

d) Proyecto Ambiental Regional para Centroamérica (PROARCA)

Este Proyecto Ambiental Regional para Centroamérica representa la expresión de la cooperación regional de US-AID al firmar su sociedad con la ALIDES, tanto para contribuir a la conservación de la biodiversidad terrestre y costero marina, como también para promover el saneamiento ambiental en ciudades intermedias de la región. Con su extensión a otra fase, llegará hasta finales de este siglo, apoyando el SICAP y el CBM.

e) Otras iniciativas Regionales y Nacionales

En Mesoamérica, hace mucho tiempo que se vienen desarrollando elementos que ahora se visualizan como parte de la construcción del CBM. Algunas acciones han estado orientadas a lograr mayor eficiencia en el manejo de las áreas protegidas, como instrumentos de conservación de la biodiversidad. Los proyectos en marcha se incluyen en el Anexo 3.

Desafio 4. Difundir e Inter-cambiar Experiencias Locales Exitosas

Otros proyectos están orientados no sólo a promover acciones concretas para detener la destrucción de las masas forestales en zonas de avance de la frontera agrícola en zonas de amortiguamiento o, en territorios indígenas, sino en paralelo, orientados a combatir la pobreza de proyectos que ejemplifican con amplia participación de la sociedad. Es importante mencionar entre otros, el apoyo de ACDI-Canadá (Bosque latifoliado en la Costa Atlántica de Honduras), COSUDE-Suiza (Proyecto Probosques en el Altiplano de Guatemala) y otros que se listan a continuación:

  • La Experiencia del Movimiento de Campesino a Campesino
  • Las Concesiones Forestales Comunitarias
  • Experiencias Organizativas de producción y comercialización orgánica
  • Experiencias Comunitarias de Co-manejo de Areas Protegidas
  • Experiencias de Agricultura Sostenible

V. VISION DE FUTURO

5.1 Una Innovadora Plataforma de Cooperación Inter-agencial

Diversas instituciones multilaterales se han dado a la tarea de apoyar a los países Centroamericanos en acciones de reconstrucción y evaluación post-Mitch. Por ejemplo, el PNUD y CEPAL condujeron una evaluación preliminar de los daños ocasionados enfocados hacia el análisis del impacto social y económico, con especial énfasis en los daños a la infraestructura y los sectores productivos.

El PNUMA por su parte llevó a cabo una evaluación preliminar de los daños ambientales en Guatemala, El Salvador, Honduras y Nicaragua. Entre las recomendaciones identificaron la necesidad de llevar a cabo una evaluación detallada del impacto ambiental del huracán por país y la puesta en marcha de un sistema de alerta temprana y prevención de desastres.

Durante la celebración de la Cuarta Conferencia de las Partes del Convenio Marco de Naciones Unidas sobre Cambio Climático celebrada en Buenos Aires, Argentina, en Noviembre de 1998, alrededor de 20 Ministros de Medio Ambiente de diferentes partes del mundo, solicitaron al PNUD y al PNUMA la evaluación del daño ambiental ocasionado por el Huracán y un programa subregional de restauración y reconstrucción ambiental.

En respuesta a esta solicitud de los Ministros, el PNUD y el PNUMA acordaron unir esfuerzos con la Dirección General de Medio Ambiente (DGMA) del Sistema de Integración Centroamericana (SICA) de la Comisión Centroamericana de Ambiente y Desarrollo (CCAD) e incorporar la evaluación del daño ambiental y las acciones de reconstrucción y restauración ambiental dentro del Plan Ambiental Regional Centroamericano propuesto por los Ministros de la región.

El Banco Mundial se unió a este esfuerzo y propuso desarrollar, con el apoyo financiero del Gobierno de Holanda, esta evaluación de vulnerabilidad ambiental para Centroamérica y la formulación de lineamientos y criterios que permitan incorporar estas consideraciones en la reconstrucción de un plan de desarrollo futuro.

Durante la celebración de la Reunión del Comité Técnico Inter-agencial, que apoya al Foro de Ministros de Medio Ambiente de América Latina y el Caribe con la participación del PNUD, PNUMA, CEPAL, el BID y el Banco Mundial, se acordó:

  • El establecimiento de una Unidad Regional Ambiental de Cooperación Técnica Inter-agencial en la DGMA-SICA/CCAD en El Salvador; que coadyuvara a la concertación, planificación y ejecución conjunta de actividades en materia de medio ambiente, así como al fortalecimiento de la cooperación regional o subregional.
  • La colaboración en la búsqueda y canalización de fondos financieros para la elaboración y puesta en marcha del Plan de Acción Regional Ambiental para Centroamérica, y para apoyar en la preparación de proyectos antes de la reunión de donantes en Estocolmo a celebrarse en mayo de 1999.

A partir de ese momento se integró un "Grupo de Trabajo" en la Dirección General de Medio Ambiente del SICA-CCAD conformado por funcionarios del PNUD, PNUMA, y Banco Mundial para desarrollar el Proyecto de "Evaluación de la Vulnerabilidad y la Gestión Ambiental en Centroamérica" que se compone de dos grandes áreas:

i) Difusión y Sensibilización

  • Preparación de material Audio Visual para la XX Cumbre de Presidentes, la reunión de ONG´s en Estocolmo y la reunión del Grupo Consultivo en Estocolmo.

Este material va acompañado de un documento integrado basado en los resultados de las consultas por área temática, y de la formulación de proyectos en las áreas priorizadas por la CCAD.

ii) Vulnerabilidad Ambiental

  • Mapa de vulnerabilidad ambiental regional, el cual incluye la elaboración de tres casos comparativos afectados por el Huracán Mitch.
  • Análisis y Consultas en:
  • Manejo Integral de Zonas Costeras
  • Cuencas Hidrográficas Compartidas
  • Vulnerabilidad
  • Recursos Hídricos
  • CBM: Reforestación/Incendios

Las diferentes componentes de este proyecto se llevaron a cabo bajo la coordinación de la DGMA-SICA/CCAD, acompañada por el BM, el PNUD, y el PNUMA, y con la estrecha participación de las instituciones regionales responsables de las áreas temáticas establecidas.

5.2. Algunos Productos Obtenidos a la Fecha:

a) Mapa de vulnerabilidad de la región centroamericana

b) Video demostrativo de la vulnerabilidad ambiental en la región

c) Perfiles de Proyectos para cada área temática priorizadas por los Ministros de Medio Ambiente:

  • Cuencas Hidrográficas Compartidas
  • Zonas Marino-Costeras
  • Reforestación e Incendios
  • Fortalecimiento Institucional

d) Planes Nacionales de Mitigación y Atención a Desastres incluyendo la Capacitación y Fortalecimiento de las Redes de Atención a Desastres y Emergencia Civil

e) Seis talleres de validación y consulta con representantes de la DGMA-SICA/CCAD, Coordinadora Centroamericana del Campo (sociedad civil organizada), organismos regionales especializados del sistema de integración y agencias internacionales.

5.3 Próximas Acciones

Resulta imprescindible ante evidencias tan contundentes, que todos los países por medio de sus poderes de Estado asuman un papel preponderante y eficaz en el manejo de los desastres, fomentando su mitigación, prevención y reducción en forma analítica, técnica y proactiva, siguiendo como estrategia condicionante la planificación para el desarrollo y un ordenamiento territorial más adecuado, riguroso y aplicable. Ello deberá considerar que todos los habitantes en sus distintas áreas de residencia, trabajo, instituciones de gobierno y empresas privadas asuman protagonismo por su propia seguridad, respaldados por una legislación adecuada y una ejecución presupuestaria nacional consciente de los efectos de los desastres.

Un aspecto que influye de manera determinante en el problema es la capacidad de los países y sus instituciones para hacer una adecuada gestión de riesgo y los desastres. Sin embargo, luego de varios años de esfuerzos regionales, nacionales y de la cooperación internacional, hoy se cuenta con una relativa capacidad institucional, que debe ser fortalecida en procura de que las instituciones se constituyan en los verdaderos vehículos de implementación de soluciones y no en parte del problema.

Identificamos entonces la alta recurrencia de desastres como la situación problemática fundamental a resolver en el futuro cercano, sobre la cual, la región centroamericana debe generar acciones de mitigación viables, en función de un verdadero desarrollo sostenible.

En este sentido, el diseño de una estrategia regional de prevención y atención de desastres, implica la manera como los diferentes actores asumen su responsabilidad, plantean sus alternativas y ejecutan sus acciones.

En el Anexo 6 se presenta un Plan Regional como parte de una definición estratégica: la vía para alcanzar una adecuada gestión del riesgo y los desastres es el Fortalecimiento de los Sistemas Nacionales encargados de la mitigación, preparativos y atención de desastres. Este fortalecimiento deberá tener una retroalimentación entre los niveles nacionales y el regional, sobre todo con la parte sectorial que involucra a las instituciones especializadas y Secretarías del SICA.

Otras acciones identificadas son:

A nivel regional , nacional y local

  1. Formular con base en el Mapa de Vulnerabilidad, un Atlas del Riesgo de Centroamérica como herramienta fundamental para la planificación
  2. Fortalecer las estrategias de ordenamiento territorial con definición local de zonas de riesgo acompañado de planes locales específicos de emergencia clasificados por tipos de riesgo.
  3. Elaborar un estudio detallado de las comunidades vulnerables, de la dinámica de los ecosistemas de la región, del comportamiento de las construcciones ante las amenazas naturales (evaluación del riesgo), de las interrelaciones entre amenazas naturales y tecnológicas, y de los aspectos económicos de la reducción de desastres para el desarrollo sostenible
  4. Implementar sistemas de alarmas y el efecto de desastres en sociedades modernas, así como el abordaje de los riesgos crónicos por efecto de la contaminación y los riesgos considerados dentro de las catástrofes sociales y naturales.
  5. Formular un programa de monitoreo periódico y que abarque la mayor parte del territorio centroamericano accesible a la población civil y que reduzca los riesgos por fallas humanas en cuanto a planificación y ejecución.
  6. Desarrollar sistemas de alerta temprana y de vigilancia a terremotos. La cultura de la prevención se convierte en una necesidad imperante para lograr un desarrollo social y económico sustentables. Las evaluaciones del riesgo y los daños ambientales vistos desde esta perspectiva, tienen un valor estratégico al considerar a los factores ambientales dentro de la planeación del desarrollo, reduciendo efectos adversos futuros.
  7. Revisar y adecuar el marco legal e institucional existente.
  8. Apoyar el "Plan Centroamericano del Agua" y a la Secretaría General del SICA a diseñar y fortalecer una instancia coordinadora regional que integre a todos los organismos regionales que tienen relación con el manejo del agua.
  9. Apoyar el "Plan Centroamericano para Prevenir y Combatir los Incendios Forestales", y a la SG-SICA y CCAD a coordinar su implementación en estrecha comunicación con las instancias nacionales correspondientes.
  10. Apoyar el "Plan Regional de Reducción de Desastres" para alcanzar una adecuada gestión del riesgo y los desastres y fortalecer los Sistemas Nacionales, encargados de la mitigación, preparativos y atención de desastres.
  11. Articular formas de cooperación descentralizada de la comunidad internacional hacia los gobiernos municipales, organizaciones locales y hacia organismos que trabajan directamente con los grupos de beneficiarios.
  12. Desarrollar sistemas locales de alerta temprana
  13. Elaborar campañas de difusión con amplia participación de grupos de la sociedad civil y los medio de comunicación.
  14. Fortalecer los mecanismos de la protección civil
  15. Construir la cultura de riesgos y de mitigación de desastres
  16. Fomentar la participación local en la preparación de diagnósticos para la gestión local de riesgos, y mapas locales de riesgo,

VI. Conclusión

Centroamérica está comprometida a responder a los efectos de Mitch en una forma que atienda las necesidades de los miles de centroamericanos afectados por este desastre y expuestos a una alta vulnerabilidad ambiental, pero al mismo tiempo, que fortalezca el proceso de más largo plazo de desarrollo económico y democratización. Es evidente que el objetivo de Centroamérica no es volver a reconstruir el mismo tipo de sociedad y estructura productiva tan vulnerable a fenómenos naturales como la que se tenía. En consecuencia, Centroamérica ve el desastre causado por Mitch mas allá de sus efectos inmediatos y mas bien como un reto para lograr un desarrollo económico y social más equilibrado y sostenible.

La ocurrencia de este desastre deberá ser un impulso para lograr una nueva dimensión en el desarrollo centroamericano que sin duda deberá influir en la vinculación entre la vida cotidiana de los pueblos centroamericanos con las instituciones locales, nacionales y regionales.

A la fecha, la Comisión Centroamericana de Ambiente y Desarrollo ha desarrollado avances en todo lo relativo al cuidado del ambiente y el manejo sostenible de los recursos naturales, por medio del fortalecimiento institucional, el desarrollo de políticas e instrumentos, planes y programas y la participación ciudadana. A partir de su reubicación en El Salvador, la Dirección de Medio Ambiente del SICA-CCAD se ha visto fortalecida la posibilidad de integrar la dimensión ambiental con las componentes económicas y sociales del desarrollo a partir de su integración física con las áreas correspondientes del SICA.

Consideramos que el énfasis fundamental de cualquier estrategia para la reconstrucción y transformación de Centroamérica debe estar orientada al desarrollo sostenible, alrededor del cual deben articularse y encadenarse todos los sectores de la sociedad; sobre la base de objetivos de largo plazo que compatibilicen la producción con la conservación, lo local con lo nacional, el corto plazo con el largo plazo y los intereses particulares con el bien común.

Asimismo, la estrategia debe contemplar la promoción de las capacidades humanas e institucionales que posibiliten la plena participación de los ciudadanos y sus organizaciones en los procesos productivos y reproductivos de la sociedad, rompiendo las desigualdades generacioneles, de género, étnicas y otras y potenciando al máximo las energías acumuladas socialmente en función de la reconstrucción. Por ello se hace un llamado a la comunidad internacional para que con profundo respeto hacia las aspiraciones de los centroamericanos coordine sus acciones alrededor de la Alianza Centroamericana para el Desarrollo Sostenible.

ANEXO 1

AMENAZAS VOLCANICAS MAS FRECUENTES

Cuadro # 1

GUATEMALA EL SALVADOR NICARAGUA COSTA RICA PANAMÁ
Pacaya Ilopango Cosigüina Tenorio Baru-Tisinga
Cerro Quemado Izalco Cerro Negro Barva  
Santiaguito San Salvador Momotombo Irazú  
Fuego   San Cristóbal Miravalles  
Tacaná   Masaya Poás  
    Telica Rincón De La Vieja  
Turrialba

DESASTRES MÁS RELEVANTES

Los desastres más relevantes y sus consecuencias en los últimos 25 años se detallan en la siguiente Tabla.

Cuadro # 2

DESASTRE Muertes Heridos Sin casa Pérdidas directas
(millones de dólares)
Pérdidas Indirectas
(millones de dólares)
Managua, 1972 Terremoto 11,000 20,000 300,000 1,600 387
Honduras, 1974 Huracán e Inundación 7,000 n.d. 15,000 388 200
Guatemala, 1976 Terremoto 23,000 76,000 1 millón 1,400 1,000*
El Salvador, 1986 Terremoto 1,200 10,000 50,000 710 227
Nicaragua, 1988 Huracán 148 184 n.d. 745 95
Costa Rica, 1991Terremoto 50 561 6,841 500* 220*
Panamá, 1991 Terremoto 29 50 5,000 200* 160*  

Fuente: Plan de Desarrollo Institucional (PDI), CEPREDENAC, en base a estimaciones de CEPAL. *= estimaciones propias

ANEXO 2

ACTIVIDADES PARA LA CONSOLIDACION DEL CBM

Consulta a Grupos Indígenas y Campesinos de Centroamérica sobre el CBM

La iniciativa de realizar talleres nacionales de consulta dirigida a Grupos Indígenas y Campesinos en Centroamérica surgió de la X Reunión Extraordinaria de la CCAD (Panamá Julio 1997) en la cual se menciona el agradecimiento a la cooperación Danesa que estuvo orientando hacia la búsqueda de mecanismos de participación para involucrar positiva y efectivamente a comunidades indígenas y campesinas en actividades del CBM.

Los objetivos que se perseguían con esta consulta eran los siguientes:

  1. Alcanzar en los sectores participantes (grupos indígenas y campesinos) un mayor entendimiento sobre la iniciativa del CBM en sus tres niveles (local, nacional y regional).
  2. Lograr que las organizaciones gubernamentales encargadas del CBM tengan una mayor comprensión de la dinámica y realidad de los grupos indígenas y campesinos y sus posibilidades de apoyo a esta iniciativa.
  3. Definir mecanismos para mejorar la participación, coordinación y cooperación entre el Sector Estatal, las organizaciones y los grupos indígenas y campesinos, en función del desarrollo del CBM.

Hasta febrero 1998, se han realizado actividades en cuatro de los países (Guatemala, Belice, Panamá, El Salvador). Algunas de las demandas de las comunidades indígenas y campesinos a nivel regional han sido las siguientes:

  • La información sobre el CBM debe ser más clara y plantear las alternativas sugeridas que puedan ser adoptadas por los grupos indígenas y campesinos.
  • Desde la óptica regional y nacional, es necesario aclarar cuál será la participación de las comunidades en la iniciativa del CBM y los CBN. Las comunidades han planteado su deseo de participar desde la etapa de planificación y ejecución hasta la de evaluación y seguimiento.
  • Deben generarse mecanismos de divulgación de la nueva visión y concepto del CBM y nacionalizar éste a nivel de país.
  • Se debe dar el adecuado reconocimiento político, social y económico a las organizaciones establecidas por los sectores, sean estas cooperativas, comités, ambientales, comarca indígena u otras.

Conclusiones del proceso para consolidar el CBM

  • Existe voluntad política al más alto nivel en la región para desarrollar el CBM.
  • El CBM es un concepto liderado por la DGMA-SICA/CCAD y desarrollado de una manera endógena por las organizaciones nacionales y los grupos mesoamericanos interesados
  • El CBM se visualiza como un instrumento para desarrollar los compromisos de ALIDES y para contribuir al cumplimiento de los convenios globales de biodiversidad y cambio climático
  • El CBM se encuentra ya en marcha de forma participativa, con múltiples actores y acciones a diferentes niveles (locales, nacionales y regionales)
  • El Programa Estratégico del CBM es a largo plazo y por lo tanto, es un programa flexible
  • El Programa Estratégico es un instrumento de ordenación, y además factor de esperanza de cara al siglo XXI.
  • Como podrá comprenderse, la realización de este programa requerirá de un fuerte impulso económico por lo que la CCAD ha preparado los documentos necesarios para someter a consideración de organismos financieros internacionales el apoyo económico que requerirán los países comprometidos en la implementación del CBM.

ANEXO 3

PROYECTOS EN EJECUCION - CCAD

Proyectos en marcha e iniciativas nacionales y regionales para apoyar el desarrollo del CBM con aportes del GEF

Regionales:

Programa Estratégico del Corredor Biológico Mesoamericano (CBM)

Fondo Ambiental para Centroamérica FOCADES

Iniciativa para la Conservación del Sistema Arrecifal del Caribe Mesoamericano

Comercio y Medio Ambiente

Belice

Programa de Pequeñas Donaciones (PNUD)

Corredor Biológico en el Norte de Belice (WB)

Manejo de la Biodiversidad Costero-Marina (PNUD)

Costa Rica

Programa de Pequeñas Donaciones (PNUD)

Bioprotección en la Región Central Pacífico (PNUD)

Conservación de la Biodiversidad en Arenal (PNUD)

Recursos de la Biodiversidad INBIO (WB)

Conservación La Amistad-Osa (PNUD)

El Salvador

Café Orgánico (WB)

Guatemala

Programa de Pequeñas Donaciones (PNUD)

Protección Laguna del Tigre, Petén (WB)

Unidad de Conservación del Altiplano (WB)

RECOSMO (Sarstún-Motagua) (PNUD)

Honduras

Biodiversidad y Areas Protegidas (PNUD/WB)

México

Programa de pequeñas Donaciones (PNUD)

Conservación de la Península de Yucatán (PNUD)

Corredor Biológico Mesoamericano (WB)

Nicaragua

Corredor Biológico del Atlántico (WB)

Panamá

Corredor Biológico Panameño (WB)

Conservación de la Biodiversidad en el Darién (PNUD)

Algunos proyectos e iniciativas nacionales que contribuyen a la construcción del Corredor Biológico Mesoamericano

Panamá

Pobreza Rural (WB-MIDA)

Areas Protegidas Canal (USAID, NATURA)

Bocas del Toro (PROARCA-USAID)

Agroforestal Ngobe-Barú (GTZ)

Filo del Tallo Darién (PFA-UE)

Nicaragua

Golfo de Fonseca (UICN-DANIDA)

Bosawás (GTZ)

Siapaz (DANIDA-FUND.DEL RIO)

Posaf (BID-MARENA)

Tropisec (UE)

Honduras

Bosques Latifoliado (ACDI)

PROLANCHO (UE)

Río Plátano (GTZKIW)

Cajón (BID)

Islas de la Bahía (BID)

PAR (WB/PNUD)

Celaque (GTZ)

Procafor (FINNIDA)

Guatemala

Reserva Biosfera Maya (USAID-CI-TNC-CONAP)

PMS-Petén (GTZ-MAG)

PLV Verapaces (GTZ-MAG)

Cuchumatanes (PNUD-HOLANDA)

Probosques-Occidente (COSUDE-HELVETAS-CONAP)

Lachuá (UICN-INAB)

Manglares del Pacífico (UICN-INAB)

PROARCA-Manabique (USAID)

Desarrollo Sostenible del Petén / Segeplan (BID)

Costa Rica

FTP/FAO, Holanda

Talamanca, (PFA-UE)

Coseforma, (GTZ)

Manejo Efectivo AP's (WWF-UICN)

El Salvador

PAFS-Greenproject, (USAID)

Golfo de Fonseca (UICN)

El Imposible, (Salvanatura)

Trifinio (UE)

Biodiversidad, (MUSEO BRITANICO)

Prochalate, (UE)

IICA-Laderas, (Holanda)

Cuenca Río Lempa, (BID)

Implementación Conjunta, (PNUD)

ANEXO 4

OTRAS INICIATIVAS LOCALES

A lo largo y ancho de América Central encontramos un mosaico de experiencias que de manera diversa aportan con su práctica consistente a enfrentar el problema de fragilidad ecológica, constituyendo un Corredor Centroamericano Indígena Campesino para el Desarrollo Sostenible, que viene desde hace varios años proponiendo alternativas tecnológicas, económicas y nuevos arreglos institucionales.

  • La Experiencia del Movimiento Campesino a Campesino (Siuna, Nicaragua) Este movimiento, conducido por campesinos y campesinas trabaja la transferencia de conocimientos de manera horizontal. Entre las prácticas productivas que promueve está el uso masivo de cultivos de cobertura que recupera la fertilidad del suelo para actividades agrícolas y agropecuarias y con eso logra contribuir a la estabilidad de las familias campesinas, va resolviendo los problemas de seguridad alimentaria y recuperando con mucho éxito las áreas deforestadas, aumentando con ello la cobertura forestal.
  • Las Concesiones Forestales Comunitarias en Petén enseñan formas de manejo de los bosques en las que toda la comunidad se involucra en el manejo adecuado y equilibrado de las áreas boscosas, de manera ordenada, preocupándose porque estos recursos logren regenerarse y permanecer en el tiempo. Por sus avances estas experiencias han logrado establecer condiciones que las encaminan hacia el logro de certificación internacional (sello verde) demostrando la capacidad local para el aprovechamiento racional de los recursos, con propuestas de control y vigilancia de las áreas boscosas. (ACOFOP, Petén, Guatemala)
  • Experiencias organizativas de producción y comercialización orgánica certificadas Formas de producción agrícolas para la exportación trabajadas dentro de sistemas agroecológicos que permiten: intercambio genético, generación de alternativas para la seguridad alimentaria y alternativas para el desarrollo de servicios ambientales (APPTA Talamanca, Costa Rica)
  • Experiencias comunitarias de co-manejo de áreas protegidas. Experiencias de trabajo comunitario que han logrado co-administrar áreas protegidas junto con instancias gubernamentales con alternativas viables para el aprovechamiento equilibrado de los productos del bosque. (Copin, Montaña Verde, Honduras). Comunidades ocupadas en la demarcación y protección de la Reserva Hidrológica Filo del Tallo (Filo del Tallo, el Darién, Panamá)

Ampliar y Difundir las Experiencias Exitosas a Nivel Local

La evidencia inicial desde Honduras incluye lo siguiente:

  • Las parcelas cerca de la Reserva Biosfera del Río Plátano con arboles de mango plantados por un esfuerzo de Vecinos Mundiales para promover las alternativas económicas y conservar el suelo, ayudaron a amortiguar la lluvia, bajar el nivel de erosión y proveer a las comunidades con fuentes de alimento e ingreso.
  • En El Socorro, la finca de Pablo Mateo con sus terrazas de conservación y los arboles que sembró con el apoyo de Vecinos Mundiales se mantiene intacto, mientras que las parcelas de su vecino, quien no implementó estas prácticas, fueron deslavadas.
  • En una finca cerca de la Reserva Biológica El Chile, el campesino José Luis Murillo es testigo del valor de la agricultura sostenible. Como nuevo participante en el programa de Vecinos Mundiales en El Chile, Don José había implementado prácticas de conservación de suelos en una parte de la parcela que queda. El resto, incluyendo su cafetal se perdieron.
  • Según las observaciones del Profesor George Pilz, Director de Recursos Naturales de la Escuela de Agricultura Pan Americana "El Zamorano", las parcelas con terrazas y estructuras construidas hace 15 años con un programa de Vecinos Mundiales en Guinope, aparentemente sufrieron menos daño que parcelas similares, sin protección, en el mismo pueblo.
  • El fundador y director de COSECHA, Rolando Bunch, observa que las áreas donde se han hecho mucha conservación del suelo (Guinope, Guaimaca, El Rosario, los pueblitos de San Juancito) fueron "solo levemente golpeados". Mientras señala que esto puede haber sido una coincidencia, también nota que, "hay también unos casos impresionantes y visibles, como el de Guacamacas, donde los deslizamientos destrozaron las parcelas desprotegidas de un lado del valle, pero no causó daño en el otro lado del mismo valle, cuyo declive es igual de fuerte, pero cubierto de "microterrazas."
  • Los caficultores que trabajan con la empresa californiana ‘Sustainable Harvest Coffee Co.’ afirman que " El Mitch apenas impacto las plantaciones de café de sombra." Según el periódico norteamericano, The Boston Globe, mientras los voluntarios del Cuerpo de Paz, reportaron que las áreas sin arboles fueron devastadas por el lodo y los deslizamientos.
  • Un edafólogo de la universidad norteamericana, Texas A&M, recibió un informe de su experimentación en finca donde compara, con los campesinos, sus parcelas conservadas con un control sin protección. "El agricultor informó que la mitad del área experimental había sufrido un derrumbamiento masivo. La parcela de control (sin protección) fue arruinada. La parcela con medidas de conservación de suelos que amarraban el suelo a la ladera, sobrevivió. Fue una prueba contundente de las prácticas de conservación."
  • El Programa Colaborativo de Investigación de la USAID (CRSP), quienes han estudiado el impacto de la conservación de suelos sobre la resistencia a la lluvia y a la sequía en Honduras, desde 1993, informa que, "las áreas de cultivo con barreras vivas en contorno, muros de piedra y barbechos forestales aguantaron bien el huracán, pero las áreas sin estas inversiones habían sido destruidas por derrumbes masivos.
  • Al visitar distintos sitios en la misma región, Kenneth Schlather de la Universidad de Cornell hizo observaciones similares. Mientras una cubierta viva sola no parecía proteger el suelo, "la presencia de arboles o muros de piedra… y en ciertos casos pasto vetiver, redujo visiblemente el daño causado por deslizamientos, por reducir su frecuencia, lo cual indica que era necesario que el suelo debía amarrarse a la ladera."

Fortalecer las Experiencias de Agricultura Sostenible:

Estos reportajes son corroborados por observaciones similares en Nicaragua y Guatemala. Muchas de las evidencias vienen de la extensión participativa, la experimentación campesina, y los centros de capacitación, donde los agricultores participantes reportan menos pérdidas de cultivo y menos daño estructural que sus vecinos o las parcelas de control sin prácticas de conservación.

  • Conservación de suelo y agua, como son las barreras en contorno, zanjas, y terrazas de piedra, barreras vivas, arboles, leguminosas para retener el suelo y agua, y fijar nitrógeno.
  • Plantas de Cobertura, las leguminosas y otras especies asociadas o en relevo en el cultivo principal para fijar nitrógeno, producir abono verde y proteger al suelo.
  • Agroforestería, práctica de cultivar arboles en la parcela para leña, comida, pasto, madera, fruta y materia orgánica, y para reducir el deslave.
  • Surcos Intensivos en labranza mínima, práctica de cultivar y abonar solamente y permanentemente en el surco, para reducir la erosión, conservar agua, y concentrar nutrientes.
  • Manejo Integral de Plagas, técnicas que cultivan plantas e insectos benéficos en la parcela para proteger el cultivo de plagas dañinas.
  • Cero Pastoreo ó Pastoreo Reducido, donde el ganado no pasturea en potreros sino en corrales ó potreros controlados para facilitar su alimentación, colectar el abono, y reducir el daño a los campos.

For more information on the workshop, contact
Mr. Robert Kaplan (bobk@iadb.org)
Inter-American Development Bank
(202) 623-1749

 

Nicaragua, May 2000   -   Honduras, February 2000   -   Stockholm, May 1999

Inter-American Development Bank