SENDAS •  AÑO 2  |  No. 2   |  ABRIL 2007

AMBAR EN UN PUEBLO MAGICO: SAN CRISTÓBAL DE LAS CASAS

Jessica Olivan, Consultora FOMIN

 
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Este artículo intenta describir al lector el sentido de las tan nombradas denominaciones de origen.

Se eligió un producto mexicano  menos conocido que el Tequila pero igualmente típico de una hermosa y rica región al sur del país:  el ámbar de Chiapas.

Daremos a conocer así, brevemente, la historia de un producto y de una ciudad con características mágicas  que hoy son valoradas como parte del tesoro de una nación.

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El ámbar se formó de una resina vegetal residual proveniente de pinos y coníferas o plantas leguminosas que vivieron hace 30 millones de años; esta resina era la defensa del árbol contra el ataque de insectos, hongos y aves, o surgía cuando una rama se rompía; en ocasiones, al escurrir sobre los troncos y ramas cubrió a insectos, arácnidos y plantas pequeñas; como resultado de un importante fenómeno natural, aquella resina endurecía al contacto con el aire. Posteriormente las lluvias arrastraban la resina endurecida hacia los lechos de ríos y el mar. Ahí con la arcilla y arena en potentes capas de sedimento se transformaba haciendo posible su fosilización, teniendo como resultado lo que conocemos hoy como “Ámbar”.

¿Qué es una denominación de origen?

De acuerdo con el articulo 156 de la Ley de la Propiedad Industrial de México: “Se entiende por denominación de origen, el nombre de una región geográfica del país que sirva para designar un producto originario de la misma, y cuya calidad o característica se deban exclusivamente al medio geográfico, comprendiendo en este los factores naturales y los humanos”.

Bajo esta definición son 11 productos mexicanos los que poseen una denominación de origen:

  1. Tequila (Jalisco, Nayarit, Tamaulipas, Michoacán y Guanajuato)
  2. Olinala (Guerrero)
  3. Mezcal (Guerrero, Oaxaca, Durango, Zacatecas y San Luis Potosí)
  4. Talavera (Puebla y Tlaxcala)
  5. Bacanora (Sonora)
  6. Café de Veracruz (Veracruz)
  7. Ambar de Chiapas (Chiapas)
  8. Charanda (Michoacán)
  9. Sotol (Chihuahua, Coahuila y Durango)
10. Mango Atanulfo del Soconusco de Chiapas (Chiapas)
11. Café de Chiapas (Chiapas)

Sin duda, la protección legal de una denominación de origen beneficia tanto a los
productores como a los consumidores: por una parte, fomenta y favorece la organización del sector productivo, facilitando el acceso de los productores a los mercados nacionales e internacionales; y por otra, al solicitar la denominación de origen, es el propio sector el que proporciona un marco legal estricto para defender y proteger al producto de las denominaciones de origen falsas o susceptibles de inducir a error en cuanto a la procedencia geográfica o a la naturaleza y características del producto, evitando así el uso ilegal del mismo.

De igual forma, en el ámbito regional, nacional e internacional, mejora la divulgación, promoción y oferta del producto protegido. Cabe señalar que los productos que se encuentran en el mercado mexicano que utilizan una denominación de origen deben cumplir con las Normas Oficiales Mexicanas (NOM) respectivas, a fin de garantizar al consumidor la calidad de esos productos. Además, existen organismos de certificación aprobados por la Entidad Mexicana de Acreditación y autorizados por la Secretaria de Economía para garantizar que los productos que utilizan una denominación de origen cumplen con las NOM aplicables.

El 15 de noviembre del 2000, se publicó en el Diario Oficial de la Federación la declaración general de protección de la denominación de origen “Ámbar de Chiapas”. A partir de ese momento, se reconoce como un producto mexicano amparado por las leyes de la Propiedad Industrial en México y en el extranjero (a través de acuerdos internacionales).

La Norma Oficial Mexicana (NOM-152-SCFI-2003) estipula las especificaciones y métodos de prueba que debe cumplir el Ámbar de Chiapas durante su extracción y elaboración.

El caso del Ámbar de Chiapas

El ámbar es la única piedra preciosa y semi-preciosa de origen vegetal. Pertenece al grupo de las gemas orgánicas como: el azabache, las perlas y los corales. Se forma de una resina vegetal residual de algunos árboles (en Europa proviene de la resina del Pinus succinifera y en América se forma a partir de una leguminosa conocida en México como Guapinol) que datan de hace 25 a 40 millones de años y que con el tiempo sufrió un proceso de fosilización formando masas irregulares y extensas dentro de los estratos de arenisca y pizarra arcillosas.

Como dato curioso, el primer lugar que se tiene registrado como fuente original del ámbar es la región del Mar Báltico. Actualmente, en Europa los países de Lituania, Polonia, Alemania, Latvia y Rusia cuentan con producción de ámbar y en América Latina lo podemos encontrar en: México, Republica Dominicana y Nicaragua.

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En México, el ámbar se localiza en los municipios chiapanecos de Simojovel de Allende, Huitiupan, Totolapa, El Bosque, Pueblo Nuevo Solistahuacan, Pantelho y San Andrés Durazanal.

De todos estos, el pueblo de Simojovel de Allende es el mas importante en producción. Se extraen alrededor de 292 kilos por mes, que equivalen al 90 por ciento de la extracción del producto en el país. Así, un gran porcentaje de la población se dedica a la extracción y procesado del ámbar. Es interesante señalar que en esta zona habitan tres grupos étnicos: tzotziles, tzeltzales y zoques y que son ellos quienes se dedican al proceso de explotación y transformación del ámbar.

 

San Cristóbal de las Casas, un Pueblo Mágico

La Secretaría de Turismo de México en colaboración con diversas instancias gubernamentales federales y gobiernos estatales y municipales desarrollan a partir del año 2001 el Programa Pueblos Mágicos una iniciativa que contribuye a revalorar a un conjunto de poblaciones del país que siempre han estado en el imaginario colectivo de la nación y que representan alternativas frescas y diferentes para los visitantes nacionales y extranjeros.

Pueblos Mágicos

Un Pueblo Mágico es una localidad que tiene atributos simbólicos, leyendas, historia, hechos trascendentes, cotidianidad... MAGIA que emana en cada una de sus manifestaciones socio-culturales, y que significan hoy día una gran oportunidad para el aprovechamiento turístico.

El objetivo del Programa Pueblos Mágicos es resaltar el valor turístico de localidades en el interior del país, para estructurar una oferta turística innovadora y original, que atienda una demanda naciente de cultura, tradiciones, aventura y deporte extremo en escenarios naturales, o la simple, pero única cotidianidad de la vida rural.

Hasta el año 2006, 23 ciudades habían sido elegidas para tal distinción (ver mapa).
Una de ellas es San Cristóbal de las Casas en el estado sureño de Chiapas que en 2003 ingresó a este programa.

El municipio de Simojovel del que hemos estado hablando se encuentra justamente
ubicado en San Cristóbal de las Casas. Así, cuando decidan visitar este Pueblo Mágico no olviden que pueden encontrar piezas y joyas transformadas por manos indígenas artesanas a precios muy interesantes.

De esta forma, además de divertirse estarán contribuyendo, por un lado, al respeto de las leyes de amparo de un producto con denominación de origen y por el otro, al fomento del turismo rural.

Buen viaje!

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