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Negocios inclusivos › El Programa PRO-RSE / II

La unión y la fuerza

Una fabricante de vidrio y el FOMIN posicionan un amplio programa de responsabilidad social empresarial con recolectores de basura de Colombia


Verónica García de León / Especial MicAméricas

Marzo 09, 2011

La vida dio un giro de 180 grados para los recuperadores de vidrio y papel del municipio de Envigado, una ciudad de poco más de 170.000 habitantes ubicada en Antioquia, al norte de Colombia, desde que trabajan asociados al mayor productor de envases de vidrio del país. En dos años, han dejado la informalidad para acceder a un salario garantizado, tener seguridad social y dar a todos sus hijos la posibilidad de asistir a la escuela.

La chispa del cambio, que hoy involucra a varias grandes empresas colombianas, surgió en julio de 2009, cuando O-I Peldar, la subsidiaria de la multinacional estadounidense Owens-Illinois Inc., decidió que era tiempo de profundizar su interpretación de la responsabilidad social empresarial (RSE). El programa tenía como meta incorporar como proveedores a su ciclo productivo a hombres y mujeres de escasos recursos que recuperaban vidrio, papel y plástico de manera informal en las calles y barrios de Envigado, donde se encuentra una de las cuatro plantas colombianas de Owens-Illinois Inc.

Para la empresa, fue un modo de romper con la lectura tradicionalista de muchas compañías que, todavía hoy, interpretan la RSE como la donación de sumas de dinero a distintas causas sociales. “Teníamos un programa pero no con la filosofía de trabajar con las comunidades donde operamos”, dice Oscar Tobon, director de Desarrollo Sostenible de O-I Peldar. “Ahora pasamos de la filantropía a la integración de recursos de la comunidad a través del encadenamiento productivo con nuestra empresa”.

Un nuevo modelo

O-I Peldar desarrolló su nuevo modelo de manejo de residuos como parte del Programa de Encadenamientos Productivos en un marco de Responsabilidad Social (PRO-RSE, su sigla), que en Colombia impulsan el Fondo Multilateral de Inversiones (FOMIN), miembro del Grupo BID, a través del Fondo Fiduciario Italiano Para el Desarrollo de la Microempresa y la Asociación Nacional de Empresarios de Colombia (ANDI). Hasta 2011, PRO-RSE ha apoyado 13 iniciativas con recursos económicos y seis más con acompañamiento técnico que benefician, en total, a más de 2.000 familias.

Además de O-I Peldar, el FOMIN apoya dos otras iniciativas de reciclaje: una con la Asociación de Recicladores de Bogotá y otra con la Fundación Proyectos Tecnovo para el reciclaje de aceite usado y sus envases. Ambos proyectos están iniciando un acercamiento con el de O-I Peldar, donde también participan otras empresas. El objetivo es operar de manera conjunta en Bogotá y, de ser posible, extender la iniciativa a las islas colombianas de San Andrés y Providencia, en el Mar Caribe. “PRO-RSE ha demostrado ser una herramienta eficaz para involucrar de manera sostenible a la población vulnerable”, dice Ricardo Garzón, su director ejecutivo.

O-I Peldar comenzó como padrino del proyecto en 2008 y desde entonces los resultados de la implementación han sido sólidos. Antes del PRO-RSE, la empresa compraba cuatro toneladas de vidrio por mes a 25 recolectores informales. Ahora tiene 70 proveedores —todos formalizados— que envían unas 35 toneladas de vidrio cada treinta días. Mayor productividad y volumen han permitido que los ingresos individuales de esos emprendedores se eleven unas 17 veces, de US$ 35 a unos US$ 600 mensuales.

La ganancia se da en todos los niveles. O-I Peldar obtiene los insumos que demanda en precio, calidad, volumen y tiempos de entrega, y a cambio, genera ingresos sostenibles y mejor calidad de vida para poblaciones vulnerables. “Este aspecto es el que demuestra que el modelo de PRO-RSE funciona como un ganar-ganar de largo plazo para los involucrados en el negocio inclusivo”, dice Christine Ternent, especialista del FOMIN en Colombia.

Clave: compromiso conjunto

Para hacerse firme, el encadenamiento precisó de una serie de compromisos. La empresa, por ejemplo, garantizó la compra del vidrio de los recuperadores y reorganizó su logística para que sus vehículos tuvieran prioridad al ingresar a la planta. También acordó pagarles la carga el mismo día de entrega, a diferencia del acuerdo que posee con proveedores tradicionales de la industria, a quienes paga a plazo. El alcalde de Envigado, por su parte, se comprometió a escolarizar a los 32 niños menores de 10 años de las familias que integran el programa. Almacenes Éxito, un nuevo socio, los incorporó a sus programas de nutrición escolar.

Los recicladores, mientras, asumieron el compromiso de entregar el vidrio separado por colores, limpio y  triturado, para lo que equiparon una bodega a modo de planta. También se registraron ante el fisco y la seguridad social y aprendieron a facturar, de modo de mantener la relación de negocios dentro de la formalidad. “Esta condición de trabajo les permite ser tomados en cuenta de manera diferente a cuando estaban prácticamente en la indigencia”, dice Garzón, el director del PRO RSE.

Por supuesto, en un principio hubo resistencias. Algunos recolectores no veían el sentido a sumarse a una rutina de trabajo que implicaba horarios de entrega y compromisos asumidos. Tenían la falsa creencia de que la informalidad les permitía trabajar cuando y como desearan. Conforme fueron observando los beneficios —en ingresos pero también de manera indirecta, con el acceso de sus hijos a la educación—esas resistencias se desvanecieron.

Tobon no olvida las expresiones de los recolectores cuando ingresaron a la planta para ver en qué se ocupa el material que recogen. “Allí vieron la importancia de su trabajo, vieron que son parte de un proceso, un eslabón que, al ser competitivo, ayuda a la empresa también a serlo”, dice. “Antes, lo que ganaban se lo gastaban, pero ahora los incentivamos a ahorrar”.

Ahora, papel y cartón

La experiencia de PRO-RSE en Envigado ya ha escalado más allá de O-I Peldar e integrado a otras empresas como las papeleras Productos Familia y Cartón de Colombia–Smurfit Kappa y la cadena Almacenes Éxito, la mayor del país. Además del FOMIN, que provee asistencia técnica por valor de US$ 60.000, al proyecto PRO-RSE de reciclado también se ha sumado la empresa recolectora de basura de la ciudad, Enviaseo, que provee experiencia en la gestión de residuos.

O-I Peldar y Enviaseo —una como promotora, la otra como articuladora— están brindando capacitación a los recolectores en gestión cooperativa y contabilidad básica. La ampliación del PRO-RSE también permitió expandir el abanico de material reciclado hacia el papel: la provisión de los recolectores entusiasmó a Productos Familia a comprar el insumo.

De hecho, la empresa ha provisto uniformes a los recolectores y ayudó a realizar una campaña de sensibilización entre los habitantes de zonas residenciales de Envigado para que permitieran el acceso de los recolectores en busca del vidrio y papel desechados. La incorporación del papel al plan facilitó también el ingreso a la alianza de Cartón de Colombia y Enka, dos de los mayores procesadores de papel y plástico del país. Ambas empresas adquieren la materia prima a las familias recolectoras y les venden con facilidades la maquinaria que necesitan para hacer el primer procesamiento y entregar a tiempo el producto.

Otro paso importante fue la incorporación de un camión recolector, financiado con recursos de O-I Peldar, el BID/FOMIN y Productos Familia. Para una gran empresa, una nueva unidad de transporte puede no hacer diferencia, pero para emprendedores de comunidades pobres es una oportunidad de mejoría significativa, dicen los expertos. “La falta de una infraestructura productiva y la logística muchas veces es el mayor cuello de botella para lograr un negocio inclusivo exitoso”, dice Ternent, del FOMIN.

El camión no sólo optimiza la gestión de los recuperadores —les facilita recoger basura en distintos puntos de la ciudad y entregarla en la empresa más velozmente— sino que reduce sensiblemente los costos de operación de la cadena de valor. En 2010, los recolectores adquirieron en leasing un segundo camión, que pagan con una porción de sus ingresos—otras porciones de la facturación general se destinan a pagar la renta de la bodega y los costos de la seguridad social de todo el grupo.

Triple beneficio

PRO-RSE está articulado bajo la filosofía ganar-ganar, que pretende que todos los involucrados obtengan beneficios por su participación. En el lapso de tiempo que lleva activo, el programa ayudó a O-I Peldar a lograr cuatro de sus objetivos corporativos: disminuir el consumo de energía, reducir las emisiones de dióxido de carbono —al separar el vidrio, éste se funde más rápido y más limpiamente que cuando está mezclado con otros materiales—, incrementar el volumen de materia prima reciclada y mejorar la vida de las comunidades donde opera. “Nuestro nuevo paradigma de RSE nos permite lograr una mejor reputación con los clientes, mejorar el impacto ambiental y asegurar la calidad de vida futura”, dice Tobon.

Para Ternent, del FOMIN, la importancia del proyecto de reciclaje con las empresas radica en que produce resultados empresariales, sociales y ambientales. A nivel empresarial, empresas compradoras y proveedores se benefician de su operación conjunta de compraventa de insumos —y también lo hacen otras empresas de poblaciones vulnerables que utilizan material reciclado para generar nuevos productos para otras cadenas productivas, como la artesanía.

La generación de ingresos sostenibles y la atención integral a la población vulnerable acarean indudables beneficios sociales. Las ganancias ambientales se obtienen por la reducción del volumen de residuos sólidos que antes acababa en rellenos sanitarios o botaderos de basura, la disminución de la emisión de gases de efecto invernadero por la reducción de quemas o la combustión más limpia de desechos como el vidrio y la no reutilización de envases, entre otros efectos positivos para el desarrollo sostenible de las ciudades.

El Banco Interamericano de Desarrollo no es responsable por el contenido editorial; los puntos de vista expresados en el artículo son del autor o autores.


Comentarios

El ejemplo es enriquecedor, como fuente de trabajo amando el planeta para los recolectores y procesadores. Pero las fuentes son en Colombia, a quien hay que contactar en el caso que se quiera poner un recibidero recolector y procesador (lavado, selección, triturado), en El Salvador?


 
 
 
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Fabricante de vidrio y FOMIN posicionan un amplio programa de responsabilidad social empresarial con recolectores de basura de Colombia - 09-mar-2011
Fabricante de vidrio y FOMIN posicionan un amplio programa de responsabilidad social empresarial con recolectores de basura de Colombia - 09-mar-2011

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