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Se espera que la nueva tecnología mejore la eficacia de turbinas en instalaciones hidroeléctricas existentes como Yacyretá, compartida por Paraguay y Argentina.
ENTREVISTA
Capital privado impulsa ola de inversión en energías limpias
El BID financia inversiones que promueven etanol, biocombustibles y energías eólica, solar, hidroeléctrica y maremotriz

Por Paul Constance

Roberto Vellutini, de nacionalidad brasileña, es gerente del Sector Infraestructura y Medio Ambiente dentro de la Vicepresidencia de Sectores y Conocimiento del BID, un puesto que incluye la responsabilidad del Banco en inversiones de energía renovable. Durante los últimos 10 años ha sido Jefe de Operaciones (Energía e Infraestructura) en el Departamento del Sector Privado del BID (ahora Departamento de Financiamiento Estructurado y Corporativo), en el que dirigió la estructuración de préstamos y garantías de numerosos proyectos de infraestructura del sector privado en América Latina y el Caribe.

BIDAmérica: La energía renovable ya representa un porcentaje de la matriz de energía de América Latina superior al de otros lugares del mundo. ¿Queda espacio para un crecimiento mayor y qué tipos de energía renovable son más prometedores?

Vellutini: Aunque su proporción dentro de la matriz general de energía no variará de forma importante en el futuro, se espera que las fuentes renovables crezcan con rapidez para cubrir la demanda de energía. Hoy, casi un 70 por ciento de la electricidad de América Latina es de origen hidráulico y, según la última edición del Panorama sobre Energía Mundial de la OCDE (Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico), la capacidad hidroeléctrica regional se duplicará entre hoy y 2030. Una nueva generación de proyectos hidráulicos de pequeña escala aprovechando la corriente de los ríos será una parte importante de la oferta.

A pesar de que es de menor importancia en la actualidad, se anticipa que la energía eólica crezca a más ritmo que cualquier otra fuente, en especial si los costos de equipamiento siguen bajando. De hecho, el BID está ayudando a financiar un estudio sobre los recursos de viento en Costa Rica y estudios de factibilidad para proyectos eólicos específicos del sector privado en Panamá y Nicaragua.

La OCDE estima que la producción de biocombustibles en la región podría crecer a un ritmo superior al 5 por ciento anual durante el mismo período. Brasil va a duplicar su producción de etanol en la próxima década, gracias a sus amplios recursos de tierra y su enorme mercado interior. Aplicando políticas gubernamentales adecuadas y una inversión importante, algunos países de Centroamérica y el Caribe podrían reemplazar en los próximos años hasta un 50 por ciento de su combustible para el transporte doméstico con etanol de caña de azúcar.

BIDAmérica: La mayor parte del capital para proyectos de energía renovable se origina en el sector privado, pero el BID presta principalmente a los gobiernos. ¿Están ustedes haciendo inversiones directas en este sector?

Vellutini: Sí, y lo estamos haciendo sobre todo a través de asociaciones con el sector privado. Aunque el BID es más conocido por su apoyo a los gobiernos, en la década pasada nuestros préstamos al sector privado han aumentado mucho. La cartera del sector privado del Banco incluye más de 90 operaciones en 17 países y dos fondos regionales. El Banco ha apoyado la inversión de US$22.700 millones de dólares en inversión privada mediante US$4.200 millones en inversión directa y garantías y US$3.200 millones en participaciones sindicadas con más de 90 bancos y participantes institucionales.

La energía renovable es uno de los segmentos de crecimiento más rápido de esta cartera. En Brasil estamos preparando varios proyectos en los sectores de etanol y biodiesel. Dependiendo de cada caso, podemos ofrecer préstamos directos a los países de hasta 25 o 40 por ciento del costo total del un proyecto de hasta US$200 millones, o US$400 millones en circunstancias especiales. Para proyectos en expansión, podemos financiar directamente hasta un 50 por ciento. El resto del financiamiento lo aportan bancos comerciales y capital de inversores privados.

Fuera de Brasil, estamos preparando la financiación de proyectos del sector privado de etanol, de biodiesel, eólicos, solares, hidroeléctricos y de energía de mareas en países como Colombia, Perú, El Salvador, Guatemala, Panamá, Nicaragua y Honduras. Y hemos aprobado un Programa de Energía Limpia de US$300 millones dirigido especialmente a la financiación de proyectos de pequeña escala en los países de menor tamaño de la región que apoyará también inversiones de los sectores público y privado en energía renovable, en eficiencia en energía y en biocombustibles.

Se anticipa que la capacidad de las instalaciones de etanol brasileño, como esta planta en el estado de São Paulo, se duplique durante la próxima década.

BIDAmérica: En años recientes los proyectos de etanol en Brasil han recibido una avalancha de capital. ¿Por qué invierte el BID allí y qué tipo de valor añadido aportan ustedes a sus asociaciones?

Vellutini: El BID ha estado invirtiendo en el sector de energía renovable de Brasil desde los años setenta, primero por petición del gobierno brasileño y más recientemente en respuesta a la demanda del sector privado. El BID en su conjunto tiene amplia experiencia en Brasil en áreas como energía a gran escala e infraestructura para el transporte. Aunque ha habido gran afluencia de capital para el sector de etanol hacia Brasil, nosotros complementamos el capital del sector privado ofreciendo productos de crédito y garantías con términos y condiciones favorables que podrían no ser ofertados por parte de la banca comercial sin nuestro apoyo. También complementamos la otra fuente primaria de capital crediticio disponible en el mercado de Brasil a través del BNDES (Banco Nacional de Desenvolvimento Económico e Social). Además, aportamos nuestro conocimiento exclusivo de las condiciones del mercado local y una red extensa de contactos con funcionarios clave del gobierno. Nuestra participación ofrece también una cierta dosis de legitimidad a un proyecto, porque la gente sabe que nuestras exigencias medioambientales y sociales son muy rigurosas.

BIDAmérica: ADM, el productor más importante del mundo de etanol de maíz, anunció recientemente sus planes de diversificación al etanol de caña de azúcar en Brasil. ¿Qué le indica este hecho sobre la evolución del mercado de etanol en el futuro?

Vellutini: Se trata de otra muestra de que los biocombustibles se están convirtiendo en productos básicos del mercado global. A medida que aumente la demanda, los consumidores de biocombustibles intentarán diversificar sus fuentes de abastecimiento, y los mercados beneficiarán a los productores más eficientes. Los países tropicales reúnen condiciones óptimas para producir biocombustibles de bajo costo, por lo tanto tiene sentido que las multinacionales tanto del sector de agricultura como del sector de energía inviertan en Brasil y en otros países de América Latina, África y Asia. Esto resultará también en una mayor consolidación, a medida que operaciones agrícolas de pequeña escala, cooperativas, y negocios familiares se asocien o sean adquiridos por empresas de mayor tamaño.

BIDAmérica: ¿Cuáles considera que son los obstáculos principales que enfrentan los países pequeños que intentan lanzar programas de energía renovable, y qué está haciendo el BID para ayudar en este campo?

Vellutini: La necesidad más inmediata es investigación y conocimientos técnicos a nivel de país que permita a sus dirigentes tomar decisiones fundamentadas en fuentes confiables. El BID trabaja con el sector público en este tipo de ayuda en una docena de países de la región además de Brasil. Estamos financiando estudios de viabilidad y análisis económico para determinar en qué lugar exactamente tiene sentido invertir en energía renovable, con qué tipo de tecnología o materias primas y para qué mercados. Estamos tambíén ayudándoles a preparar estrategias de energía renovable de largo plazo y redactar legislación y normativa que establezcan reglas de juego claras e incentivos para los inversores privados.

El BID ofrece a los inversores privados, que financiarán la mayoría de las inversiones en energía renovable, asistencia técnica para facilitarles estudios iniciales de factibilidad, estudios de impacto medioambiental, así como estudios económicos y de mercado por medio de diferentes facilidades de donación. Como dije anteriormente, el BID también ofrece créditos y garantías a proyectos del sector privado.

BIDAmérica: ¿Cuál es la postura del BID en el debate alimentos-versus-combustible?

Vellutini: Creemos que es esencial hacer un balance objetivo sobre la sostenibilidad y los impactos sociales de cualquier inversión en energía. La cuestión de la provisión de alimentos es

crucial, al igual que las preocupaciones sobre el impacto ambiental de los biocombustibles. Estamos ayudando a los gobiernos de forma individual para que obtengan respuestas fiables a estos cuestiones antes de que inicien cambios en sus políticas.

Cada país, y cada inversor, tendrán que tomar decisiones basadas en los datos resultantes de estos estudios, pero las primeras impresiones indican que existen grandes oportunidades para la producción de biocombustibles en terrenos que no se utilizan para el cultivo de alimentos ni son ecológicamente vulnerables.


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Roberto Vellutini es gerente del Sector Infraestructura y Medio Ambiente del BID.
robertov@iadb.org



Publicado: Abril 2008