LA TALA
A través del bosque se oye el penetrante zumbido de una motosierra, seguido de un estruendo. Dos leñadores rápidamente pelan las ramas del árbol derribado y al poco tiempo el enorme tronco remonta la cuesta, arrastrado por gruesas cadenas. La motosierra vuelve a arrancar y pronto se escucha otro estruendo. Un machetero despeja la maleza para reducir las posibilidades de un incendio forestal.
Pronto caerá este pino sexagenario en el norte de Nicaragua.(Foto: Roger Hamilton - BID)
La explotación del pino oocarpa, la especie nativa, es similar a los emprendimientos madereros en los países del norte. Sin embargo, la remoción de árboles de hoja ancha que compiten con el pino crea montes artificialmente homogéneos que tornan más fácil la gestión del bosque. Varios plantines ocuparán el lugar del viejo árbol derribado.(Foto: Roger Hamilton - BID)
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