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Tras alertar sobre la "emergencia tecnológica" que podrían sufrir las computadoras en América Latina y el Caribe al inicio del año 2000, el BID abrió una línea de crédito de 200 millones de dólares para ayudar a los países de la región a capear este desafío. En un comunicado difundido en mayo, el Banco subrayó que muchos países de la región están atrasados en la reprogramación de sus sistemas informáticos o en la adquisición de nuevos sistemas capaces de absorber la perturbación que la llegada del 1 de enero del 2000 causará en sistemas diseñados para determinar la fecha en base a los últimos dos dígitos de cada año (ver "El desafío informático del 2000", en BIDAmérica de noviembre/diciembre de 1998). La línea de crédito permitirá un rápido desembolso de fondos para países que están preparando planes de contingencia ante las fallas que podrían sufrir sus sistemas a partir del primer día del próximo año. Los créditos podrán ser usados también para financiar la capacitación de personal en la preparación e implementación de mejoras en sistemas informáticos, la gestión y recuperación de crisis, la puesta a punto y adquisición de nuevos programas, equipos y servicios de asesoría hasta diciembre 31, 2000. El llamado "problema Y2K" podría afectar casi todos los aspectos de la vida cotidiana, desde las principales formas de transporte a la producción y distribución de electricidad, el servicio de agua corriente y de eliminación de residuos, hospitales, fábricas, instituciones financieras y de seguros y servicios públicos como la recaudación de impuestos o la policía. El año pasado el BID participó en una serie de seminarios de divulgació para alertar a las autoridades a nivel regional y nacional sobre la inminente emergencia. Además, el Banco ha cooperado con países de la región para evaluar la capacidad de sus organismos de hacer frente al Y2K y estimar las necesidades financieras que demandará este problema. |
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