|
|
Portada | Contenida |
|
|
|
|
|
|
Por PAUL CONSTANCE, San Salvador Las naciones centroamericanas deben crear una cultura de prevención de desastres y adoptar planes integrados de protección ambiental si aspiran a evitar en el futuro estragos como los causados por el huracán Mitch.Esa fue la conclusión unánime del seminario regional "Gestión del Medio Ambiente y Reducción de la Vulnerabilidad a Desastres Naturales", celebrado en marzo en San Salvador. El seminario, organizado por el BID y la Secretaría General del Sistema de la Integración Centroamericana, congregó a unos 130 funcionarios de gobierno y expertos en medio ambiente de El Salvador, Honduras, Guatemala y Nicaragua, junto con representantes de otros gobiernos y de organizaciones multilaterales. El seminario se basaría en las lecciones del Mitch y otros desastres naturales en materia ambiental, con vistas a aplicarlas a los planes de reconstrucción que estaban desarrollando los gobiernos de los países más afectados por el huracán de octubre. El BID se comprometió a organizar el seminario durante la reunión del Grupo Consultivo para la Reconstrucción y Transformación de América Central celebrada en diciembre en Washington. "El Mitch nos mostró que Centroamérica estaba sentada sobre una bomba de tiempo creada por el abuso del medio ambiente", afirmó Miguel Eduardo Martínez, gerente de operaciones del BID para México y América Central. La deforestación descontrolada, el manejo inadecuado de las cuencas hidrográficas y las prácticas agrícolas inapropiadas han degradadado seriamente la capacidad de absorción y retención de agua en vastas zonas de la región. Esos factores multiplicaron los efectos destructivos del Mitch, aumentando la gravedad de las inundaciones y el número de deslizamientos de tierra, consecuencias que se repetirán a menos que se tomen medidas preventivas, advirtieron Martínez y otros expositores durante la conferencia. Las recomendaciones surgidas del encuentro destacan la interdependencia de los países centroamericanos y la importancia de formular planes para la mitigación de desastres que trasciendan las fronteras nacionales. El cierre de un puente o un corte de energía en uno de esos países inevitablemente afecta el comercio en sus vecinos, por ejemplo. El río Lempa desemboca en el Pacífico pero su cuenca abarca áreas de El Salvador, Honduras y Nicaragua. Consecuentemente, para evitar la erosión y las crecidas a lo largo de su curso, los tres países deberían coordinar medidas de prevención y conservación. Los participantes subrayaron asimismo la necesidad de adoptar políticas ambientales basadas en incentivos económicos, dado que las leyes y regulaciones en esa materia rara vez resultan efectivas por sí solas. Además exhortaron a que las comunidades locales tengan amplia participación en la formulación de planes para mitigación de desastres, en contraste con las estrategias centralizadas que han fracasado en el pasado. En el seminario participaron representantes de organismos gubernamentales encargados de diseñar los planes de reconstrucción de los países centroamericanos, que serían presentados ante la comunidad internacional de donantes en una reunión del Grupo Consultivo celebrada en mayo en Estocolmo. En base a esos planes, gobiernos y organizaciones internacionales comprometidos a apoyar la reconstrucción de los países devastados por el huracán Mitch confirmarían sus promesas iniciales de ayuda.
|
|
|