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Por ROGER HAMILTON A pesar de la popular imagen del artista como genio solitario, el arte a menudo es una tarea en colaboración, ya sea entre el escultor y la fundición, o entre el arquitecto y el ingeniero.Otra de esas colaboraciones, entre artistas e impresores, es tema de una muestra en la Galería de Arte del Centro Cultural del BID. Ofrecida en coincidencia con la reunión anual del Banco, que este año tuvo lugar en París, presenta la obra de 34 artistas franceses menores de 40 años cuyo único vínculo temático es la exuberancia y un anhelo de explorar las fronteras de la forma de expresión que han elegido. Aunque París ha estado desde hace mucho en la vanguardia de las artes, su papel en el grabado es único. Félix Angel, curador de la exhibición, cree que sería difícil encontrar otra ciudad con tantas imprentas capaces de producir trabajos en cada técnica concebible, incluyendo litografías usando verdaderas piedras. La muestra se extiende al otro extremo del espectro técnico, con imágenes creadas por computadora. La técnica de los impresores parisinos llega a niveles tales que artistas de todo el mundo han recurrido a sus servicios. La nómina de artistas de América Latina y el Caribe que lo han hecho incluye figuras del calibre de Wilfredo Lam, Roberto Matta, Rufino Tamayo, José Luis Cuevas, Francisco Toledo, Antonio Seguí, Armando Morales y Fernando Botero. Aunque las obras que componen la muestra hablan por sí mismas, Angel destaca el significado del arte impreso. Porque el grabado es producido en múltiples copias, generalmente es menos estimado que otras formas de expresión en que sólo existe un ejemplar, por lo general costoso. "El público asume que si algo es costoso, debe ser muy bueno y hermoso", explica Angel, apuntando que esa idea aterraría a Platón o Aristóteles. "La mayor parte de la sociedad contemporánea todavía no puede distinguir entre lo que es barato y lo que, sin ser costoso, es valioso", explica. Al margen de los méritos artísticos, los grabados tienen ventajas prácticas, más allá de tener precios relativamente accesibles. Fáciles de reproducir, han tenido un considerable impacto social como vehículos de crítica, humor, sátira política, ilustración y de propagación de la fe religiosa. Si la labor de estos 34 artistas sirve como indicación, los grabados seguirán siendo una importante forma de expresión por mucho tiempo. |
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