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Muchos países latinoamericanos están tomando medidas para reconocer los derechos y la identidad de los pueblos
indígenas, dejando atrás vetustas políticas basadas en la asimilación y el paternalismo.
El presidente del Fondo Indígena, Víctor Hugo Cárdenas, mantiene el optimismo de que los pueblos nativos podrán seguir beneficiándose gracias al creciente número de reformas constitucionales y legales que se producen en varios países de la región. Esta es una breve reseña de dichos cambios: * Reformas constitucionales aprobadas en Bolivia, Colombia, Ecuador, México y Paraguay reconocen el carácter multicultural de dichos países. Estos principios comienzan a tomar forma de leyes, decretos y resoluciones. * En Bolivia, Guatemala y Colombia las reformas reconocen los sistemas judiciales indígenas y los derechos de las comunidades nativas a administrar justicia bajo ciertas condiciones. * Enmiendas constitucionales que fortalecen los derechos de los pueblos indígenas para explotar recursos naturales como los bosques y el agua. * Una mayoría de los países con grandes poblaciones indígenas ahora reconocen a los idiomas nativos y promueven la educación bilingüe. * En Bolivia, Ecuador y Perú las relaciones entre las comunidades indígenas y el gobierno se manejan a nivel ministerial. * En Guatemala y Chile se han creado corporaciones y fondos especiales para promover el desarrollo de los pueblos indígenas. Algunos países han designado defensores públicos que velan por los derechos de los nativos. * En Bolivia y Colombia el proceso de descentralización administrativa ha incluido transferencias de recursos a las jurisdicciones locales, que en muchos casos son administrados por indígenas. En teoría, estos cambios suenan alentadores. Pero Cárdenas señala que su implementación, caso por caso, e incluso persona por persona, puede resultar de otro modo. Las burocracias son reacias a los cambios, y las actitudes paternalistas y discriminatorias tardan en desaparecer, apunta. Es más, los recursos para el desarrollo rural y los programas sociales son manifiestamente escasos para resolver el urgente problema de la pobreza. Y agrega: "En América Latina la mayoría de los pobres son indígenas. Resolver este problema es un severo desafío para los sistemas democráticos de la región".
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