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Ilustración de Jorge Ilieff

¿Cómo definen "rentable"?

Por qué nuevas normas de contabilidad y auditoría podrían beneficiar a empresas latinoamericanas

Por Daniel Drosdoff

¿Cuánto se debe saber acerca de alguien antes de prestarle dinero?

Pareciera una pregunta simple. Pero en el mundo de las finanzas internacionales, en que banqueros en Londres, por ejemplo, deben decidir si confían su capital a empresas en Lima, se torna en algo muy complejo. Para comenzar, la noción sobre el nivel de información financiera que una empresa debe revelar a accionistas o inversores tiende a diferir de país a país.

Esas diferencias en normas de contabilidad pueden ser un problema serio, especialmente para países en desarrollo que necesitan atraer capital extranjero. Históricamente, los inversores han estado más dispuestos a colocar dinero en países donde las normas contables requieren que las empresas den a conocer información financiera detallada, precisa y puntual. Esas normas reducen la posibilidad de que los inversores puedan ser engañados en cuanto a las perspectivas de una empresa; en otras palabras, reducen el riesgo que implica una inversión. Por el contrario, los inversores son a menudo renuentes a colocar capital en países donde las normas contables hacen difícil el acceso a una información amplia y precisa sobre el estado financiero de una empresa.

Hace años que contadores, empresas y autoridades regulatorias debaten los méritos de diferentes normas contables. El debate ha sido frecuentemente dominado por Estados Unidos, que usa los llamados Principios de Contabilidad Generalmente Aceptados (conocidos como GAAP por sus siglas en inglés), y por el Comité de Normas Contables Internacionales, o IASC, que promueve un conjunto distinto de reglas empleado por la mayoría de las otras naciones industrializadas.

Ahora el BID se ha unido a un esfuerzo internacional para adoptar un solo grupo de normas uniformes de contabilidad y auditoría que facilitarían invertir en empresas latinoamericanas, reduciendo al mismo tiempo la volatilidad financiera global y el costo del capital.

En abril fue establecida en Washington, D.C. la Junta Internacional de Normas Contables (IASB, ver enlace a la derecha) como sucesora del IASC. La nueva entidad tendrá un plantel profesional e incluirá la participación de Estados Unidos, abriendo paso a la eventual adopción de principios contables armónicos y de alta calidad que podrían ser aplicados en todo el mundo. Se anticipa que la Comisión del Mercado de Valores de Estados Unidos eventualmente dará un paso importante hacia la integración de los dos principales sistemas contables aceptando que se coticen en bolsa papeles preparados de acuerdo con las normas internacionales. Hasta ahora, las firmas que desean ofrecer sus acciones en mercados de valores de Estados Unidos deben declarar su estado financiero según las normas GAAP.

El IASB fue establecido el mismo día que se celebró una conferencia del BID en Washington orientada a promover la implementación de las nuevas normas internacionales. Expertos financieros del BID creen que adoptando normas contables de alcance mundial, la mayoría de los países mejorará sus sistemas de contabilidad y declaración, fortaleciendo la confianza de los inversores y reduciendo la incertidumbre y el costo del capital.

En la conferencia, el presidente del BID, Enrique V. Iglesias, dijo que las nuevas normas internacionales son "un bien común" y aseguró que hay poderosos factores macroeconómicos que hacen apremiante adoptarlas. "La calidad de la información financiera tiene impacto en el costo del capital", subrayó. "El capital va adonde el riesgo es menor".

Representantes de gobierno, órganos regulatorios y del sector privado que asistieron a la conferencia del BID examinaron las ventajas y costos potenciales de adoptar las normas internacionales. Tom Jones, vicepresidente de la IASB, dijo que la nueva organización pondrá énfasis en la independencia de la profesión contable, en cooperar con órganos reguladores ya existentes en todo el mundo y en asistir a las economías emergentes a acelerar la implementación de las normas mundiales. El ímpetu hacia normas unificadas está "avanzando más rápidamente de lo esperado", dijo, y las empresas deben planear implementarlas "en tres o cuatro años". La Unión Europea ha propuesto fijar 2005 como plazo para hacerlo.

Los cambios en la teneduría de libros contables son sólo parte del proceso. "Necesitamos mirar más allá del estado de cuentas", dijo Tsuguoki Fujinuma, titular del Foro Internacional sobre Desarrollo Contable, una organización global de contabilidad que promueve las nuevas normas. Además de nuevos principios contables, explicó, implementar las nuevas normas requerirá reformas legales y regulatorias, declaración de datos, capacitación de contadores y reguladores, supervisión y mecanismos de aplicación.

Eso no será fácil para muchos países en América Latina y el Caribe, donde hacer cambios implica a menudo elevados costos. No sólo las empresas deben financiar los nuevos procedimientos, sino que los gobiernos deben modificar las estructuras reguladoras y sus leyes para armonizarlas con las modificaciones (ver entrevista con Antonio Vives, subgerente del Departamento de Desarrollo Sostenible, del BID).

Kenroy Dowers, experto en mercados de capital en el BID, dijo que mejorar las declaraciones de estado financiero puede contribuir a reducir la toma de riesgos excesivos, evitar crisis financieras, mejorar la conducción empresarial, asignar recursos con mayor eficiencia, y aumentar la actividad financiera internacional.

Aunque las naciones industrializadas encabezan el esfuerzo por implementar normas contables de alcance mundial, algunos de los países avanzados tienen vías de escape en sus sistemas contables, como la falta de obligatoriedad en materia de declaraciones completas de estado financiero en todas las ofertas de valores. El profesor Nelson Carvalho, de la Universidad de São Paulo, que ha sido miembro de varios comités y entidades nacionales e internacionales dedicadas a perfeccionar las prácticas de contabilidad y auditoría, advirtió a los participantes en la conferencia que esas vías de escape deben ser cerradas. Si las naciones más ricas no aplican rigurosamente todas las normas internacionales, explicó, "no se puede esperar que lo hagan las economías emergentes".

Brasil ha hecho importantes progresos en adaptarse a las normas internacionales, agregó Carvalho, pero es necesario hacer cambios en la cultura contable y el código de comercio del país antes de poder lograr su completa implementación. Los contadores tendrán que manejarse con nuevas reglas "que nunca han tenido que tener en cuenta antes" y superar cierta inclinación a considerar que "las normas impositivas son más importantes que la declaración de estado financiero", subrayó.

De todas formas, afirmó, Brasil "comparte la visión" de llegar a normas contables internacionales y aseguró que los brasileños "están muy interesados por verlas implementadas en todo el mundo".

Publicado: Junio 2001

Junta Internacional de Normas Contables (IASB)

Documento del BID sobre estrategia en mercados financierose

CONOZCA AL EXPERTO


Antonio Vives experto en finanzas del BID, explica la relación entre desarrollo económico y normas contables.