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Carlos Jarque

De la retórica a los resultados

Un oficial principal del BID explica cómo el Banco va a ayudar a alcanzar las metas establecidas en la Cumbre de las Américas, realizada recientemente en Quebec.

Por Charo Quesada

Carlos M. Jarque es el nuevo gerente del Departamento de Desarrollo Sostenible del BID. Ciudadano mexicano, Jarque es doctor en economía y ex ministro de Desarrollo Social del gobierno de Ernesto Zedillo. Fue secretario de integración del Plan Nacional Mexicano de Desarrollo, presidente del Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática de México y presidente del Comité Interministerial de Finanzas Públicas.

BIDAmérica: Desde su punto de vista ¿para qué sirve una cumbre como la de Quebec?

Estas cumbres son importantes porque contribuyen a estrechar los lazos entre la comunidad hemisférica. También permiten hacer un balance de la situación actual y coadyuvan a delinear una visión de futuro para la región. En particular la cumbre de Quebec identificó las principales acciones para el desarrollo y permitió identificar esfuerzos para concretar una mayor y más relevante cooperación regional. Ésto sin desconocer que fue una sólida fuente de mandatos políticos para el continente, por ejemplo en materia de democracia.

BIDAmérica: ¿Estuvieron las agendas de esta cumbre y la del BID bien sincronizadas?

Existe una absoluta sincronización entre la agenda de la cumbre y los mandatos del BID, entre lo que se está pidiendo y lo que el BID ofrece. De hecho, el Banco ha participado en el proceso de las cumbres observando que el mandato de la agenda de las cumbres se ha ido acercando a su estrategia institucional, lo cual ha permitido estrechar los vínculos de cooperación.

BIDAmérica: El plan de acción de la cumbre de Quebec propone una agenda intensa y densa para los próximos cuatro años. La firma del Acuerdo de Libre Comercio de las Américas (ALCA) en 2005 parecería un objetivo más que suficiente, pero en el camino la región tiene que consolidar las democracias, modernizar su aparato estatal, estabilizar las finanzas, mejorar los niveles de pobreza y equidad, aplacar la violencia, fortalecer la educación, todo ello respetando los derechos humanos y protegiendo el medio ambiente. ¿Son estos deseos más que objetivos reales?

Sin duda, la agenda del desarrollo es intensa. Pero es importante no desglosar la realidad como si se tratara de temas independientes. Los objetivos son claros, pero estos se interrelacionan. Si hay mayor desarrollo democrático habrá más participación ciudadana y más exigencias para el buen gobierno, lo que requerirá de instituciones más solidas. Esto llevará a una mayor capacidad para administrar la economía, a programas sociales mejor diseñados y más arraigados en las comunidades, y a procesos de integración que concreten el potencial productivo y que reditúen en un mejor nivel de vida, sobre todo para los más pobres. El esfuerzo deber realizarse en diferentes frentes.

BIDAmérica: ¿Qué temas son prioritarios tanto para el BID como para la región?

En la cumbre de Quebec el BID propuso de manera preliminar programas estratégicos en respuesta a la declaración política y al plan de acción suscrito por los jefes de Estado y de gobierno. Los programas cubren áreas de gobernabilidad y modernización del Estado; integración, competitividad y desarrollo económico; equidad y desarrollo humano; ecología y desarrollo sustentable. Todas estas áreas son consistentes con los mandatos del Banco en su más reciente reposición de recursos. También incluyen el tema de conectividad y desarrollo tecnológico que tuvo una declaración específica en la cumbre de Quebec. Los programas se suman a las operaciones tradicionales del Banco.

BIDAmérica: Por ejemplo, ¿qué está haciendo el BID en el área de gobernabilidad?

El BID instrumenta acciones muy amplias para fortalecer la gobernabilidad democrática. Estas acciones tienen que ver desde la modernización de las dependencias públicas, hasta trabajar con los ciudadanos para crear una conciencia cívica más a tono con las circunstancias que estamos viviendo.

También apoya la reforma y modernización de los sistemas judiciales. En particular, en el marco de la Cumbre se estará instrumentando un programa de análisis de las recientes reformas judiciales para identificar e intercambiar las mejores experiencias en esta materia. De igual manera, se pretende interconectar en los próximos tres años a todos los parlamentos del hemisferio a través de la Red Global de Información Legal (GLIN), para que exista un intercambio de información legislativa que coadyuve al logro de un basamento legal más amplio y eficaz.

Desafortunadamente, con una tasa de homicidios del doble del promedio mundial, somos la segunda región más violenta del mundo. De ahí que la prevención de la violencia sea también una tarea prioritaria. Por eso el BID está apoyando numerosas acciones en este campo.

BIDAmérica: ¿Cuáles son las condiciones respecto al medio ambiente y qué se puede hacer?

Al igual que en otras partes del mundo, el balance ambiental para la región es preocupante. A pesar de los esfuerzos realizados, existen tendencias preocupantes en materia de desforestación, erosión y contaminación de aguas. En varios países, el costo ecológico equivale a un 10 por ciento del PIB (Producto Interno Bruto). En las próximas tres décadas nos podríamos colocar en un 30 por ciento. El BID seguirá aplicando la dimensión ecológica en todos sus proyectos. Estamos trabajando para que la cultura ecológica esté cada vez más arraigada en las estrategias de desarrollo nacionales, promoviendo diálogos con las autoridades e incorporando el tema ambiental en los procesos de planeación e inversión. Se han apoyado múltiples proyectos ecológicos con resultados muy alentadores. Son experiencias que deben replicarse. Por eso en el marco de la cumbre de Quebec se presentaron varios programas que contemplan el desarrollo sustentable.

Otro tema prioritario en la Cumbre fue la respuesta a los desastres naturales. El Banco también está muy comprometido en el área de la mitigación de desastres naturales con el fin de reducir la vulnerabilidad que actualmente sufre gran parte de la región. En la última década, casi un 10 por ciento de la población de la región —poco más de 40 millones de personas-- ha sufrido las consecuencias de un desastre natural. Los costos han superado los 20,000 millones de dólares. Éste es un tema absolutamente prioritario por lo que el BID ha otorgado facilidades financieras para mitigar los riesgos y para apoyar los procesos de reconstrucción.

BIDAmérica: En medio de este panorama de cambios y estrategias, nos encontramos con una masa enorme de población muy lejos de estar a la altura de las circunstancias. ¿Qué lugar ocupa la equidad y el desarrollo humano en las agendas regionales?

Crucial. De hecho, las actividades descritas persiguen el fin de mejorar la calidad de vida de la población. Un 40 por ciento de la población en la región vive con menos de dos dólares al día y al reto actual hay que sumar el de los próximos años. Las proyecciones indican que la población de América Latina y el Caribe va a seguir creciendo hasta estabilizarse hacia el año 2040. Seremos entonces un 30 por ciento más que ahora, del orden de 660 a 670 millones de personas. Tenemos que crear un 30 por ciento más de recursos, de infraestructura, de servicios y atender simultáneamente las carencias actuales.

La labor en el Banco no es sólo cuantificar estos retos, si no ver de qué manera podemos sumarnos con programas específicos para que exista una verdadera igualdad en el acceso a las oportunidades, de tal forma que el lugar donde nazca un niño o una niña no sea el determinante de su perspectiva de vida.

La agenda social tiene la mayor prioridad. Por eso el Banco impulsa programas integrales de reducción de pobreza y de creación de redes de protección social. Durante la Cumbre, el Banco también propuso programas para apoyar al sector educativo, con énfasis en la capacitación de maestros, y en temas como el sida, el envejecimiento de la población, el desempleo juvenil, el desarrollo de comunidades indígenas y afro-latinas, para los que el BID propuso programas muy puntuales.

BIDAmérica: Y por último, la revolución tecnológica que es hoy hilo conductor de la información y de la comunicación mundial. ¿Cómo están las cosas en este campo?

Este es un tema muy importante porque tenemos una gran brecha digital respecto a otras regiones del mundo. Sólo un dos por ciento de nuestra población tiene acceso a Internet cuando en países como EE UU, por ejemplo, esa media supera el 40 por ciento. Tenemos pocos usuarios y además concentrados en un estrato social superior, lo que contribuye a que se magnifiquen las inequidades.

En el marco de la Cumbre el BID propuso programas con el objetivo de promover la conectividad, mejorar el marco regulatorio en esta materia y preparar a la fuerza laboral para el acceso a estas nuevas tecnologías. Se trabajará con los gobiernos para definir un mejor marco jurídico y para encontrar un mejor basamento de impulso a las tecnologías de la información y la comunicación. Otros programas específicos incluyen el apoyo para telecentros rurales. Con 20.000 a 50.000 dólares se puede instalar este tipo de telecentros, con computadoras y tecnología de conexión que permita a comunidades muy remotas el acceso a amplia información. Este medio les permite obtener servicios tales como educación, salud y oportunidades económicas, además de coadyuvar a la comunicación para fines sociales recreativos y políticos. Además hay un programa muy exitoso que comenzó en las favelas de Río de Janeiro y que ahora va a aplicarse en otros países. Los jóvenes de zonas marginadas manejan las computadoras al tiempo que aprenden valores cívicos, oportunidades productivas, convivencia armónica y rechazo a la violencia. Tomando esta experiencia se busca la democratización de la informática, sobre todo para los desfavorecidos.

La agenda que el BID presentó en la cumbre de Quebec significó un trabajo de muchos de sus departamentos y mostró la actitud proactiva del Banco, confirmando su carácter de institución en favor de la integración y de la cooperación regional para el desarrollo de nuestros países.

Publicado: Junio 2001

Agenda del BID para la Cumbre de las Américas

Comité para la Democracia en la Tecnología de la Información

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