Galería
de Fotos: Aislados, pero no olvidados
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lugar para estar juntos. Por
encima de todo, lo que más deseaban los 1.800 habitantes de
la remota comunidad guyanesa de Paramakatoi era un centro comunitario.
Solicitaron fondos al Programa Amerindio de SIMAP, explicando que
necesitaban un lugar donde realizar sus reuniones, talleres y eventos
sociales, así como para recibir a los funcionarios gubernamentales
que venían de la costa. El centro, terminado a fines de 1999,
cuenta con un depósito de agua, servicios sanitarios, y capacidad
para 350 personas.Además
de su utilidad, este centro ha creado en los habitantes de Paramakatoi
un mayor sentido comunitario, un elemento esencial para cualquier
población aislada en esta remota zona al borde de la sabana
en el sureste de Guyana. Con un salario promedio mensual de 45 dólares,
la mayoría de los pobladores son agricultores de mera subsistencia,
trabajadores de operaciones forestales o modestas minas de oro. El
único medio para llegar a esa localidad es una avioneta chárter. |
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