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La economista estadounidense K. Burke Dillon, quien desempeñó importantes funciones en el Fondo Monetario
Internacional durante las últimas dos décadas, asumió en enero la vicepresidencia ejecutiva del Banco Interamericano de
Desarrollo. Dillon, quien llegó a dirigir el Departamento de Administración del FMI, reemplazó a su compatriota Nancy
Birdsall, quien dejó su cargo en septiembre para incorporarse al centro de estudios Carnegie Endowment for International
Peace. Dillon ingresó al Fondo como economista para Perú y Kenia en 1973. Entre 1979 y 1980 tomó licencia para sumarse
al Consejo de Asesores Económicos de la Casa Blanca, donde aconsejó a la administración del presidente Jimmy Carter sobre
políticas financiera, monetaria, de vivienda y de desarrollo urbano. Tras reincorporarse al FMI, durante la crisis de la deuda
externa en los años ochenta Dillon fue responsable de la reprogramación de obligaciones financieras y la ayuda de balanza de
pagos para Argentina. Más tarde, como titular de la División Finanzas Externas, supervisó las reprogramaciones de deuda y el
financiamiento de programas para todo el FMI. Posteriormente, siendo titular de la división Africa Meridional, encabezó la
misión a Zambia, que se había tornado en un caso crucial para la formulación de políticas fondomonetaristas hacia países en
mora con esa institución. En 1993, tras el desmembramiento de la Unión Soviética, Dillon se hizo cargo de la oficina que
abrió el Fondo en Moscú. Nueva misión. Recordando sus labores iniciales con el FMI en América Latina,
Dillon dijo que su ingreso al BID es casi como "volver a casa". Por otra parte, agregó, tiene mucho interés en participar de la
misión del Banco, orientada hacia proyectos de desarrollo.
"Las inquietudes del FMI, como la tasa de aumento del circulante
y los déficit fiscales son cruciales, pero abstractas", explicó. "Estoy ansiosa por trabajar en áreas en las que se puede ver
que se está ayudando directamente a gente". Dillon expresó asimismo tener un interés especial en el microcrédito y en
formular estrategias que mejoren las condiciones económicas para las pequeñas empresas. "Una cosa que siempre me llamó
la atención en los países en vías de desarrollo, es cuántos pequeños negocios pueden verse obstaculizados por regulaciones y
otras intervenciones", apuntó. "Ahora el desafío es asegurar que lo que está ocurriendo en el frente financiero, junto con el
desastre que causó el huracán en América Central, no deshaga los excelentes progresos que han hecho los
países". "Debemos hacer todo lo posible para apoyar a los países a capear este excepcional período", agregó. Dillon se
describe como una "ex activista de la asociación de empleados" y defendió las causas de la mujer desde que llegó al FMI. "En
el BID me propongo dar prioridad a la equidad", dijo. La gente debe trabajar bajo las mismas reglas y condiciones". Oriunda
de la ciudad de Minneapolis, Dillon se graduó en economía en la Northwestern University y completó estudios de postgrado en
economía en la London School of Economics y en Yale University.
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