Portada | Contenida

Un futuro basado en la solidaridad
Comprometen 6.200 millones de dólares en ayuda a América Central en reunión del BID






Millones en ayuda




Otros Servidores:
El BID se moviliza

Por PETER BATE

¿Cómo empieza a levantarse un país después de sufrir una serie de desastres naturales de proporciones bíblicas que en menos de una semana destroza casi toda su infraestructura física, arrasan los hogares de más de un millón de personas y destruyen virtualmente todos sus cultivos y sus campos?

Esta es la pregunta que enfrentaban 400 delegados de países donantes y agencias multilaterales que asistieron el 10 y 11 de diciembre a la reunión del Grupo Consultivo para la Reconstrucción y Transformación de América Central que se celebró en la sede del BID en Washington.

Durante sus deliberaciones con funcionarios de las naciones devastadas por el huracán Mitch, los donantes revisaron las evaluaciones de daños, discutieron la coordinación de esfuerzos de alivio y analizaron cómo contribuir al desarrollo de una nueva y mejor América Central.

En la primera ronda de indicaciones de apoyo del grupo consultivo, los donantes se comprometieron a aportar más de 6.200 millones de dólares en ayuda de emergencia, apoyo financiero de largo plazo y alivio de deuda para Honduras, Nicaragua, Guatemala y El Salvador.

"Este esfuerzo ha enviado un claro mensaje de la solidaridad de la comunidad internacional", dijo a la prensa el presidente del BID, Enrique V. Iglesias, tras el cierre de la conferencia que organizó el Banco tan sólo semanas después que uno de los mayores huracanes registrados en la historia barriera el istmo centroamericano.

Iglesias apuntó también que el encuentro era sólo un paso inicial. El grupo consultivo volverá a reunirse del 25 al 28 de mayo en Estocolmo, bajo auspicio del gobierno sueco y el BID. Para esa ronda, las naciones centroamericanas habrán preparado sus propios planes maestros de reconstrucción y se espera que los donantes confirmen su apoyo a esos programas.

Según los organizadores del grupo consultivo, esos aportes podrían llegar a un nivel récord de ayuda internacional para una región en desarrollo y, de tal manera, presentarían una oportunidad única para ayudar a América Central a superar su legado de pobreza y desigualdad.

Sin embargo, como lo demostró la reunión de diciembre, la región debe aún enfrentar el terrible saldo del Mitch, una emergencia que crea sus propias crisis y podría echar por tierra todas las expectativas.

La destrucción causada por el huracán fue aún más amarga porque golpeó a cuatro naciones que estaban comenzando a cosechar los primeros frutos de sus recientes reformas económicas y de la paz arduamente conseguida después de décadas de guerras civiles. La integración subregional parecía imparable y hasta algunos indicadores sociales clave como la mortalidad infantil estaban mejorando notablemente.

Todo este progreso fue arrasado en cuestión de días. Tal como observó en la reunión el presidente de Honduras, Carlos Flores, las inundaciones no sólo arruinaron la mayor parte de las cosechas de exportación y consumo interno de su país sino también su tierra arable, barriendo el suelo fértil de vastas áreas y formando yermos arenales (ver "Campos sin tierra" en éste número).

Las inundaciones y los deslizamientos de lodo destruyeron 50 años de esfuerzos para construir la infraestructura de Honduras. Más de 1,5 millones de personas huyeron a refugios improvisados en escuelas e instalaciones deportivas en todo el país.

Flores advirtió que esta catástrofe puede poner en peligro la paz y la democracia centroamericana y exhortó al mundo a ayudar a la región a evitar una recaída en la inestabilidad.

"Perder ahora el terreno que América Central ha ganado sería un paso atrás imperdonable para la comunidad internacional y para nosotros, y sería un azote inadmisible para las próximas dos o tres generaciones", agregó.

Reconociendo el impacto del huracán sobre el sector exportador de Honduras y Nicaragua, los acreedores bilaterales de ambos países ofrecieron rápidamente alivio de deuda consistente en el diferimiento del pago del servicio de deudas o en el perdón de obligaciones financieras.

Estos gestos, junto a un fideicomiso establecido en el Banco Mundial para recaudar donaciones para ayudar a esos países a cumplir sus compromisos de deuda multilaterales, liberarán cientos de millones de dólares para los esfuerzos de emergencia y reconstrucción en los próximos años. Además, se espera que los acreedores multilaterales acelerarán la revisión de los casos de ambas naciones centroamericanas en el marco de la iniciativa internacional de alivio de deuda para países pobres altamente endeudados, conocida como HIPC.

Michel Camdessus, director gerente del Fondo Monetario Internacional, dijo que el alivio de deuda no debería ser visto como una panacea. "Mucho más importante será la continuidad y certeza de un flujo de recursos externos concesionales en los meses y años venideros", afirmó.

Los donantes aplaudieron las intenciones de los líderes centroamericanos de involucrar al sector privado y a la sociedad civil en la planificación y ejecución de sus programas de reconstrucción nacional, que se beneficiarán de la descentralización y la administración por parte de comunidades locales. Mirando al futuro, acogieron una propuesta de México de celebrar, en coordinación con el BID, un encuentro internacional sobre prevención y mitigación de desastres.

Pese a la abundancia de buenas intenciones, la recuperación de América Central aún podría caer víctima de percances como los señalados por George Alleyne, director de la Organización Panamericana de la Salud. Alleyne exhortó a la comunidad internacional a proteger la salud de los centroamericanos, apuntando que enfermedades como el cólera pueden socavar todo el esfuerzo de reconstrucción.

"Existe hoy el riesgo de una reaparición de brotes de enfermedades infecciosas en América Central, ya sea causadas por los daños en algunos países a los servicios de agua y salud básica, el acceso limitado, especialmente en áreas rurales, o los riesgos derivados de la hacinación en los refugios y el movimiento de gente entre países", advirtió Alleyne. "Pueden manifestarse enfermedades...como la leptospirosis, el dengue y la malaria, pero quiero poner énfasis especial en el cólera por el daño que puede causar".

Un factor que aniquilaría el respaldo interno e internacional es la corrupción. Los líderes centroamericanos demostraron que están muy conscientes de ese peligro. El presidente de Nicaragua, Arnoldo Alemán, subrayó que las donaciones deben ser administradas con la máxima transparencia y la más cuidadosa rendición de cuentas. "La mejor contribución de contrapartida que podemos hacer a aquellos que han sido tan generosos con su apoyo es garantizar la transparencia", afirmó.



PORTADA
ACERCA DEL BID | DEPARTAMENTOS | INVESTIGACION Y ESTADISTICAS | OPORTUNIDADES DE NEGOCIOS | POLITICAS | PRENSA Y PUBLICACIONES | PROYECTOS |  SECTOR PRIVADO