Cuál es la causa del desempleo? la mayoría de las discusiones se enfoca en factores económicos como la
actividad industrial o la presión salarial que llevan a las empresas a contratar o despedir gente. La falta de educación, las
regulaciones laborales rígidas y los cambios tecnológicos también suelen ser señalados como posibles causas.¿Pero qué
incidencia tienen las tasas de natalidad? En un reciente seminario realizado en la sede del BID, los economistas Suzanne Duryea
y Miguel Székely presentaron un trabajo en el que argumentan que las tendencias en materia reproductiva pueden tener un
importante impacto a largo plazo en el desempleo. Tomemos en cuenta el segmento de gente entre los 15 y 24 años de edad
que busca su primer empleo o un nuevo trabajo. Típicamente, la tasa de desempleo llega a su máximo nivel en esa franja de la
población. Si aumenta la proporción de gente de 15 a 24 años de edad en relación a todos los otros grupos en edad laboral, el
desempleo en general también tenderá a aumentar. Argentina, un país que por mucho tiempo ha tenido una de las tasas de
natalidad más bajas de la región, ha experimentado recientemente un aumento en la proporción de gente de 15 a 24 años de edad
en su población económicamente activa (ver gráfico en esta página). ¿La razón? Entre 1967 y 1975 Argentina experimentó un
modesto auge de natalidad, equivalente a un 10 por ciento de aumento en la tasa de fertilidad. La tasa luego volvió a su nivel
anterior, pero la camada nacida en ese período comenzó a buscar empleo a comienzos de esta década. Entre 1990 y 1995, la
proporción de gente de 15 a 24 años de edad presente en el mercado laboral de Argentina aumentó del 37 al 41 por ciento.
Aun si se excluyen todos los otros factores, Duryea y Székely calculan que ese aumento en la oferta de trabajadores habría
causado un incremento del uno por ciento en la tasa de desempleo en Argentina entre 1990 y 1996. En contraste, en Brasil y
Colombia la proporción de gente joven en el mercado ha estado bajando constantemente en años recientes, tras llegar a un pico
en la década pasada. Eso refleja una caída en la tasa de fertilidad que comenzó a fines de los años sesenta. Aunque el
desempleo en esos países no ha bajado en los años noventa debido a otros factores macroeconómicos que lo aumentaron, sería
aún más alto si la proporción de jóvenes de 15 a 24 años no estuviera decreciendo, según los autores del estudio.
Aunque es imposible predecir las tendencias futuras del desempleo, las presentes tendencias en fertilidad indican que los
cuatro países representados en el gráfico experimentarán menos presión en años venideros para ofrecer empleos a su gente
joven.
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