|
|
Portada | Contenido | Subscripción | Números anteriores |
|
|
|
|
|
|
|
|
|
Comenzó con los bancos. Según Rudi Dornbusch, economista y profesor del Massachusetts Institute of Technology, la crisis financiera asiática puede ser atribuida a tres errores básicos cometidos por bancos locales y foráneos. Primero, prestaron excesivamente a proyectos inmobiliarios ambiciosos, como torres de oficinas, contribuyendo a una saturación del mercado que redujo las ganancias esperadas. Segundo, los bancos prestaron demasiado a empresas de funcionarios del gobierno y sus amigos, ignorando ex profeso serios problemas en esas compañías. Tercero, hicieron muchos préstamos en divisas (usualmente dólares) a corto plazo, colocando a los prestatarios en posición muy vulnerable a cualquier devaluación. Esos tres excesos combinados siempre han creado condiciones que "pueden matar bancos rápidamente" si se da un giro económico adverso, dijo Dornbusch, quien habló a funcionarios del BID en la sede del Banco en enero. Dornbusch agregó que esos errores no son exclusivos del Asia o del mundo en desarrollo en general. De hecho, errores casi idénticos fueron la causa de varias crisis financieras en Estados Unidos y Europa en los últimos 20 años. ¿Por qué los inversores y las empresas no corrigieron los problemas a tiempo para evitar la crisis? Según Dornbusch, la culpa es en parte de bancos e inversores occidentales que tomaron muchos riesgos en Asia. Ante tanto interés en prestarles, el razonamiento de muchas firmas asiáticas fue "nos quieren dar dinero, debemos estar en buen estado", sostiene Dornbusch. De esa forma, los bancos occidentales habrían reforzado el errado sentimiento de confianza que posibilitó que la deuda llegara a niveles peligrosos. Pero la mayor parte de la culpa recae en los reguladores gubernamentales que supervisan los bancos en Asia, porque ellos sabían cuán vulnerables se habían tornado los sistemas financieros nacionales pero no hicieron nada por restringir la bonanza crediticia. En ese aspecto, Dornbusch cree que la crisis asiática tiene claras lecciones para América Latina. Porque, aunque los bancos en los países más grandes de la región están generalmente en mejor estado que los de Asia antes de octubre, los reguladores de la banca son demasiado tolerantes, sostiene Dornbusch. "Uno pensaría que se tomaría mucho más cuidado en América Latina" después de la crisis del peso mexicano en 1995, explica. Dornbusch exhortó a los reguladores de la banca en la región a llevar a cabo "pruebas de resistencia" hipotéticas de los sistemas financieros para identificar sus debilidades e imponer salvaguardias.
|
|
|
|
|
|