|
|
Portada | Contenido | Subscripción | Números anteriores |
|
|
|
|
|
|
|
|
|
Los países de América Latina pueden tener un papel crucial en mitigar la emisión de "gases de carbón", contener el recalentamiento global y contribuir a su propio crecimiento económico implementando el Mecanismo para el Desarrollo Limpio (CDM), sostiene Christiana Figueres, directora ejecutiva del Centro para el Desarrollo Sostenible en las Américas, con sede en Washington. El CDM, que comenzará a operar en el año 2000, recibió el apoyo del Grupo de los 77, que agrupa a los países en desarrollo, durante la Tercera Conferencia de las Partes de la Convención Marco sobre Cambios en el Clima celebrada en diciembre en Kyoto, Japón, a la que Figueres asistió como delegada de Costa Rica. Como fue concebido por sus promotores originales, Brasil y Costa Rica, el CDM serviría como un mecanismo internacional para transacciones de "servicios de descarbonización" entre países industrializados que producen la mayor parte del anhídrido carbónico y naciones en desarrollo, que pueden contribuir a reducir en gran medida esas emisiones nocivas. América Latina puede brindar esos servicios de distintas maneras. Puede reducir sus propias emisiones de gases de vivero recurriendo a la generación de energía renovable o mejorando su eficiencia energética, o puede "atrapar" carbón mejorando los métodos de uso de la tierra. Mediante la fotosíntesis, una hectárea de bosque retiene en promedio una tonelada de carbón al año, equivalente a 3,67 toneladas de anhídrido carbónico. Costa Rica ya recibió ofertas de naciones industrializadas de comprarle dos millones de los 16 millones de toneladas de reducción de carbón que tiene certificadas, informó Figueres en enero, en la sede del Banco. El precio oscila entre US$15 y US$20 la tonelada. Bajo el protocolo adoptado en Kyoto, los países industrializados están legalmente comprometidos a reducir las emisiones de carbón un 5,2 por ciento por debajo del nivel de 1990, para el período 2008-2012. Las naciones en desarrollo, que generan muchos menos gases de vivero, no se comprometieron a ese objetivo. Como la mayoría de las naciones ricas no podrán cumplir plenamente con sus objetivos nacionales o regionales dentro del plazo acordado, el CDM permitiría a sus industrias compensar emisiones excesivas adquiriendo servicios de descarbonización de naciones en desarrollo. El desafío para las naciones de América Latina --que son vecinas de la mayor fuente de gases de vivero, los Estados Unidos--será asegurar que todos los procedimientos del CDM estén listos a funcionar hacia fines del siglo, recordó Figueres. La región tendrá una oportunidad de tratar esas cuestiones en la Cuarta Conferencia sobre Cambios Climáticos, a celebrarse en noviembre en Buenos Aires. --Por Peter Bate
|
|
| OTROS SERVIDORES: |
|
|
|
|