os nativos de Nueva Orleans han sabido
entretejer el entretenimiento en la trama de su diaria
existencia. Durante el periodo español, el teatro
apareció como una expresión de las tradiciones
que anteriormente habían traído los franceses.
La lengua inglesa acabó por dominar las artes interpretativas
y todo lo demás, pero el género se desarrolló
de una manera sui géneris en Nueva Orleans.
A pesar de las penurias de la vida colonial, ya desde
1743 el gobierno del disoluto marqués de Vaudrieul
presentaba obras de teatro, grandes bailes, juegos de
azar y festividades del Mardi Gras. Actividades que, sin
embargo, estaban reservadas a la elite colonial. El clima
riguroso y el reducido tamaño de la población
dificultaban la organización satisfactoria de representaciones
en locales cerrados donde los espectadores pudieran estar
sentados. La mayoría preferían reuniones
informales al aire libre, como los desfiles, carnavales
y bailes, y más adelante las representaciones de
teatro que se daban a bordo de los célebres show
boats.
Dos hermanos parisienses, Jean-Marie y Louis-Alexander
Henry, montaron el Teatro de la Calle Peter en 1792, considerado
como el primer establecimiento en su tipo que funcionó
de manera regular en la ciudad. El local se convirtió
en el escenario de un grupo de actores que habían
escapado a los disturbios de esa época en Haití.
La primera ópera que se presentó en la ciudad
probablemente haya sido Silvain, una opéra-comique.
El teatro funcionó hasta 1810 y en él se
dieron más de 300 representaciones operáticas.
En los primeros años que siguieron a la compra
de Luisiana, el idioma inglés seguía siendo
ajeno a la mayoría de los pobladores de la ciudad.
En 1806, las primeras obras de teatro en inglés
se representaron ante un reducido grupo de personas en
la taberna de Moore, en la calle Charles. Se trataba de
The Doctor's Courtship [El cortejo del doctor] y tres
actos de la Pantomime of Don Juan. Entre 1808 y 1810 abrió
sus puertas el Teatro St. Philip. En ese entonces ya existía
el Teatro Orleans, pero no funcionaba satisfactoriamente
y acabó reducido a cenizas por un incendio. Fue
remplazado por otro local del mismo nombre, que se inauguró
en 1819 y se especializó en ópera francesa
hasta 1833.
A James Caldwell, actor inglés radicado en Virginia,
se debe en parte la ampliación del circuito teatral
que incluía a Nueva Orleans. En 1814, Caldwell
abrió el Teatro de la Calle Camp, que estaba localizado
fuera del Vieux Carré en el barrio St. Mary, donde
supo sacar provecho del éxito de la compañía
de teatro Commonwealth, que vino a Nueva Orleans en 1817
para presentar obras en inglés. Ese teatro fue,
por cierto, el primero que tuvo alumbrado de gas. El mismo
empresario construyó el elegante Teatro St. Charles,
con cupo para 4.200 personas sentadas y que desgraciadamente
se quemó en 1842. Algo semejante ocurrió
con el Teatro American, también de propiedad de
Caldwell. El St. Charles fue reconstruido por los empresarios
teatrales Noah Ludlow y Sol Smith y fue un escenario popular
hasta finales del siglo XIX.
En 1849, la Association Variété construyó
el Teatro Varieties para obras burlescas, vodeviles y
farsas. Como tantos otros, se incendió en 1854
y fue sustituido por el Gaiety. Por otro lado, el Gran
Teatro de la Opera se construyó en 1882 y estuvo
en servicio hasta su demolición en 1906. La Academia
de Música data de 1853 y era el sitio donde se
presentaba el circo King Dan Rice. Años mas tarde
se convirtió en el Teatro Pelican y en 1860 recuperó
su nombre original, que después cambió a
Audubon.
Después de la Guerra de Secesión, el único
teatro que presentaba ópera francesa refinada a
los habitantes de Nueva Orleans era el Teatro de la Opera
Francesa, en la esquina de las calles Toulouse y Bourbon.
Este llegó a ser el teatro de ópera más
importante del Sur hasta que fue destruido por un incendio
en 1919. Hubo otros teatros, pero la destrucción
de este en particular decidió la suerte del teatro
en francés en Nueva Orleans, que nunca pudo revivir.
El inglés era entonces la única lengua del
público. Aunque debieron pasar más de cien
años para que el teatro en francés desapareciera
por completo, el vodevil pasó a ser el género
teatral predominante.
La ciudad no era el único sitio donde se daban
funciones teatrales. Entre 1870 y 1890, los show boats
recorrían el Mississippi de cabo a rabo divirtiendo
multitudes con sus tan populares y repetidos melodramas.