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El Banco creó la Oficina de Gestión de Riesgo, que se encarga de evaluar los riesgos crediticios, de las operaciones y de los mercados.

Mitigación de riesgos

Como parte de su realineación institucional, el Banco creó la Oficina de Gestión de Riesgo, que depende directamente del Presidente y el Vicepresidente Ejecutivo. Esta Oficina se encarga de evaluar los riesgos crediticios, de las operaciones y de los mercados, así como de fortalecer la capacidad del Banco para detectar, medir y manejar sus riesgos crediticios en la cartera de préstamos sin garantía soberana y en sus actividades de tesorería, incluidos los instrumentos derivados. Asimismo, la Oficina administra la exposición del Banco a los riesgos de mercado y operacionales y a los riesgos crediticios de la cartera de préstamos con garantía soberana.

La nueva Oficina de Planificación Estratégica y Efectividad en el Desarrollo está definiendo una metodología integrada para la gestión de riesgos ambientales, sociales y fiduciarios y está examinando las iniciativas, productos, estrategias y políticas que tienen implicaciones de riesgo.

Además, varias unidades del Banco se ocupan de administrar distintas actividades de mitigación de riesgos. La Auditoría General se centra en la gestión del riesgo institucional, en particular los informes financieros. La Oficina de Integridad Institucional (OII) se centra en el fomento de un clima de integridad en todas las operaciones del Banco y en los países miembros por medio de la detección, investigación y prevención del fraude y la corrupción en las actividades financiadas por el Banco.

Otras unidades, como la Oficina de Adquisiciones para Operaciones, proporcionan asesoramiento técnico a equipos de proyecto sobre asuntos relacionados con la capacidad nacional en las áreas de las adquisiciones, la gestión financiera y la administración de carteras de país con métodos basados en resultados y en la gestión de riesgos. Asimismo, la Unidad de Salvaguardias Ambientales evalúa y promueve la mitigación de riesgos ambientales y sociales en operaciones del Banco en los sectores público y privado, incorporando salvaguardias ambientales y sociales en los proyectos y proporcionando asesoramiento sobre mitigación de riesgos ambientales y sociales.

Por último, la Oficina de Supervisión y Evaluación desempeña la doble función de evaluar las actividades del Banco en general y realizar estudios sobre distintos asuntos temáticos, sectoriales, a nivel de país y relacionados con políticas e instrumentos.

Gobernabilidad institucional

Durante el año, la Auditoría General continuó colaborando con las unidades de supervisión del Banco en temas relacionados con la gobernabilidad. En los departamentos de operaciones y en las representaciones se centró en la realineación del Banco, realizando evaluaciones de los mecanismos de control de las representaciones y señalando las cuestiones iniciales relacionadas con la realineación, entre otras actividades. Las auditorías de las representaciones abarcaron también las actividades de control de alto riesgo que no se verían muy afectadas por la realineación.

En la sede, la Auditoría General dio seguimiento a la selección, implementación, actualización y operación de la infraestructura y los programas de informática y redes. La Auditoría General dio seguimiento también a la formulación de la estrategia de tecnología de la información y la implantación de la nueva estructura de gestión en este ámbito. Asimismo, como consecuencia de la adopción por el Banco del marco integrado de control interno del Comité de las Organizaciones Patrocinadoras de la Comisión Treadway (COSO) y del informe anual sobre la efectividad de los controles internos de los informes financieros, la Auditoría General puso a prueba los controles y procesos institucionales en todo el Banco, además de realizar auditorías de varios sistemas y procesos fundamentales, entre ellos la nómina, el plan de jubilaciones del personal, las operaciones sin garantía soberana y el Fondo Multilateral de Inversiones.

La OII sigue siendo el punto focal para los asuntos relacionados con la integridad en las actividades financiadas por el Banco. A comienzos de 2007, la OII estaba investigando 123 denuncias, y al 31 de diciembre de 2007 había recibido 212 denuncias nuevas que condujeron a 136 averiguaciones e investigaciones. De las denuncias recibidas, 84% estaban relacionadas con actos de fraude o corrupción en actividades financiadas por el Banco y el 16% restante se refería a faltas del personal vinculadas a presuntas infracciones del Código de Ética u otras reglas del personal. Durante este período, la OII tramitó más de 162 averiguaciones e investigaciones.

Durante 2007 la Oficina del Vicepresidente de Finanzas y Administración coordinó la preparación y aprobación de un nuevo Código de Ética y Conducta Profesional que combina el Código de Ética y la Política de Respeto en el Lugar de Trabajo en un solo código y fusiona el Comité de Ética y el Comité de Revisión de Conducta en un solo comité. Este mecanismo simplificado, respaldado por el nombramiento de un Jefe de Ética y el establecimiento de una Oficina de Ética, mejora el acceso del personal a los recursos del Banco para denunciar faltas y casos de conducta contraria a la ética y simplifica y acelera su resolución. En el nuevo código también se definen mejor las faltas, en particular el acoso y la violencia intrafamiliar y en el trabajo, y se establecen sanciones específicas.

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