Contáctenos | Índice del sitio  
Buscar IR
 



 
Imprimir
Áreas Clave
Desarrollo social

La estrategia de desarrollo social del Banco abarca cuatro líneas de actividad para ayudar a los países de la región a acelerar el progreso social y alcanzar los Objetivos de Desarrollo del Milenio: reformas en los campos de la salud, la educación y la vivienda; promoción del desarrollo humano durante toda la vida; fomento de la inclusión social y prevención de los males sociales; y servicios sociales integrados, focalizados geográficamente a fin de reducir la pobreza (véase el recuadro 3). En 2005 el Banco aprobó 32 préstamos en estos campos por un total de US$3.400 millones, que representan 48% de sus préstamos. La mayoría de los préstamos se destinaron a programas de inversión social seguidos por agua y saneamiento, educación, salud, protección del medio ambiente y desarrollo urbano.

En el curso del año, la cartera de préstamos del Banco en el campo de la educación reflejó las nuevas tendencias que están surgiendo en toda la región. Entre los préstamos aprobados en 2005 cabe destacar el préstamo de US$18 millones para las Bahamas, que abarca inversiones en todos los sectores a fin de aumentar el nivel de capital humano y competitividad, y un préstamo de US$85 millones en apoyo al proyecto de educación básica para todos en El Salvador.

RECUADRO 3 • LA CONTRIBUCIÓN DEL BID A LA CONSECUCIÓN DE LOS OBJETIVOS DE DESARROLLO DEL MILENIO EN AMÉRICA LATINA Y EL CARIBE




RECUADRO 3 • LA CONTRIBUCIÓN DEL BID A LA CONSECUCIÓN DE LOS OBJETIVOS DE DESARROLLO EN AMÉRICA LATINA Y EL CARIBE

El BID ayuda a los países miembros prestatarios a adaptar y llevar a cabo la agenda para alcanzar los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM) y darles seguimiento. La misión del Banco de acelerar el desarrollo económico y social y reducir la pobreza es evidentemente compatible con los ODM, y su compromiso con la efectividad en el desarrollo y la gestión por resultados en el ámbito del desarrollo es pertinente a la consecución de los ODM y su seguimiento.

Desde que se llegó a un acuerdo sobre los ODM, el BID ha respaldado la labor de los países mejorando la capacidad institucional, formulando estrategias y políticas sectoriales, promoviendo el consenso político, fomentando el diálogo en los países, proporcionando apoyo financiero, dando seguimiento al progreso realizado y extrayendo enseñanzas. El Banco ha mejorado su gama de instrumentos financieros, haciéndolos más flexibles y efectivos, y ha diversificado sus préstamos para los sectores prioritarios de los ODM en campos innovadores a fin de ampliar en escala las intervenciones efectivas. Asimismo, ha proporcionado apoyo a programas eficaces, como los de transferencias monetarias condicionadas y fondos de inversión social, y préstamos para proyectos de desarrollo urbano, agua y alcantarillado, microfinanzas, salud y educación.

El Banco ha hecho hincapié en la creación de capacidad para evaluar el progreso en la consecución de los ODM y darles seguimiento, tanto a nivel interno como en los países prestatarios. Entre las iniciativas del Banco en este campo cabe señalar los nuevos mecanismos institucionales para mejorar la evaluación y el seguimiento de sus propias operaciones, así como los programas para mejorar los sistemas de información sobre la situación socioeconómica de la región, las encuestas sobre las condiciones de vida (programa Mecovi), las encuestas demográficas y programas de fortalecimiento de los institutos nacionales de estadísticas. El Banco ha contribuido también a iniciativas interinstitucionales tales como la preparación del Informe de seguimiento mundial publicado por el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional.

Durante el año el Banco continuó promoviendo el consenso en torno a los ODM en los más altos niveles políticos. Como complemento de la Conferencia Internacional de Brasilia de 2003 sobre los ODM en América Latina y el Caribe, el Banco lanzó una amplia campaña para generar consenso a nivel subnacional, fomentando la participación de los gobiernos locales en la planificación y en los proyectos para alcanzarlos. El Banco también ha fomentado el consenso en torno a una agenda regional de cohesión social. Por ejemplo, junto con la Comunidad Andina y la Comisión Europea copatrocinó una conferencia sobre cohesión social en los países andinos que se celebró en Lima en mayo de 2005.

El sexto Objetivo del Milenio es detener y comenzar a reducir la propagación del VIH/SIDA. En 2005 el Banco aprobó una operación de cooperación técnica para el Caribe y la región andina y el apoyo a un proyecto regional para Centroamérica financiado por el Fondo mundial de lucha contra el SIDA.

En 2005 el Banco aprobó 75 operaciones de cooperación técnica que abordan directamente cuestiones de género (el tercer ODM), incorporándolas en los componentes programáticos o poniendo de relieve a la mujer entre los destinatarios. Asimismo, el Banco ha avanzado mucho en la incorporación de la perspectiva de género en ocho estrategias de país. En 2005 el Gobierno de Noruega efectuó la contribución inicial para un Fondo Fiduciario de Integración de Género, que recibe aportes de varios donantes, para fomentar la integración de la perspectiva de género en todo el ciclo de los proyectos. Por medio de su programa de liderazgo de la mujer (PROLID), el Banco ha prestado especial atención a la integración del liderazgo de la mujer en las operaciones de buena gestión, modernización del Estado y participación de la sociedad civil. En 2005 el Banco también aprobó un préstamo y dos operaciones no reembolsables que abordan específicamente la reducción de la mortalidad materna (quinto ODM) en la región.

Las operaciones de asistencia técnica en materia de conservación de la biodiversidad, manejo de los recursos hídricos, energía limpia y cambio climático están ayudando a los países de América Latina y el Caribe a adquirir nuevos conocimientos e instrumentos para alcanzar los ODM en el campo de la sostenibilidad ambiental. Durante el año se aprobaron varios préstamos para ampliar la cobertura de los servicios de abastecimiento de agua y saneamiento, principalmente en zonas rurales, y aumentar el apoyo para la capacitación técnica a fin de mejorar la calidad de dichos servicios. El séptimo ODM consiste en reducir a la mitad, de aquí a 2015, el porcentaje de personas que carecen de acceso al agua potable.

En el campo de la reducción de las emisiones y la eficiencia energética, durante el año el Banco comenzó a implementar una agenda dinámica en los rubros de la energía renovable y la mitigación del cambio climático, y adoptó un plan de acción para la mitigación de los gases de efecto invernadero y el financiamiento del carbono. Otras actividades más amplias del Banco contribuyen a los ODM en la esfera de la sostenibilidad ambiental al abordar el desarrollo económico y la salud humana con un enfoque intersectorial, principalmente por medio de iniciativas de manejo ambiental en zonas urbanas, agricultura sostenible, turismo, mitigación del riesgo de desastres, y el comercio y el medio ambiente.


Véase www.iadb.org/ar/mdg (disponible sólo en inglés)
- Cerrar
Otras iniciativas estuvieron orientadas a dar mayor visibilidad a la educación como tema regional, incluido el apoyo continuo a las evaluaciones y pruebas y a la promoción e implementación de bienes públicos regionales. Por ejemplo, se aprobó un proyecto para apoyar la creación de portales de ministerios de educación en Internet, y se introdujeron a título piloto los módulos preparados en el marco del programa interamericano de formación docente en escuelas de toda la región. En octubre se abrió a consultas públicas el proyecto de la nueva estrategia consolidada para la educación.

El BID aprobó operaciones en el campo de la salud en varios países: proyectos de salud maternoinfantil en Honduras, de productividad y gestión de hospitales privados en Chile y de institucionalización de cuentas nacionales de salud en Colombia. Además, se aprobaron 15 operaciones no reembolsables por un total de US$5,3 millones para proyectos de cuentas de salud reproductiva en la región y prevención de enfermedades en Guatemala. En 2005 el Banco formuló su estrategia en el ámbito de la salud, proceso que incluyó diagnósticos y consultas sectoriales, entre otras actividades. La estrategia será sometida al Directorio Ejecutivo en 2006.

El Banco avanzó en una amplia gama de iniciativas de inclusión social con la finalidad de mejorar la situación socioeconómica de los sectores más excluidos de la región. En la región, los afrodescendientes, los pueblos indígenas, las personas con discapacidades, las personas con VIH/SIDA y las mujeres pobres son los principales grupos excluidos y los que presentan el mayor grado de pobreza y desempleo. Las actividades del BID se detallan en el informe de 2005 sobre el progreso realizado con el plan de acción para combatir la exclusión social por motivos de raza y origen étnico. El Fondo Fiduciario para la Inclusión Social, primer fondo fiduciario del Banco constituido con recursos de múltiples donantes, comenzó su tercer año con más de US$500.000 en operaciones no reembolsables, introduciendo una línea de actividad especial para integrar mejor la inclusión social en las estrategias de país del BID y las evaluaciones de la pobreza.

Entre las iniciativas de inclusión social cabe destacar dos proyectos que se llevan a cabo en Brasil: uno de desarrollo basado en los derechos y otro de acción afirmativa. El BID ha encabezado una serie de actividades en el ámbito de los derechos en el desarrollo como parte de un proyecto en colaboración con la Comisión Económica para América Latina y el Caribe, el Banco Mundial y el Departamento para el Desarrollo Internacional, del Reino Unido, que proporcionaron asistencia financiera. La perspectiva de los derechos incorpora los tres principios básicos de inclusión, participación y responsabilización, y representa una profundización del trabajo del Banco en la esfera de la inclusión social y los derechos de los ciudadanos.

En 2005 el Banco aprobó un préstamo de US$11,1 millones a Honduras para facilitar el desarrollo comunitario integrado, participativo y culturalmente apropiado y la creación de capacidad en grupos indígenas y de afrodescendientes. Asimismo, se aprobaron varias operaciones no reembolsables para proyectos indígenas de desarrollo empresarial, como el Hotel Cuenca Ingapirca en Ecuador, empresa conjunta de una gran cadena hotelera e indígenas radicados en Nueva York que utilizará remesas, y un proyecto piloto en la región de Potosí de los Andes bolivianos para fortalecer una forma tradicional de organización llamada ayllu, poniendo de relieve la gestión productiva y la conservación del ecosistema.

Tras un extenso proceso de consultas, se sometió a la consideración del Comité de Políticas y Evaluación del Directorio Ejecutivo la Política Operativa sobre Pueblos Indígenas y la Estrategia para el Desarrollo Indígena.

A fin de promover la igualdad de género en el desarrollo, durante 2005 el Banco continuó asignando considerables recursos para la ejecución del plan de acción de género, que incluyó componentes de 21 préstamos, seis operaciones no reembolsables y 11 estrategias de país para la integración de la perspectiva de género en Chile, Colombia, Costa Rica, Guyana, Honduras, Jamaica, Nicaragua, Panamá, Perú, República Dominicana y Suriname. El nuevo Fondo Fiduciario para la Integración de Género, establecido con una contribución inicial de Noruega y aportes posteriores de varios donantes, encauzará apoyo técnico para la incorporación de la perspectiva de género en los proyectos y programas del Banco.

Véase www.iadb.org/ar/socdev_sp

INDES

En 2005 el Instituto Interamericano para el Desarrollo Social (INDES), del BID, celebró su décimo año de actividades académicas. Con la continuación de sus cursos presenciales y la considerable ampliación de los cursos en línea, el INDES fortaleció la formación gerencial de funcionarios públicos y figuras decisivas para la formulación de la política social en América Latina y el Caribe.

Durante el año se ofrecieron 19 cursos regionales para más de 600 gerentes de sectores sociales, entre ellos cursos de gestión social para profesores y gerentes universitarios, así como cursos conjuntos con otras unidades del Banco. Cabe destacar el curso sobre efectividad en el desarrollo que se ofreció junto con el Programa de implementación del pilar externo del Plan de acción a mediano plazo para la efectividad en el desarrollo (PRODEV), dos cursos sobre política de reducción de la pobreza y dos cursos para gerentes y encargados de la formulación de la política de género.

El INDES amplió los cursos que ofrece en Internet, con un total de nueve programas que proporcionaron capacitación a 60 instructores en línea y a más de 450 gerentes de programas sociales, muchos de los cuales vivían fuera de la capital. Los cursos fueron sobre gestión orientada a resultados y ejecución y conducción de programas sociales, incluido un curso para directores de escuelas.

Además, el INDES continuó ofreciendo clases en Perú y Guatemala, así como cursos para educadores de programas de Chile y Colombia, quienes a su vez ofrecieron cursos del INDES en sus respectivos centros de enseñanza. Los programas combinaron cursos de gestión social (como talleres para autoridades de alto nivel) para gerentes, educadores y los principales interesados en la política social, así como empleados del gobierno central y municipal, y talleres sobre temas especializados, como multiculturalismo, descentralización, desarrollo local y gestión estratégica. En total, 1.050 personas recibieron capacitación en 33 cursos.

Ver www.iadb.org/ar/indes_sp
 
  • Educación
  • Educación superior
  • Educación primaria y secundaria
  • Salud
  • Mujer en el desarrollo
  • Mujer
  • Inclusión social
  • Pueblos indígenas
  •   © 2008 Banco Interamericano de Desarrollo. Derechos reservados. Términos y condiciones