|
Invertir en ayudar a las mujeres trabajadoras de América
Latina es invertir en el futuro de la región, según
los panelistas de un seminario realizado dos días antes del
comienzo formal de la Asamblea Anual de Gobernadores del Banco.
La condición de la mujer trabajadora es crucial debido
al papel central que tiene en el mantenimiento de los hogares y
en la crianza de las futuras generaciones, dijo la vicepresidenta
ejecutiva del BID K. Burke Dillon en la sesión de apertura
del seminario "Mujer en el trabajo: Un reto para el desarrollo".
Si los millones de mujeres pobres ganaran más, tuvieran un
mayor acceso a la tecnología de la información y recibieran
la protección de la seguridad social, los beneficios para
ellas y sus hijos serían enormes, agregó Dillon.
"El progreso en un área de vida de la mujer está
íntimamente ligado a los otros sectores de su vida",
sostuvo.
Dillon resaltó particularmente los serios problemas
que enfrentan las mujeres que pertenecen a grupos minoritarios.
"Las mujeres de los grupos indígenas y afroamericanos
son marginadas aún en tiempos de prosperidad", dijo.
"Debemos hallar formas de mejorar esto, el desafío es
difícil, pero ha llegado el momento de encararlo", agregó.
La brecha entre los ingresos de hombres y mujeres se está
cerrando, según una investigación realizada en Brasil,
Costa Rica, Uruguay y Venezuela. Pero al mismo tiempo, estudios
recientes del BID han mostrado que la desigualdad de ingreso entre
las mujeres mismas está creciendo, por ejemplo en Chile,
dijo Mayra Buvinic, jefa de la División de Desarrollo Social
del Banco.
La participación de las mujeres con menor educación
en el mercado laboral registró un aumento a fines de la década
de 1990, según un estudio de 18 países. Este cambio
es probablemente el resultado de la necesidad más que de
las oportunidades, agregó Buvinic. En tanto se ha dado una
gran expansión de las capacidades y también de las
oportunidades para algunas mujeres, eso no ha sido así para
otras.
El seminario, coauspiciado por el BID, la Comisión Económica
para América Latina y el Caribe, y los Gobiernos de Chile
y Noruega, analizó los progresos logrados en el campo de
la mujer en el mercado laboral, como así también los
desafíos pendientes. También se identificaron políticas
y programas exitosos para mejorar las condiciones de trabajo de
la mujer.
Desafíos para la educación secundaria
En un segundo seminario, panelistas afirmaron que
los mayores problemas que enfrenta hoy la educación secundaria
en América Latina son la universalidad, la calidad y la pertinencia.
"A comienzos del siglo XXI, una educación de alta calidad
para todos nuestros jóvenes es una herramienta imprescindible,
aunque no suficiente, para asegurarles oportunidades de integración
social satisfactorias", aseveró la ministra de Educación
de Chile, Mariana Aylwin, en su discurso de apertura del seminario
Alternativas de Reforma de la Educación Secundaria.
La secretaria de Estado chilena subrayó la urgencia
de pasar de esquemas de educación media concebidos con criterios
anticuados a modelos que respondan a los intereses de los jóvenes
y les abran oportunidades que les permitan ingresar a un mercado
laboral complejo, cambiante y segmentado.
En los próximos 10 años la región registrará
un incremento de 40 por ciento en la demanda de educación
secundaria, equivalente a unos 10 millones de jóvenes, sobre
una población estudiantil que rondaba los 27 millones a finales
de la década pasada.
Para poder aumentar la tasa de escolarización en el
nivel secundario del 55 por ciento actual a un 75 por ciento, la
región deberá invertir más de 5.000 millones
de dólares en los próximos años solamente en
la construcción de escuelas.
América Latina estaría en posición de
enfrentar inversiones de tales magnitudes si logra recuperar las
tasas de crecimiento económico alcanzadas a comienzos de
la década pasada. Otro factor favorable es que la región
tendrá una singular oportunidad demográfica. Durante
los próximos 20 años, muchos países verán
una desaceleración en sus tasas de crecimiento de la población
de niños en edad escolar y un aumento en la fuerza laboral,
lo cual les brindaría mayores márgenes y recursos
para solventar tales inversiones sociales
Sin embargo, no bastará con edificar
más escuelas para llenarlas de alumnos si no se les ofrece
una educación de mejor calidad con contenidos que reflejen
las demandas de un mundo en permanente transformación.
De hecho, la educación se perfila como
la principal clave para remediar los grandes desafíos de
América Latina: la pobreza y la desigualdad social, la baja
competitividad de sus economías y la consolidación
de sus sistemas democráticos.
Por su parte, el gerente del Departamento de
Desarrollo Sostenible del BID, Carlos M. Jarque, señaló
que América Latina ya está ganando terreno en la tarea
de mejorar sus sistemas de educación secundaria. Varios países
de la región están realizando cuantiosas inversiones
y estudiando alternativas para superar los grandes desafíos
de la educación.
"Tenemos la responsabilidad histórica
de cimentar las bases que definirán, a través de la
educación, el perfil de nuestra región en el siglo
XXI. Ello exigirá un impulso constante y vigoroso",
afirmó Jarque, ex secretario de Desarrollo Social de México.
"Conseguir que las próximas generaciones de América
Latina y el Caribe tengan acceso a una educación secundaria
de excelencia, y a la altura de los tiempos, es la principal contribución
que se puede y se debe hacer en favor del desarrollo."
Jarque definió las principales metas
que se deberían lograr:
- Mejorar la formación de los profesores,
con programas modernos, carreras profesionales organizadas y salarios
que atraigan a personas altamente calificadas a la docencia.
- Diseñar sistemas efectivos de evaluación
del desempeño docente para medir los resultados de la instrucción
impartida a los alumnos y la capacitación ofrecida a los
profesores.
- Aumentar las horas que pasan los estudiantes
en las aulas. En la actualidad, en la mayoría de los países
de la región el día escolar dura entre 3 y 4,5 horas.
Las escuelas públicas en los países industrializados
imparten hasta el doble de horas cada año que las latinoamericanas,
donde los alumnos pierden entre 10 y 40 días cada año
por conflictos sindicales.
- Promover la cultura informática y reducir
la llamada "brecha digital" en los sistemas educativos.
Esto involucra el diseño de programas de educación
que preparen a los jóvenes para un mundo donde primará
la capacidad para trabajar en equipo, con espíritu creativo,
en tareas complejas que frecuentemente requieren conocimientos
tecnológicos y de idiomas.
Jarque afirmó que el BID seguirá apoyando
los esfuerzos de los países de la región por mejorar
sus sistemas educativos, especialmente en el nivel secundario, hacia
donde se ha canalizado la mayor parte de los 1.000 millones de dólares
en préstamos para programas de educación aprobados
por el Banco en los últimos tres años.
Instan a promover lazos Asia-América Latina
También hoy, el BID y el Banco Asiático
de Desarrollo firmaron una iniciativa conjunta para fortalecer los
vínculos económicos, culturales, profesionales y académicos
entre América Latina, el Caribe y la región Asia-Pacífico.
Esta iniciativa fue presentada como colofón de un seminario
organizado por el Departamento de Integración y Programas
Regionales del BID titulado "Nuevas alianzas para el siglo
XXI". La reunión fue inaugurada por el presidente del
BID, Enrique V. Iglesias, y la ministra de Relaciones Exteriores
de Chile, María Soledad Alvear Valenzuela. Entre los oradores
figuraron ministros y altos funcionarios de gobierno, investigadores,
académicos y representantes del sector privado de 15 países
asiáticos y latinoamericanos.
Uno de los temas recurrentes de las presentaciones
fue la necesidad de aumentar los lazos comerciales y culturales
entre las regiones. En un esfuerzo por reforzar esos vínculos,
el BID, bajo el auspicio de su Programa del Japón, y el Banco
Asiático de Desarrollo presentaron su acuerdo de cooperación.
Este esfuerzo se concentrará en temas como
el desarrollo regional y subregional, la reducción de la
pobreza, la gobernabilidad y la promoción del comercio; así
como en otros temas que decidan ambas instituciones. Las actividades
conjuntas incluirán la cooperación en áreas
como el intercambio de información y expertos, la creación
de redes de cooperación empresarial transpacíficas
y estudios conjuntos.
Esta cooperación conducirá a la creación
de la Red Empresarial Transpacífica y la Asociación
Económico-Empresarial de América Latina-Caribe y el
Asia-Pacífico.
La primera fase del programa se concentrará
en aumentar el conocimiento entre las regiones mediante un acceso
ampliado a información comercial y empresarial.
La segunda fase proveerá incentivos para
la creación de redes de cooperación sobre mercados
regionales y oportunidades, así como al intercambio de experiencias
y prácticas óptimas entre una masa crítica
de los sectores público y privado de América Latina
y el Caribe y la región Asia-Pacífico.
La tercera fase se dedicará a aprovechar
las redes de cooperación para forjar alianzas estratégicas
y asociaciones entre el sector privado y otras organizaciones.
El BID y el Banco Asiático
de Desarrollo cooperarán para crear una nueva entidad profesional,
la Asociación Económico-Empresarial de América
Latina-Caribe y el Asia-Pacífico. El
principal objetivo de esta asociación será ofrecer
un foro a los especialistas interesados en investigación
comparada y estudios de ambas regiones, con el objetivo de ampliar
las redes académicas y el intercambio de ideas entre los
diseñadores de políticas y el sector privado.
Otros acontecimientos
También tuvo lugar hoy en el Centro Cultural Mapocho la
apertura de la exhibición Cyber Americas, considerada la
exposición más amplia de Internet y Tecnología
que haya tenido lugar en América Latina. En la muestra participan
los nombres más prestigiosos de la industria de la Tecnología
de la Información (TI). Conjuntamente con la exposición
se realizará un seminario el lunes sobre medios de comunicación
e Internet en América Latina y el Caribe.
En la tarde, se firmaron los documentos de cuatro préstamos
por un total de US$129,2 millones para operaciones en Paraguay destinadas
a apoyar mejoras viales, caminos rurales, proteger el medio ambiente
y fortalecer al censo nacional. Posteriormente se firmó otro
préstamo para Uruguay.
|