15 de marzo del 2001

El Presidente del BID, Enrique V. Iglesias y el Ministro del Interior de Chile, José Miguel Insulza, desvelan el busto de Felipe Herrera Lane.

Democracia, ética y competitividad concentran atención en seminarios

El desarrollo tiene dimensiones políticas y éticas fundamentales, afirman panelistas

La relación fundamental entre los ciudadanos de América Latina y la sociedad en su sentido más amplio encabezó el temario de los seminarios organizados por el BID para su reunión anual, que se celebra en Santiago de Chile.

"La política no sólo es importante para el desarrollo, es crucial", declaró el presidente del BID, Enrique V. Iglesias, al inaugurar el seminario Buen Gobierno y Desarrollo, que se celebra en el Centro Cultural Estación Mapocho.

El evento, realizado con apoyo del Fondo Sueco de Reforma del Estado, Gobernabilidad y Sociedad Civil, fue uno de los primeros en la serie de 16 seminarios oficiales organizados con motivo de la XLII Reunión Anual de las Asambleas de Gobernadores del BID y la Corporación Interamericana de Inversiones.

"Después de haber trabajado arduamente para reducir los déficits macroeconómicos y, desde la década de los años noventa, los déficit sociales, debemos prestar ahora mucha más atención al déficit democrático", afirmó Iglesias.

Si bien el BID históricamente mantuvo la política al margen de sus operaciones de crédito, esto ha cambiado dramáticamente en años recientes. Desde 1994, comentó Iglesias, el Banco ha aprobado más de 100 préstamos y cooperaciones técnicas para financiar el fortalecimiento de las instituciones democráticas en la región.

En su presentación, Edmundo Jarquín, jefe de la División de Estado, Gobierno y Sociedad Civil del BID, urgió a mirar de una nueva forma el vínculo entre democracia y desarrollo. "La pobreza, la desigualdad y el subdesarrollo a menudo son tomados como amenazas para la democracia", dijo.

"Esto es cierto", comentó Jarquín, "pero no se ha prestado suficiente atención a la relación opuesta, es decir, que la democracia es condición fundamental para generar desarrollo y atacar la pobreza y la desigualdad". Como resultado, continuó, la mayoría de los análisis en temas de desarrollo en América Latina se han concentrado en la ausencia de democracia como la causa de inestabilidad y sus efectos en el crecimiento. Por otra parte, no se ha prestado suficiente atención a la necesidad de alcanzar una verdadera democracia como requisito para el desarrollo.

Acento en la ética

En el seminario Ética y Desarrollo, Iglesias afirmó que los niveles de pobreza y desigualdad de América Latina representan serios desafíos éticos. Esta situación se ha vuelto aún más crítica debido a los efectos de la globalización, agregó.

"Tenemos una globalización pero no tenemos reglas globales para administrarla, para que los beneficios de los nuevos desarrollos tecnológicos lleguen a toda la población en su conjunto", observó Iglesias.

En su presentación, el coordinador del Instituto Interamericano para el Desarrollo Social del BID, Bernardo Kliksberg, examinó las relaciones entre ética y economía en nuestro tiempo.

"La cuestión ética es fundamental en América Latina, considerada la región más desigual del planeta, donde el 58 por ciento de los niños son pobres, el 18 por ciento de las madres da a luz sin asistencia médica y un tercio de las familias carece de agua potable", precisó Kliksberg.

Además de estos dos seminarios se realizaron foros sobre la competitividad de las economías y las empresas latinoamericanas y la modernización del transporte aéreo en la región.

Por otra parte se celebró una ceremonia de descubrimiento de un busto de Felipe Herrera, el economista y abogado chileno que fuera el primer presidente del BID. El busto está frente a la Casa Amarilla, un edificio anexo al Centro Cultural Estación Mapocho que solía ocupar el jefe de estación cuando aún funcionaba como terminal de ferrocarril.

 

Para fotos de la asamblea annual en alta resolucion ver aqui.