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La relación fundamental entre los ciudadanos de América
Latina y la sociedad en su sentido más amplio encabezó
el temario de los seminarios organizados por el BID para su reunión
anual, que se celebra en Santiago de Chile.
"La política no sólo es importante para el desarrollo,
es crucial", declaró el presidente del BID, Enrique
V. Iglesias, al inaugurar el seminario Buen Gobierno y Desarrollo,
que se celebra en el Centro Cultural Estación Mapocho.
El evento, realizado con apoyo del Fondo Sueco de Reforma del Estado,
Gobernabilidad y Sociedad Civil, fue uno de los primeros en la serie
de 16 seminarios oficiales organizados con motivo de la XLII Reunión
Anual de las Asambleas de Gobernadores del BID y la Corporación
Interamericana de Inversiones.
"Después de haber trabajado arduamente para reducir
los déficits macroeconómicos y, desde la década
de los años noventa, los déficit sociales, debemos
prestar ahora mucha más atención al déficit
democrático", afirmó Iglesias.
Si bien el BID históricamente mantuvo la política
al margen de sus operaciones de crédito, esto ha cambiado
dramáticamente en años recientes. Desde 1994, comentó
Iglesias, el Banco ha aprobado más de 100 préstamos
y cooperaciones técnicas para financiar el fortalecimiento
de las instituciones democráticas en la región.
En su presentación, Edmundo Jarquín, jefe de la División
de Estado, Gobierno y Sociedad Civil del BID, urgió a mirar
de una nueva forma el vínculo entre democracia y desarrollo.
"La pobreza, la desigualdad y el subdesarrollo a menudo son
tomados como amenazas para la democracia", dijo.
"Esto es cierto", comentó Jarquín, "pero
no se ha prestado suficiente atención a la relación
opuesta, es decir, que la democracia es condición fundamental
para generar desarrollo y atacar la pobreza y la desigualdad".
Como resultado, continuó, la mayoría de los análisis
en temas de desarrollo en América Latina se han concentrado
en la ausencia de democracia como la causa de inestabilidad y sus
efectos en el crecimiento. Por otra parte, no se ha prestado suficiente
atención a la necesidad de alcanzar una verdadera democracia
como requisito para el desarrollo.
Acento en la ética
En el seminario Ética y Desarrollo,
Iglesias afirmó que los niveles de pobreza y desigualdad
de América Latina representan serios desafíos éticos.
Esta situación se ha vuelto aún más crítica
debido a los efectos de la globalización, agregó.
"Tenemos una globalización pero no tenemos
reglas globales para administrarla, para que los beneficios de los
nuevos desarrollos tecnológicos lleguen a toda la población
en su conjunto", observó Iglesias.
En su presentación, el coordinador del Instituto
Interamericano para el Desarrollo Social del BID, Bernardo Kliksberg,
examinó las relaciones entre ética y economía
en nuestro tiempo.
"La cuestión ética es fundamental
en América Latina, considerada la región más
desigual del planeta, donde el 58 por ciento de los niños
son pobres, el 18 por ciento de las madres da a luz sin asistencia
médica y un tercio de las familias carece de agua potable",
precisó Kliksberg.
Además de estos dos seminarios se realizaron
foros sobre la competitividad de las economías y las empresas
latinoamericanas y la modernización del transporte aéreo
en la región.
Por otra parte se celebró una ceremonia de
descubrimiento de un busto de Felipe Herrera, el economista y abogado
chileno que fuera el primer presidente del BID. El busto está
frente a la Casa Amarilla, un edificio anexo al Centro Cultural
Estación Mapocho que solía ocupar el jefe de estación
cuando aún funcionaba como terminal de ferrocarril.
Para fotos de
la asamblea annual en alta resolucion ver aqui.
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