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Marzo 2002 |
APOYO DEL BID A LA INTEGRACION EN AMERICA LATINA Y EL CARIBEProgramas para fortalecer la cooperación y mejorar la competitividad de la regiónLa promoción de la integración regional es uno de los objetivos fundacionales del Banco Interamericano de Desarrollo, a la par de su mandato de propiciar el desarrollo económico y social en América Latina y el Caribe. Para el BID, la integración trae aparejadas numerosas ventajas de carácter político y económico. A medida que fortalece la confianza y los vínculos de cooperación entre los países de la región, la integración ayuda a superar antiguas rivalidades y suspicacias entre vecinos. En ese sentido, los procesos de integración en este hemisferio incluso han generado mecanismos para la defensa de la democracia. Asimismo, a través de la integración regional los países participantes mejoran su posición negociadora frente a otros en los procesos de integración a escala global. En el terreno económico, la integración regional es un instrumento efectivo para ampliar mercados y lograr economías de escala, factores determinantes a la hora de atraer capitales y estimular inversiones que permiten a los países incrementar su productividad y generar empleos. La integración también crea oportunidades para diversificar las exportaciones y reduce el riesgo de la dependencia de unos pocos productos sujetos a fluctuaciones de precios en las que los países de la región tienen escasa o nula influencia. Durante la última década el proceso de integración regional se intensificó en América Latina y el Caribe, acompañado por un creciente interés por parte de los países de la región por alcanzar nuevos acuerdos comerciales con los países industrializados de América del Norte y Europa y por participar plenamente en el sistema multilateral de comercio. El BID ha acompañado a la región en estos esfuerzos, brindando apoyo tanto en la preparación para negociaciones comerciales como en la implementación de acuerdos y la adaptación de las economías nacionales a cambios en los ámbitos regional y mundial. Junto a la Organización de los Estados Americanos y la Comisión Económica para América Latina y el Caribe, el BID integra la Comisión Tripartita que brinda asistencia técnica a los grupos de negociación del Acuerdo de Libre Comercio de las Américas, un proyecto para crear una zona de libre comercio hemisférica para el año 2005. El BID ha puesto énfasis en su apoyo a la participación de los países pequeños en las negociaciones comerciales. Para ese fin creó la Facilidad Sectorial de Comercio Exterior, que provee financiamientos rápidos y flexibles para ayudar a los gobiernos de países prestatarios a fortalecer su capacidad técnica para negociar acuerdos comerciales y mejorar sus procesos de diseño, análisis y evaluación de políticas comerciales. En mayo del 2001 aprobó la primera operación de esa línea, un préstamo de 5 millones de dólares para Guatemala. Sin embargo, la integración no se limita al terreno comercial. En la actualidad el BID apoya dos ambiciosas iniciativas de integración en la región, el Plan Puebla-Panamá (PPP) en la región Mesoamericana y la iniciativa para la Integración de la Infraestructura Regional Suramericana (IIRSA). Un Plan para Mesoamérica El Plan Puebla-Panamá fue lanzado el año pasado por Belice, Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Honduras, México, Nicaragua y Panamá, para acelerar el progreso económico y social y consolidar la integración entre los siete países del istmo centroamericano y nueve estados meridionales mexicanos, una región de más de 1 millón de kilómetros cuadrados y casi 65 millones de habitantes. Esta región, conocida como Mesoamérica, padece niveles de pobreza mucho más altos que los del resto de América Latina. Su déficit de infraestructura somete a sus economías a costosas ineficiencias. Su geografía la expone a todo tipo de amenazas naturales, desde huracanes a terremotos. Al lanzar el PPP, los gobiernos mesoamericanos resolvieron dejar atrás antiguas rivalidades para privilegiar la cooperación para resolver problemas estructurales y forjar, como lo definió el presidente de México, Vicente Fox, "una gran cadena de desarrollo". Los países definieron ocho áreas clave o "iniciativas mesoamericanas" en las cuales podrían cooperar fructíferamente. Dichas iniciativas comprenden el desarrollo sostenible, el desarrollo humano, la prevención de desastres naturales, el impulso al turismo, la integración vial, la facilitación del comercio intrarregional, la interconexión energética y el desarrollo de las telecomunicaciones. Los gobernantes mesoamericanos estipularon que los proyectos del PPP deberán tener un claro carácter regional, deberán ser prácticos, deberán conservar el medio ambiente y deberán respetar la voluntad de las comunidades locales. Por ello, los proyectos serán acompañados por un programa de consulta popular que alentará la participación de las organizaciones de la sociedad civil en las diversas etapas del plan. La cartera del PPP hoy contiene 29 perfiles de proyectos. Uno de los primeros en salir adelante fue una iniciativa largamente anhelada por la región, el Sistema de Interconexión Eléctrica para los Países de América Central (SIEPAC). En noviembre del 2001 el BID reformuló un paquete de financiamiento por 170 millones de dólares para respaldar la creación de un mercado mayorista regional y una red de transporte de electricidad de mayor capacidad y más confiable que unirá a Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Honduras, Nicaragua y Panamá. Se espera que el SIEPAC propicie nuevas inversiones en plantas generadoras modernas y eficientes que ayuden a reducir los altos costos de energía eléctrica en la región. Bajo el PPP, esta red sería eventualmente conectada a las redes de transmisión de México y Belice. El PPP no se limita a la infraestructura y al comercio. Sus iniciativas incluyen proyectos para impulsar el desarrollo económico y social de comunidades campesinas, indígenas y afrocaribeñas, donde se concentra la pobreza en la región. Los proyectos prevén la participación de estas comunidades en programas de conservación ambiental y manejo sostenible de los recursos naturales, así como el fortalecimiento de sus propias instituciones de gobierno local. Para apoyar el desarrollo de esta propuesta, el BID aprobó a comienzos del 2001 una cooperación técnica regional de 300.000 dólares y creó una unidad especial dedicada al PPP dentro de su Departamento Regional de Operaciones 2. Integración en América del Sur En septiembre del 2000 los presidentes de 12 países sudamericanos aprobaron la Iniciativa para la Integración de la Infraestructura Regional de Suramérica (IIRSA) para impulsar una mayor coordinación de sus planes de desarrollo de infraestructura y la modernización de sistemas regulatorios y la armonización de políticas en tres sectores clave: transporte, energía y telecomunicaciones. La IIRSA apunta a elevar a un plano regional el intenso proceso de integración física y económica que se registró a nivel binacional y subregional entre países suramericanos durante la década pasada para lograr mayores niveles de productividad y competitividad para las economías de la región. La iniciativa suramericana, basada en 12 ejes de integración y seis procesos sectoriales de integración, no busca simplemente mejorar las carreteras, puertos y aeropuertos que conectan a los países suramericanos entre sí y con el resto del mundo. Se trata de una propuesta integral que contempla mejorar los sistemas regulatorios de los sectores de energía y telecomunicaciones, los mercados de servicios logísticos como fletes, seguros, almacenamiento y los trámites de permisos y licencias. En el campo de la integración energética, impulsa la formación de mercados regionales para avanzar hacia un sistema integrado de libre mercado. Los proyectos desarrollados bajo la IIRSA buscarán mejorar la calidad de vida y las oportunidades para las comunidades radicadas en los ejes de integración, teniendo en cuenta las consecuencias ambientales y sociales de las obras e incorporando mecanismos de consulta y participación. Hasta la fecha se han implementado tres ejes de integración: Mercosur-Chile, Andino e Interoceánico, los que abarcan a 10 de los 12 de los países participantes en la iniciativa. Asimismo se ha puesto en marcha el proceso sectorial de integración de mercados energéticos suramericanos. Este año está previsto que se implementen otros cuatro ejes de integración y los restantes cinco procesos sectoriales de integración, alcanzando a todos los países en la IIRSA. El BID, junto a la Corporación Andina de Fomento y el Fondo Financiero para el Desarrollo de la Cuenca del Plata, ha aportado apoyo técnico y financiero para llevar adelante la iniciativa suramericana. En enero del 2002 aprobó una donación de 750.000 dólares para la Secretaría de la IIRSA. Con esos recursos se financiará la organización de reuniones, seminarios y estudios técnicos, así como el trabajo de los grupos técnicos que coordinan proyectos en el contexto de la IIRSA. Los Departamentos Regionales de Operaciones 1 y 3 del BID han formado una unidad especial dedicada al apoyo de la iniciativa suramericana. Departamento de Integración y Programas Regionales El Departamento de Integración y Programas Regionales brinda apoyo técnico a las iniciativas de integración y comercio respaldadas por el BID incluyendo, entre otras, el PPP y la IIRSA. Asimismo apoya las negociaciones del ALCA y la profundización de los acuerdos comerciales subregionales. A través de su División de Integración, Comercio y Asuntos Hemisféricos, trabaja en la priorización de proyectos regionales del BID y la implementación de la nueva Facilidad de Comercio del BID y otros proyectos para promover la integración regional, incluyendo el fortalecimiento de aduanas. También organiza el Diálogo Regional de Políticas sobre Integración y Comercio y realiza estudios sobre estos temas. El Instituto para la Integración de América Latina y el Caribe (INTAL), una unidad del mencionado departamento, ha contribuido al proceso de integración durante más de 30 años a través de trabajos de investigación, apoyo técnico y publicaciones. El INTAL colabora con la Organización Mundial de Comercio financiando cursos de entrenamiento de la OMC para negociadores comerciales en la región. El INTAL también administra la Base de Datos Normativos INTAL-Mercosur, la Base de Datos Bibliográficos INTEG y el Sistema de Estadísticas y Comercio en las Américas DATAINTAL. |
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