11 de marzo del 2002

INAUGURAN EN BRASIL REUNION ANUAL DE ASAMBLEA DE GOBERNADORES DEL BID

Los presidentes de Brasil, Ecuador y Perú asistieron a la ceremonia inaugural de la XLIII Reunión Anual de la Asamblea de Gobernadores del BID, que se celebra en la ciudad nordestina de Fortaleza, del 11 al 13 de marzo. De izquierda a derecha, el presidente de Ecuador, Gustavo Noboa; el presidente de Brasil, Fernando Henrique Cardoso; el presidente de Perú, Alejandro Toledo; el presidente del BID, Enrique V. Iglesias; la vicepresidenta ejecutiva del BID, K. Burke Dillon, y el vicepresidente de Planificación y Administración del BID, Paulo Paiva. (Foto de W. Heinz)

La Asamblea de Gobernadores del Banco Interamericano de Desarrollo inauguró hoy su XLIII Reunión Anual en un clima de preocupación por la crisis que afecta a la Argentina y la necesidad de disminuir el pesimismo sobre los resultados de las reformas económicas de la década pasada.

Asistieron a la sesión inaugural los presidentes de Brasil, Ecuador y Perú; los gobernadores del BID, altos funcionarios gubernamentales y numerosos responsables del diseño de políticas. La sesión tuvo lugar en la sede del SEBRAE, una agencia brasileña que presta apoyo a la pequeña y mediana empresa.

La Asamblea Anual del BID es el principal evento donde se examinan temas del desarrollo económico y social de América Latina y el Caribe. Además de las sesiones formales, los asistentes tienen ocasión de participar en seminarios sobre una amplia gama de temas del desarrollo, tales como el proceso de reforma económica, turismo, agua, SIDA, integración y macroeconomía. En la reunión se registraron 4.860 participantes, incluyendo 400 periodistas.

En su último discurso como presidente de la Asamblea de Gobernadores del BID, el ministro de Hacienda de Chile, Nicolás Eyzaguirre, recordó que cuando fue electo para el puesto hace un año se percibía un “cauteloso optimismo” sobre las perspectivas de la región y los economistas pronosticaban un crecimiento del 3,5 por ciento.

Ahora, dijo, tras una década de profundas reformas, la región se ha sumergido en un período de incertidumbre y pérdida de confianza.

Parte del camino de la recuperación depende de las medidas que adopten los países industrializados, dijo Eyzaguirre. Las actuales barreras a las exportaciones latinoamericanas perjudican a las economías de la región y crean un ambiente de incertidumbre que paraliza la inversión extranjera.

Los gobernadores del BID eligieron por unanimidad al ministro de Planeamiento, Presupuesto y Gestión de Brasil, Martus Antônio Rodrigues Tavares, como nuevo presidente de la Asamblea de Gobernadores hasta la próxima Asamblea Anual del BID, que tendrá lugar dentro de un año en Milán, Italia.

Tavares señaló en su discurso que el papel del BID es “estratégico y esencial” en el actual debate sobre cambios en la arquitectura financiera internacional, y particularmente para abrir los mercados financieros internacionales para los países de la región. “Debemos encarar un esfuerzo conjunto para restablecer e incrementar estos flujos”, afirmó.

“Los episodios recientes indican que es imperativo que tratemos de lograr un cambio en la arquitectura financiera internacional de forma de reducir la variabilidad de las corrientes financieras e impartirles más previsibilidad”, dijo Tavares.

El presidente peruano, Alejandro Toledo, enfatizó en su discurso la necesidad de mejorar las condiciones de vida de los pobres de la región y resistir la tentación de recaer en el populismo o desistir de políticas macroeconómicas responsables.

“La economía es una ciencia social al servicio de las personas; las personas no deben servir a la economía”, dijo Toledo.

También instó a los líderes a proteger a sus pueblos de los efectos negativos de la globalización y la competitividad. “La globalización no es una opción”, afirmó. “La competitividad no es una opción. Ninguna es sostenible si no le damos un rostro humano”, agregó.

El presidente ecuatoriano, Gustavo Noboa, hizo un llamado a una mayor equidad en el comercio internacional y a apoyar el desarrollo. Mientras que haya pobreza en el sur, sostuvo, no habrá paz en el norte.

En el área de educación apoyó el uso de la “tecnología más avanzada” en las aulas de la región. Sin tal tecnología, dijo Noboa, los pobres se convertirán en “analfabetos digitales”, y la brecha entre los educacionalmente aventajados y los desaventajados será difícil de superar.

El presidente de Brasil, Fernando Henrique Cardoso, convocó a los líderes del mundo a concentrar su atención en los esfuerzos para reducir la pobreza. Actualmente, dijo, la agenda internacional está dominada casi exclusivamente por temas de seguridad.

Se refirió a la necesidad de llevar la ética a los debates sobre política económica. El éxito o fracaso de las políticas económicas, dijo, se decidirá en última instancia por la respuesta a la pregunta: ¿Ha mejorado la calidad de vida?

Cardoso también planteó enérgicamente la necesidad de equilibrar las relaciones en el área comercial y dijo que los países que demandan que sus vecinos abran los mercados no pueden entonces seguir políticas que cierren los suyos.

Finalmente, reiteró la solidaridad de Brasil con la Argentina en sus esfuerzos por lograr el apoyo de la comunidad internacional para solucionar su actual crisis. Agradeció al presidente del BID y al Banco por su trabajo en este sentido.

PRESIDENTE IGLESIAS PROPONE ACCIONES PARA RECUPERAR CRECIMIENTO

En su discurso ante la Asamblea de Gobernadores, el presidente del BID, Enrique V. Iglesias, propuso a los países de América Latina y el Caribe dar prioridad a acciones para estimular el crecimiento económico, reducir los costos sociales del estancamiento y disminuir la vulnerabilidad de la región a las turbulencias financieras externas.

Iglesias reconoció que no existen perspectivas de crecimiento económico regional para este año y admitió que la recuperación que pueda darse en el 2003 sería modesta.

Ante tal coyuntura, propugnó pasos para morigerar las repercusiones sociales del magro desempeño económico de la región y mejorar sus niveles de competitividad, el ahorro interno y las condiciones para propiciar las inversiones.

“La mejora del ciclo internacional será sin duda un factor clave en la retomada del crecimiento en nuestros países, pero no puede ser el único”, afirmó Iglesias. “Es preciso acelerar las acciones en ciertos frentes de la política económica en curso”.

Entre las medidas requeridas para dinamizar las economías latinoamericanas y caribeñas, apuntó al desarrollo de los mercados de capitales locales y regionales y al fortalecimiento de los marcos legales y las instituciones reguladoras de los sistemas financieros. Estas acciones generarían mejores condiciones para estimular el ahorro interno y las inversiones.

Asimismo, Iglesias subrayó la importancia de mantener la estabilidad macroeconómica conseguida en décadas recientes. “Una inflación controlada, especialmente a través de una política fiscal responsable y una política monetaria ortodoxa, es fundamental para estos propósitos”, agregó.

Dado que la ausencia de crecimiento económico repercutirá en los niveles de pobreza y desempleo, el presidente del BID sugirió que los países de la región consideren estimular a las pequeñas y medianas empresas y reforzar sus programas de protección social.

Si bien la reducción de la vulnerabilidad de América Latina y el Caribe a los ciclos económicos internacionales dependerá en última instancia de la recuperación de un crecimiento vigoroso y sostenido, Iglesias identificó al aumento del ahorro interno y a la diversificación de las exportaciones como objetivos prioritarios para proteger a la región de los efectos de la volatilidad externa.

En ese sentido, recomendó a los países latinoamericanos y caribeños a redoblar sus esfuerzos de integración regional y su participación en áreas dinámicas como el comercio de servicios, a fin de disminuir su dependencia de las exportaciones de materias primas.

Iglesias dedicó gran parte de su presentación ante los representantes de los 46 países miembros del BID a la profunda insatisfacción manifiesta en vastos sectores de la sociedad civil con las reformas económicas iniciadas en las últimas dos décadas y el avance de la globalización. Dos de cada tres latinoamericanos, observó, tienen una percepción pesimista de las perspectivas de su región.

Para ser efectivas, resumió Iglesias, las reformas reclaman una cautelosa construcción de consensos políticos y sociales y una cuota de humildad por parte de los responsables de ejecutarlas. “La modestia es que no debemos pretender que sabemos tanto como a veces hemos creído”, dijo. “No hay recetas fáciles para crecer o para salir de la pobreza. Sí hay lecciones que va dejando la experiencia de éxitos y fracasos, que deben ser adoptadas caso por caso, con liderazgo y perseverancia.”

INFORME ANUAL DEL BID: LA REGION ANTE HISTORICO DESAFIO

América Latina y el Caribe enfrentan un desafío histórico al adoptar políticas y realizar ajustes para superar circunstancias adversas debido a una serie de crisis mundiales, según el Informe Anual 2001 del Banco Interamericano de Desarrollo.

El BID respondió rápidamente a las crisis durante el año 2001 y aprobó préstamos y garantías a la región por 7.900 millones de dólares, el tercer nivel en importancia en la historia del Banco y el más alto de su programa regular de préstamos, indicó el informe.

“El programa de financiamiento reflejó el amplio alcance del temario del desarrollo de la región, que abarca la reducción de la pobreza, el fomento de la equidad social, la reforma y modernización del Estado e inversiones en infraestructura y productividad”, indicó el Informe Anual.

La desaceleración económica mundial, exacerbada por los ataques terroristas del 11 de septiembre en los Estados Unidos, “condujo a un aumento de la demanda de préstamos sectoriales de desembolso rápido para medidas de estabilización y modernización en los países”, dijo el informe. “El Banco respondió con préstamos sectoriales por 3.100 millones de dólares para reformas de ajuste, modernización del Estado y protección de los gastos sociales en períodos de estrés económico”.

El sólido desempeño económico de América Latina durante la mayor parte de la década de 1990 sufrió reveses con motivo de la crisis financiera asiática de 1997 y la crisis rusa de 1998. La contracción en Estados Unidos, Europa y Japón que comenzó a mediados del 2000 también marcó el comienzo de una desaceleración económica en América Latina y el Caribe.

“En razón del prolongado estancamiento y las difíciles perspectivas para 2002, América Latina y el Caribe están entrando en uno de sus períodos más críticos en varias décadas”, según el informe.

Por octavo año consecutivo el BID ha sido la mayor fuente de crédito multilateral para el desarrollo de la región.

El 54 por ciento del volumen total de préstamos y el 59 por ciento del número de proyectos apoyados por inversiones en reducción de la pobreza y equidad social –énfasis que reflejó los lineamientos fijados por la Asamblea de Gobernadores. El BID aprobó 14 programas por un total de 1.700 millones de dólares para proteger las redes de seguridad social y promover inversiones en capital humano. Nueve préstamos por un total de 711 millones de dólares apoyaron educación básica, secundaria y técnica en cinco países.

El Banco utilizó nuevos instrumentos flexibles de préstamo para 29 operaciones por un total de 963 millones de dólares. Estas operaciones incluyeron préstamos a la innovación; proyectos multifase; facilidades sectoriales en comercio, salud y educación; y la facilidad de preparación y ejecución de proyectos.

Otras actividades

La Reunión Anual de la Asamblea de Gobernadores del BID ofrece un marco para la firma de préstamos aprobados por su Directorio Ejecutivo. Para ver comunicados de prensa sobre esas operaciones, diríjase a la página inicial de la Reunión Anual.



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