Estándares de sostenibilidad
Preevaluación y Clasificación Ambiental
El objetivo de los estándares de sostenibilidad del Banco es robustecer los beneficios a largo plazo del desarrollo en los países miembros del Banco e integrar los resultados de la sostenibilidad social y ambiental en todas las operaciones y actividades. Todas las operaciones son evaluadas y revisadas para asegurar que cumplen los estándares de sostenibilidad del BID.
La política de Medio Ambiente y Cumplimiento de Salvaguardias del BID de julio de 2006 requiere que “todas las operaciones financiadas por el Banco sean preseleccionadas y clasificadas de acuerdo con sus impactos ambientales potenciales”. Igualmente exige que el proceso de preselección incluya salvaguardias ambientales y sociales y cumpla con otras políticas relevantes del Banco como son la Política para Pueblos Indígenas y la Política de Asentamiento Involuntario.
Esta preselección debe ser realizada en las primeras etapas de planificación del proyecto por el equipo encargado del mismo, en consulta con los especialistas ambientales para determinar el tipo de evaluación, gestión, supervisión y vigilancia que cada cual requerirá.
Con base en su impacto potencial, los proyectos se clasifican en cuatro categorías:
| Categoría A | Proyectos que pueden causar impactos ambientales adversos significativos con efectos sociales asociados o implicaciones profundas en los recursos naturales. |
| | |
| Categoría B | Proyectos que pueden causar impactos ambientales y sociales negativos localizados y de corto plazo, para lo cual ya se dispone de medidas de mitigación. |
| | |
| Categoría C | Proyectos que no causen impactos ambientales y sociales negativos, o cuyos efectos sean mínimos, y que no requieren ningún análisis ambiental y social adicional a la preselección y delimitación inicial. Sin embargo, es posible que en algunos casos se establezcan requisitos de salvaguardia o supervisión para estas operaciones. |
| | |
| Otros | Proyectos que difieren de los financiados con préstamos de inversión tradicionales y para los cuales no es posible hacer una clasificación con base en impactos anticipados. |
En el 2007 el BID comenzó a utilizar una nueva herramienta computarizada de preselección, para ayudar a simplificar el diseño y revisión de proyectos y estandarizar el proceso de clasificación. El sistema ayuda a identificar riesgos ambientales y sociales específicos, para lo cual crea “alertas” sobre aspectos que merezcan un mayor examen durante la preselección, asigna una categoría de impacto e identifica el tipo de evaluación de salvaguardias que se requiere. Asimismo se están desarrollando herramientas específicas para evaluar los impactos y riesgos de los proyectos en el marco de las políticas de gestión de riesgos de desastres y la de pueblos indígenas, las cuales se implementarán en 2009.
Para cada operación del BID se prepara igualmente un documento de estrategia ambiental y social, que se somete a la revisión de especialistas externos y se pone a disposición del público en el portal de proyectos del BID.

Comenta
Compartir 



