Atención Primaria Integral de Salud

La coordinación de la atención médica del paciente es un gran desafío para los sistemas de salud en todas partes del mundo, pero en América Latina y el Caribe, donde hay grandes brechas de equidad en la cobertura de servicios sociales, este desafío puede parecer insuperable. La atención primaria integral de salud es la solución más adecuada para superar y optimizar la coordinación del cuidado médico, aún para los hogares más pobres. Los servicios integrados de atención primaria de salud son muy eficaces y pueden cerrar las brechas de equidad en áreas como la salud materna e infantil, los servicios de nutrición, el control de enfermedades infecciosas y la prevención y control de enfermedades crónicas. Durante la última década, las preocupaciones tanto sobre la atención de salud materno-infantil como la prevención y el tratamiento de enfermedades infecciosas, incluyendo las enfermedades tropicales del rezago, se han agravado por el rápido crecimiento de las enfermedades crónicas no transmisibles. Esto ha ocasionado un renovado interés en la agenda de atención primaria de salud.
Los programas de atención primaria integral de salud ofrecen servicios para pacientes orientados a la comunidad, una atención continua y mecanismos adecuados para referencias y contrarreferencias a niveles superiores de atención, según sean necesarios. Dentro de un modelo integrado, los profesionales de la salud tienen una mayor conciencia y comprensión de los factores de riesgo que afectan a sus pacientes, lo cual les permite hacer diagnósticos más precisos y abordar las causas más amplias de los problemas de salud en el tratamiento de una enfermedad. El primer punto de contacto en un sistema integrado permite a médicos y enfermeros proporcionar un servicio continuo a través del tiempo, lo cual reduce los trámites innecesarios y mejora las perspectivas de éxito del tratamiento. Si bien la atención primaria eficaz puede resolver la mayoría de los casos, los servicios deberán estar adecuadamente integrados en una red de clínicas especializadas y hospitales, a los cuales se refieren los pacientes y de los que se envían a proveedores locales de atención primaria.
La atención primaria integral de salud está debidamente equipada para atender las necesidades específicas a lo largo del ciclo de la vida, desde el nacimiento, la infancia, la adolescencia, hasta la edad adulta y los años reproductivos y, más tarde, el período de la vejez. Así, cuando se lleva un niño a una clínica local para su control de crecimiento, también se debería confirmar su estado de vacunación. Del mismo modo, cuando un paciente pre-diabético visita un puesto de salud para obtener una receta, también debería ser examinada su presión y derivarlo a una consulta con el nutricionista.
Ya están en ejecución varias iniciativas que tienen como objetivo ampliar la atención primaria de salud dentro de un marco orientado a la familia. La detección y el tratamiento tempranos en el primer nivel de atención previenen la progresión de la enfermedad y las complicaciones que pueden derivar en tratamientos más intensivos y costosos. En Brasil, por ejemplo, se estima que 1 de cada 5 hospitalizaciones por enfermedades crónicas se podría haber evitado con la atención temprana adecuada.
Los programas integrados de atención primaria son esenciales para mejorar la sostenibilidad financiera de los sistemas de salud y el estado de salud de la población. Estos programas, correctamente diseñados y ejecutados, son capaces de responder a los desafíos planteados por la transición demográfica y epidemiológica y de contribuir a racionalizar el uso de los recursos económicos y humanos del sector, que siempre son escasos.
El BID trabaja conjuntamente con los gobiernos de América Latina y el Caribe en el diseño, implementación y evaluación de los programas integrados de atención primaria de salud. Los proyectos de asistencia técnica y financiera se basan en el diagnóstico, información y análisis, se elaboran según las necesidades de cada país y están respaldados en la evidencia.
Por medio de préstamos, cooperaciones técnicas y estudios, el BID ofrece apoyo a los proyectos integrados de atención primaria de salud a través de los siguientes:
- Innovaciones en los modelos y canales de prestación de servicios, incluyendo el financiamiento basado en resultados, las asociaciones público-privadas y los programas comunitarios.
- Análisis y actualización de los componentes de procedimientos y servicios prioritarios, incluyendo la evaluación de la relación costo eficacia en las tecnologías disponibles.
- Incentivos para aumentar la demanda para los servicios de salud, tales como incluir componentes de salud en las transferencias monetarias condicionadas.
- Inversiones en infraestructura, si se justifican, que es donde existen las brechas más grandes en la cobertura.
- Iniciativas para la formación de recursos humanos y planes de incentivos, así como apoyo para la implementación de sistemas de informática para las referencias y contrarreferencias y la regulación de la red de salud.
El BID apoya a los sistemas de salud de América Latina y el Caribe a centrar sus esfuerzos y sus inversiones en la prevención de las enfermedades y la malnutrición, transitando de un modelo curativo a un modelo preventivo que privilegia la atención primaria integral de salud.
Contacto
- Salud Mesoamérica 2015 (3:05)

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