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Hojas Informativas

14-feb-2002

Desastres naturales

Casi todos los años, los desastres naturales cobran miles de víctimas y provocan pérdidas económicas por miles de millones de dólares en países de América Latina y el Caribe. En la última década, catástrofes desencadenadas por fenómenos como huracanes, terremotos e inundaciones le han costado la vida a unas 45.000 personas y han causado daños a más de 40 millones de personas en la región. El costo económico de estos desastres ascendió a unos 20.000 millones de dólares.

En muchos casos, los estragos fueron magnificados por factores sociales, económicos y políticos. La pobreza, la concentración de población en zonas de alto riesgo, el crecimiento demográfico acelerado, la degradación ambiental provocada por el abuso de recursos naturales, la mala calidad de la infraestructura y el bajo nivel de preparación para emergencias han exacerbado la vulnerabilidad de América Latina y el Caribe ante los desastres naturales.

De los 26 países prestatarios del BID, más de la mitad están expuestos a estos fenómenos recurrentes. Las tragedias provocadas por desastres naturales han impulsado al BID a aprobar financiamientos por más de 1.500 millones de dólares en los últimos cinco años. Los recursos no sólo han apoyado las tareas de emergencia y reconstrucción sino que han fomentado inversiones en prevención y mitigación para disminuir la vulnerabilidad a los desastres naturales.

A fin de dar una respuesta más ágil a sus miembros cuando sufren estas calamidades, el BID aprobó en 1998 un mecanismo de reconstrucción de emergencia que permite aprobar préstamos de desembolso rápido de hasta 20 millones de dólares por desastres naturales. Para preparar esas operaciones el BID envía equipos de especialistas a países afectados para trabajar junto a sus representaciones y las autoridades locales en la determinación de prioridades e identificación de recursos disponibles. Durante el 2001 aprobó préstamos de este tipo para El Salvador y Perú.

El BID también cuenta con una facilidad sectorial de prevención de desastres que permite aprobar préstamos de hasta 5 millones de dólares para mitigar los efectos dañinos de fenómenos naturales. En la actualidad se preparan proyectos de prevención para la República Dominicana y Bolivia. En muchas ocasiones, el BID también reasigna recursos de operaciones en marcha para ayudar a los países a enfrentar gastos urgentes y prioritarios.

Con el fin de generar redes de cooperación e información entre países de la región y alianzas estratégicas con otras organizaciones multilaterales, instituciones científicas y técnicas y organizaciones no gubernamentales, el BID también organiza encuentros internacionales sobre prevención de desastres naturales y respuesta a emergencias.

En estos foros se comparten experiencias y lecciones aprendidas y se alientan acciones y proyectos conjuntos para reducir los riesgos y fortalecer los mecanismos de defensa civil. En noviembre del 2001, como parte de su programa de Diálogo Regional de Política, el BID realizó una conferencia sobre desastres naturales. Este encuentro se reeditará en mayo de este año.

Operaciones en el 2001

El Salvador sufrió dos devastadores terremotos en enero y febrero del año pasado. Estos desastres causaron más de 1.100 muertes y dejaron a unas 200.000 familias sin techo. Los daños directos e indirectos fueron calculados en unos 1.600 millones de dólares, una suma equivalente a 12 por ciento del producto bruto interno.

A pedido de El Salvador, el BID organizó en marzo en Madrid una reunión de grupo consultivo en donde la comunidad internacional se comprometió a aportar más de 1.300 millones de dólares en ayuda humanitaria, donaciones y financiamiento a largo plazo para apoyar a ese país centroamericano en sus esfuerzos por reconstruir su economía, modernizar su infraestructura y fortalecer sus sistemas de prevención de desastres naturales.

Por su parte el BID aprobó rápidamente dos préstamos de emergencia por un total de 40 millones de dólares para ayudar a El Salvador a enfrentar tareas urgentes como la remoción de escombros y la provisión de vivienda temporal a los desamparados. Entre la reprogramación de operaciones en marcha y la aprobación de nuevos financiamientos, durante el 2001 el BID puso a disposición de El Salvador más de 200 millones de dólares para respaldar obras de reconstrucción permanente de caminos, puentes, hospitales, escuelas y hogares, el restablecimiento de servicios de agua, electricidad y saneamiento y la estabilización de laderas.

En junio del año pasado el BID aprobó un préstamo de emergencia por 20 millones de dólares para Perú tras un terremoto que sacudió a varios departamentos en el sur del país andino. Asimismo ofreció reasignar recursos no desembolsados de operaciones para infraestructura urbana, transporte, salud y educación para invertirlos en la rehabilitación de servicios básicos.

En octubre del 2001 el huracán Iris azotó a Belice, causando 22 muertes y daños materiales y pérdidas económicas por unos 140 millones de dólares. La misión del BID que viajó a Belice tras el desastre identificó unos 5,6 millones de dólares de operaciones vigentes que podían ser aplicados a tareas de reconstrucción, particularmente de infraestructura pública.

Por otra parte, el BID está apoyando una Iniciativa Mesoamericana de Prevención y Mitigación de Desastres Naturales en el marco del Plan Puebla-Panamá, impulsado por Belice, Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Honduras, México, Nicaragua y Panamá. La iniciativa prevé el desarrollo de un programa para crear conciencia pública en la región mesoamericana sobre la necesidad de la prevención, un proyecto para mejorar la calidad de la información climática e hidrometeorológica en la región y otro proyecto para fomentar un mercado regional de seguros contra riesgos de catástrofes.

 

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