Comunicados de prensa
18-mar-2010
Anticipando el clima futuro de América Latina: una cuestión de terabytes
Un programa financiado por el BID permite a los científicos de América Latina utilizar supercomputadoras para evaluar la vulnerabilidad de la región al cambio climático
Al interior de un edificio ubicado en el campus de la Universidad Lincoln de Nebraska, (UNL, según sus siglas en inglés), ubicada en el Medio Oeste de Estados Unidos, algunas de las supercomputadoras más rápidas del mundo filtran datos que podrían ayudar a predecir el futuro de las cosechas de maíz en México y anticipar cambios en el régimen pluvial de Colombia.
Las computadoras —que en realidad son un grupo de 1.151 "nodos" de procesamiento de datos que trabajan en conjunto— están ayudando a responder algunas interrogantes formuladas por los climatólogos latinoamericanos, como parte de un proyecto financiado por el BID y conducido por el Centro Nacional de Investigaciones Atmosféricas de Estados Unidos (NCAR, según sus siglas en inglés) y el Grupo Regional de Modelos Climáticos en la UNL.
El proyecto forma parte de una iniciativa más amplia financiada por el BID, mediante la aportación de un millón de dólares. El plan se propone adiestrar a los climatólogos latinoamericanos en el manejo de las técnicas de análisis y la visualización de datos climáticos generados por supercomputadoras. El proyecto también se propone desarrollar estudios de casos específicos que sean capaces de vincular a las técnicas con la planificación y la toma de decisiones de los gobiernos de América Latina.
El proyecto de capacitación aborda dos de los principales problemas que enfrentan en América Latina los climatólogos y los formuladores de políticas; es decir, la falta de información específica a nivel nacional y provincial, sobre el posible impacto del cambio climático; y, además, la carencia de una fuerza computacional capaz de generar dicha información.
"Nuestro objetivo es darles a los climatólogos de la región capacitación y tecnología para que puedan generar proyecciones más detalladas y que nos permitan saber cómo afectará el cambio climático a regiones específicas en cada país; y que nos sirvan, en consecuencia, para identificar aquellas opciones de adaptación que sean las más rentables", dijo Alfred Grünwaldt, especialista en cambio climático del BID, uno de los profesionales que diseñó el programa.
En julio del año pasado, más una docena de científicos y climatólogos de Colombia, Honduras, Perú, Panamá, Jamaica y México participaron en el programa en las instalaciones de NCAR, en Boulder, Colorado. Desde entonces, los científicos del NCAR y del UNL han organizado talleres adicionales de capacitación en México, Colombia y Perú para más de 30 científicos de América Latina.
Los participantes recibieron una capacitación intensiva en el uso de la información climática y las técnicas que se pueden utilizar para generar escenarios de cambio climático en base al Modelo de Investigación y Pronóstico del Tiempo (WRF, según sus siglas en inglés), un sofisticado programa informático especializado en el clima que es utilizado por los climatólogos y los servicios meteorológicos de todo el mundo.
Cada científico participante también tuvo la oportunidad de presentar un determinado escenario climático para ser procesado posteriormente por las computadoras de la UNL. El desarrollo de tales escenarios puede consumir meses enteros en el uso de las computadoras, ya que éstas deben calcular y proyectar los efectos de docenas de variables físicas producidas a lo largo de varias décadas. Y aunque los científicos de muchas disciplinas compiten para usar las supercomputadoras de la UNL, el programa financiado por el BID hizo posible que los talleres obtengan un acceso preferencial.
"En los talleres, se hizo evidente que los climatólogos de América Latina son muy conscientes sobre los posibles problemas ambientales y sociales que podría enfrentar su región, como consecuencia del cambio climático", dijo Bob Oglesby, un profesor de la UNL experto en modelación del clima, encargado de dirigir las sesiones de capacitación. "Lo que ellos necesitan son estimaciones sumamente precisas y cuantitativas sobre el tipo específico de cambio climático que su región probablemente padezca, y que les sean útiles para elegir entre diferentes estrategias de adaptación y/o mitigación".
En Jamaica, por ejemplo, los formuladores de políticas están solicitando información sobre cómo puede afectar el cambio climático a la frecuencia y a la intensidad de los huracanes. "El acceso a herramientas como el WRF y a las supercomputadoras de la UNL es de suma importancia para nuestra investigación", dijo Trevor Hall, investigador del Departamento de Física de la Universidad de las Antillas en Jamaica, que participó en uno de los talleres de capacitación. "Tenemos previsto utilizar el WRF como uno de los tres modelos que se utilizarán en un proyecto regional de modelos comparativos, para estudiar los efectos del cambio climático en los huracanes".
Franklyn Ruiz, investigador científico del Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales del gobierno colombiano (conocido como IDEAM), señaló que él y su personal han tenido una copia del software WRF por dos años, pero que sus computadoras carecen del poder necesario para utilizarlo de forma efectiva. "Tenemos tres procesadoras de datos que se demoran cerca de cuatro horas para producir un pronóstico local de las próximas 36 horas", dijo. Según Ruiz, crear modelos del clima a largo plazo en ese equipo es prácticamente imposible, por lo que la posibilidad de utilizar el clúster de computación de la UNL tiene un valor enorme para los esfuerzos de investigación del clima de Colombia.
Se cree que los primeros resultados de los escenarios climáticos presentados por científicos de Colombia, México, Jamaica y Perú se encuentren disponibles a fines de 2010. También se espera que la información generada por estos escenarios climáticos sea utilizada por estos países en sus evaluaciones de vulnerabilidad e impacto. El BID confía en que el próximo año el programa de capacitación sea continuado y ampliado.
Enlaces
Contacto de prensa
- Paul Constance
paulc@iadb.org
(202) 623-2572

Comenta
Compartir




