El Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y el gobierno de España otorgarán US$39 millones en donaciones a Haití como parte de la primera etapa de una asociación sin precedentes
para enfrentar los problemas de agua y saneamiento que afectan a las comunidades más pobres de América Latina y el Caribe.
Este es el primer proyecto financiado conjuntamente por el BID y el Fondo Español de Cooperación para Agua y Saneamiento en América Latina y el Caribe (el Fondo Español), una entidad creada el año pasado por iniciativa del primer ministro de España, José Luis Rodríguez Zapatero.
El BID y el gobierno de España firmaron en julio de 2009 un acuerdo para financiar y ejecutar proyectos en conjunto con una porción de las donaciones del Fondo Español. La asociación se beneficiará del extenso portafolio de proyectos de agua y saneamiento del BID, así como de su red de especialistas sectoriales en sus representaciones en la región, para ejecutar en forma rápida y eficiente proyectos que hayan sido identificados como prioritarios por los distintos gobiernos de América Latina y el Caribe.
Además del proyecto en Haití, el BID y España están cofinanciando US$100 millones para proyectos de agua y saneamiento en Bolivia (ver enlace a la derecha), y se anticipa que financien diversos proyectos localizados en Brasil, Costa Rica, Ecuador, El Salvador, Guatemala, Honduras, Paraguay, Perú, República Dominicana y Uruguay, desde ahora hasta mediados de 2010. En total, España contribuirá con US$ 407 millones en donaciones a estos proyectos, mientras que el BID aportará US$ 213 millones en donaciones y préstamos, además de asumir el grueso de los costos de preparación y ejecución de los mismos. Se espera que cerca de 4 millones de personas que viven en comunidades urbanas y rurales de bajos ingresos resulten beneficiadas directamente por estos proyectos.
“Esta asociación es un gesto histórico de solidaridad por parte del pueblo de España hacia nuestra región”, dijo el presidente del BID, Luis Alberto Moreno. “Estas donaciones generosas nos permitirán apalancar los fondos del BID y financiar proyectos mucho más ambiciosos que mejorarán la salud y la calidad de vida de millones de personas que viven en algunas de las comunidades más pobres del hemisferio”.
En Haití, el Fondo Español contribuirá con US$20 millones y el BID proporcionará otros US$ 19 millones, ambos en donaciones, para ayudar a expandir y mejorar los servicios de agua y saneamiento en Saint-Marc, Port-de-Paix, Les Cayes, Jacmel, Ouanaminthe y Cap-Haïtien.
Los servicios de agua y saneamiento de Haití se encuentran entre los más deficientes del hemisferio. El país no tiene una red de alcantarillado y, de acuerdo al censo de 2003, sólo el 8,5 por ciento de sus hogares están conectados a un sistema de distribución de agua potable.
Para enfrentar esta situación, se ha destinado la suma de US$14,2 millones con el propósito de ayudar a expandir la cobertura de agua potable. Este componente incrementará el acceso al agua potable a una población estimada en 150.000 personas y financiará la expansión y rehabilitación del sistema de distribución de Jacmel; la construcción de redes de agua en las áreas urbanas marginales de Port-de-Paix y St. Marc; la rehabilitación y extensión de la red en Cap-Haïtien; y la instalación de surtidores públicos de agua adicionales.
Otros US$ 17 millones del total de US$39 millones de donaciones serán usados para ayudar a financiar la instalación de sistemas sanitarios individuales y colectivos, desarrollar los sistemas de recolección, transporte y eliminación de la basura, facilitar el mantenimiento de los sistemas de drenaje pluviales, y el apoyo a los programas de higiene pública, así como al establecimiento de normas y estándares en la gestión de los asuntos acuíferos. Una meta clave de estas iniciativas será la reducción de la frecuencia de enfermedades tropicales transmitidas por medio del agua.
Los fondos también financiarán el fortalecimiento institucional y técnico del Directorio Nacional de Agua Potable y Saneamiento (DINEPA), así como de una campaña
para erradicar gusanos parasitarios asociados con deficientes servicios de agua y saneamiento, con énfasis especial en el tratamiento de niños que se encuentran entre las edades de uno y doce años.