Comunicados de prensa
17-jun-2009
BID brinda apoyo para la prevención y el control de la pandemia de gripe A(H1N1) en América Latina y el Caribe
Con decidido apoyo de Japón se materializó donación del Banco a un proyecto para fortalecer la vigilancia epidemiológica y mejorar la respuesta a emergencias de salud pública en la región, que se lanza inicialmente en Centroamérica
El mayor donante individual de esta iniciativa fue Japón, con un aporte de US$2 millones provenientes del Fondo Especial Japonés.
El programa se desarrollará junto a la Organización Panamericana de la Salud (OPS) y la Fundación CDC de Estados Unidos. El BID había anunciado su aporte el 1 de mayo recién pasado, durante las etapas iniciales del brote de gripe A(H1N1). La aprobación de hoy ratifica la asignación de recursos pocos días después de que la enfermedad fuera declarada pandemia por la Organización Mundial de la Salud (OMS).
Al 15 de junio de 2009, se habían declarado 35,928 casos de gripe A(H1N1) en 76 países del mundo, según informa la última actualización de la OMS. Hasta ahora, la enfermedad ha afectado principalmente al continente americano, que concentra el 90 por ciento de los casos. La hoja de actualización de la OPS, con fecha 16 de junio, daba cuenta de casi 18.000 casos confirmados en Estados Unidos, más de 6.000 casos en México, más de 4.000 en Canadá, 2.300 en Chile y 733 en Argentina.
“La operación comienza en América Central pero no se limita a América Central”, dice Amanda Glassman, especialista en desarrollo social del BID y jefa del equipo del proyecto. “Aprovecha los esfuerzos anteriores de la región a través del Programa Mesoamericano de Vigilancia Epidemiológica y aprovechará también de la experiencia de México para controlar la propagación de la enfermedad”.
El Programa Mesoamericano de Vigilancia Epidemiológica se lanzó en 2006 con el apoyo de US$150.000 donados por el BID. En 1999, el Banco financió también los estudios iniciales que condujeron a la creación del sistema.
El nuevo programa incluye el desarrollo de una base de datos compartida sobre brotes y patrones de enfermedades en los países de América Central, dando a las autoridades de salud pública información oportuna para tomar medidas de prevención más efectivas.
El proyecto contempla la creación de una red de laboratorios de salud pública para confirmar casos de enfermedades contagiosas con riesgos de cruzar fronteras. También el establecimiento de un sistema regional de información, comunicación y respuesta a las emergencias de salud pública, que facilitará el análisis de datos para la definición de medidas de prevención y control sanitarias.
También se espera un encuentro regional para compartir experiencias e identificar mejores prácticas.

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