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22-jun-2009

La Ruta del Tequila: una visita al alma de México

Proyecto apoyado por el BID ayuda a crear una ruta y servicios de “turismo sostenible”

Mariano Ceja Velasco es un rostro familiar para los turistas que visitan Tequila, una ciudad conocida por sus destilerías y sus fincas de agave, en la parte central del estado mexicano de Jalisco. Ceja transporta a los visitantes en un autobús amarillo con forma de botella de tequila.

Los turistas pueden visitar las destilerías de Tequila en un autobús amarillo con forma de botella de tequila.
(Foto de Yves Lesenfants)

“Tequila es mucho más que (la bebida) tequila”, dice Ceja, quien ha trabajado por los últimos 20 años como guía turístico en la región. “Tenemos recursos naturales que no estaban siendo explotados. Tenemos la cultura de Tequila, sobre la cual nadie decía nada. Y también necesitábamos recursos atractivos. Así es como llegamos a la idea de diseñar adecuadamente nuestros vehículos”.

Ceja forma parte de un creciente número de pequeños y microempresarios en cinco municipalidades de Jalisco que se han beneficiado de un proyecto de turismo sostenible financiado por el Fondo Multilateral de Inversiones (FOMIN) del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), además de la Fundación José Cuervo.

El FOMIN, que otorga donaciones a iniciativas que benefician a las pequeñas y microempresas, ha estado invirtiendo en proyectos de turismo sostenible a lo largo de América Latina y el Caribe con el fin de promover el desarrollo local. Estos proyectos ayudan a pequeñas empresas a emprender negocios viables vinculados al turismo, permitiendo, al mismo tiempo, que las comunidades locales preserven su cultura local y su medio ambiente.

En forma similar a las afamadas rutas del vino en California y Europa, el proyecto creó una ruta —conocida como la Ruta Tequila— en función de aquellos turistas interesados en aprender no sólo sobre los aspectos interesantes de la bebida, sino también sobre los recursos naturales de la región, su cultura y lugares históricos. El proyecto también provee adiestramiento a las pequeñas empresas para mejorar la calidad de sus servicios.

La iniciativa ha atraído a muchos turistas hacia la región, creando más empresas y puestos de trabajo, y ha ayudado a las poblaciones locales a preservar su cultura y su medio ambiente, sostiene Federico de Arteaga, jefe del equipo del proyecto del FOMIN.

La Ruta

Jalisco, el cuarto estado más populoso de México, tiene fama de ser la cuna de los mariachis y los charros, las tradicionales bandas musicales y los vaqueros mexicanos. En sus tierras se encuentran un volcán inactivo y los restos de una antigua civilización conocida como los Guachimontones. Su fértil tierra es ideal para el cultivo del agave azul, materia prima del tequila, una bebida que ha sido producida en la región desde el siglo XVI.

La ruta fue inaugurada en abril del 2009 y cubre cinco municipalidades, Tequila, Arenal, Magdalena, Amatitlán y Teuchitlán, en una región declarada por la UNESCO como “Patrimonio de la Humanidad”.

La Ruta Tequila.
(Foto de Yves Lesenfants)

“El proyecto reúne varios elementos de la cultura y el paisaje mexicanos, permitiendo que se beneficien del turismo las pequeñas empresas locales, y no sólo los grandes grupos de la región”, señaló Arteaga.

El Consejo Regulador de Tequila (CRT), entidad sin fines de lucro que representa a la industria del tequila, ha estado a cargo de la implementación del proyecto.

Bajo la iniciativa se provee capacitación a las pequeñas y microempresas de la región. Las compañías aprenden desde cómo organizar sus horarios de trabajo hasta cómo hacer las camas, así como la manera de educar a los turistas para evitar que arrojen basura y promover el reciclaje.

Desde que recibió la capacitación, que le permitió mejorar la administración de su negocio, Ceja ha duplicado el número de turistas transportados en sus autobuses.

Redes de Negocios

Los cursos también enseñan a trabajar en grupo, mediante la formación de una red de empresas de turismo para promover sus respectivos productos y servicios, así como los atractivos naturales, culturales e históricos de la región para los turistas.

Las empresas que reúnen los estándares establecidos por el proyecto fueron premiadas con un sello de calidad conocido como Tequila Turístico. Para participar en el programa y ser acreedores al sello, las pequeñas empresas deben desarrollar un plan de negocios que respete al medio ambiente, la cultura y las tradiciones de la región, y asistir a sesiones de adiestramiento.

Hasta mayo de 2009, 40 empresas habían recibido el sello de calidad. Otras 260 podrían lograr esa meta antes de que concluya el proyecto, según Arteaga. En total, unas 1.400 personas habrán recibido capacitación.

“Antes éramos muy individualistas. Pero ahora, gracias al proyecto, hemos aprendidos a trabajar en equipos”, comentó María de Jesús Landero Rivera, propietaria de un pequeño hotel en Tequila, quien se hizo acreedora al sello Tequila Turístico después de participar en el programa de adiestramiento. “Ahora tengo la confianza de hacer recomendaciones a mis clientes, porque sé que ellos recibirán la misma calidad de servicios que yo ofrezco”.

Nueva Inversión

Desde 2008 el flujo de turistas a la región de Tequila se ha multiplicado por cinco, tan pronto como empezó a difundirse las bondades de la ruta, antes de su inauguración oficial. El gasto promedio por turista alcanza a 550 pesos mexicanos diarios (unos 40 dólares), un incremento de 38 por ciento en relación con el año anterior, de acuerdo a Martha Venegas, coordinadora de la Ruta Tequila del CRT.

Muchos restaurantes en la ciudad de Tequila sirven platos tradicionales de la región.
(Foto de Yves Lesenfants)

Las perspectivas de un futuro mejor han impulsado a empresarios locales como Alberto Rosario Muñoz, un comerciante mayorista de muebles, a intentar un nuevo negocio. Muñoz abrió un restaurante en Tequila donde se sirven platos tradicionales de la región, como el camarón cocinado en tequila y el chile relleno de carne, condimentos y frutas.

“Vimos el enorme potencial del proyecto y decidimos hacer una importante inversión”, dijo Muñoz, cuyo restaurante también recibió el sello de calidad. “El entrenamiento nos enseñó la manera de tratar a nuestros clientes e incluso las formas de  servir un plato”.

Otro empresario, Jorge Torres, triplicó a 150 el número de sillas en el restaurante de su familia en la municipalidad de Arenal después de que comenzara el proyecto.

Para la hotelera Landero Rivera, el proyecto ha apuntalado la estabilidad financiera de su negocio, permitiéndole renunciar a un segundo trabajo, ya que el incremento de huéspedes logró que su hotel de ocho habitaciones fuese rentable. La demanda ha sido tan sólida que Rivera construyó nueve habitaciones más y contrató a tres empleados.

El proyecto ayuda a que los empresarios de menores recursos de la región mejoren la calidad de sus productos y servicios, dijo Venegas. Por ejemplo, el proyecto se encuentra trabajando con artesanos para mejorar el empaque y la producción.

Bajo los términos del plan de cuatro años, el FOMIN y la Fundación José Cuervo invertirán más de 3 millones de dólares para desarrollar la ruta, crear servicios y negocios vinculados al tren. El proyecto también ha catalizado más de 4 millones de dólares en inversiones públicas y privadas para crear nueva infraestructura en la región y nuevos negocios.


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