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Honduras

Honduras
9.632

subsidios desembolsados para viviendas individuales

2.581

subsidios distribuidos para la reconstrucción de hogares afectados por las inundaciones

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vecindarios en modernización con subsidios colectivos

Familias de bajos ingresos de Honduras compran casas y modernizan sus vecindarios

Casi la mitad de las 12.200 familias de bajos ingresos destinadas a recibir subsidios para la vivienda en Honduras por medio de un programa financiado por el BID han recibido asistencia financiera para construir o mejorar sus hogares. Se proporcionan fondos adicionales para modernizar vecindarios urbanos por medio de la construcción de sistemas hídricos, de saneamiento y de calles, así como por medio de otra infraestructura.

El Programa de viviendas para personas de bajos ingresos recibe el financiamiento de un préstamo de US$30 millones, que el Fondo de Operaciones Especiales del Banco aprobó en 2006.

Demanda creciente de viviendas urbanas

En las últimas décadas, la población de Honduras ha aumentado a una tasa de 2,4 por ciento anual, una de las más altas de América Latina. La tasa de crecimiento urbano anual del país, del 4 por ciento, duplicará la población urbana actual en tan solo 20 años.

Estos factores se suman a un fuerte aumento en la demanda de viviendas. Sin embargo, la mayoría de las 35.000 familias urbanas nuevas, que se estima que se forman cada año, son pobres, y el 80 por ciento de ellas gana menos de US$200 por mes. Esto significa que la capacidad que tienen para invertir en vivienda es muy baja; aproximadamente US$122 por mes, o el 30 por ciento de sus ingresos.

El mercado de viviendas de Honduras experimenta problemas graves. En el mercado formal, las viviendas y los préstamos hipotecarios solo son accesibles para un 20 por ciento de la población. Las familias restantes recurren al mercado informal para encontrar alternativas de bajo precio y generalmente terminan en hogares que carecen de servicios y de títulos de propiedad, y que tienen estándares de calidad mínimos. Aproximadamente un 50 por ciento de las familias urbanas viven en los vecindarios pobres de las dos ciudades principales.

El sector formal ha construido tan solo unas 7000 viviendas por año, y su costo, mayor que US$15.000 , las hace asequibles solo para las familias con los dos deciles de ingreso más altos del país. Las casi 25.000 familias urbanas nuevas de cada año, con ingresos de menos de US$700 por mes, solo pueden acceder a viviendas formales hechas por programas que reciben apoyo de donantes, lo que suma unos 3.000 hogares por año. Por otra parte, el 40 por ciento de las familias que está por debajo del cuarto decil urbano de ingresos encuentra que el costo del terreno y de los servicios públicos queda fuera de su alcance, lo que las obliga a recurrir a ocupaciones ilegales o a la compra ilegal de lotes.

Por lo general, la oferta existente de viviendas en Honduras se caracteriza por una falta de servicios, un área de vivienda inadecuada y una construcción deficiente. Más del 62 por ciento de las casas existentes tienen algún grado de hacinamiento y, en el 10 por ciento de los hogares, seis o más personas viven en una sola habitación. Además, el 18 por ciento de las casas no tienen servicio de agua potable, y el 32 por ciento no tienen saneamiento adecuado.

En lo que respecta a viviendas, la política actual del gobierno le otorga al sector público una función que facilita el suministro sin participar directamente en la construcción, y dirige el gasto público a familias de ingresos bajos y moderados, al tiempo que fortalece las instituciones del sector. El objetivo radica en aumentar la efectividad del gasto público en viviendas, mejorar el acceso de las familias pobres a condiciones de vida decentes y estimular la actividad económica del sector.

La Dirección General de Vivienda y Urbanismo (DGVU), que formula políticas especializadas en la implementación de programas de vivienda y desarrollo urbano, se creó como la rama técnica de la Secretaría de Obras Públicas, Transporte y Vivienda (SOPTRAVI). Aunque la creación de la DGVU constituye una mejora respecto de las instituciones anteriores que operaban en el sector, no se mejoró la debilidad del gobierno; esto implica autoridad diseminada, duplicación de funciones y mala coordinación entre las agencias del sector de viviendas. Además, la SOPTRAVI tiene capacidad limitada para coordinar las políticas municipales y del gobierno central, los recursos de los fondos y los operadores del sector privado debido a la falta de personal técnico, autoridad política y recursos financieros.

Resumen del programa

El Programa de Viviendas para Personas de Bajos Ingresos está diseñado como una operación de dos fases, y cada una de ellas dura cinco años. Esta estrategia permitirá que las instituciones públicas asuman sus nuevas funciones de forma gradual, lo que consolidará y ejecutará sus responsabilidades clave dentro del sector de viviendas. Además, la estrategia reconoce que las necesidades de vivienda de Honduras son tan grandes que se requerirá de un esfuerzo a largo plazo para crear un impacto sustancial.

El programa brinda apoya la SOPTRAVI en el diseño de nuevos instrumentos para el sector de viviendas y en el fortalecimiento de la estructura institucional del sector, con el DGVU en el papel principal. En este sentido, la SOPTRAVI desarrolla un nuevo marco legal, instrumentos y políticas de vivienda innovadoras, y establece una unidad para monitorear las actividades gubernamentales y no gubernamentales del sector.

Los recursos del programa también financian subsidios que permiten que familias de bajos ingresos compren una casa nueva o mejoren la que ya tienen. En ambos casos, los subsidios complementan los ahorros familiares y potencian los recursos de préstamos provenientes de instituciones financieras y las donaciones de organizaciones no gubernamentales. Otra modalidad que el programa apoya son los subsidios colectivos otorgados a grupos de familias que viven en vecindarios con tasas de pobreza altas; estos subsidios se usan para financiar infraestructura básica, como agua potable y saneamiento, vías de acceso y sistemas de calles, drenaje, alumbrado público y facilidades instalaciones de servicios sociales.

El financiamiento para gestionar el programase destina a fortalecer la capacidad de ejecución del proyecto del DGVU, especialmente para administrar el sistema de distribución de subsidios del programa, controlar el rendimiento y realizar servicios de auditoría.

Los socios del BID

El gobierno hondureño alienta la colaboración de los donantes en los sectores en los que operan. Dada su experiencia en la ejecución conjunta de un programa posemergencia de viviendas anterior, la Agencia Sueca para la Cooperación del Desarrollo participó en charlas sobre la política del gobierno en el sector, y acordó continuar trabajando con la FUNDEVI como socia en la implementación del sistema de subsidio directo de este programa. Además, el BID coopera con el programa Ciudad-Vecindario del Banco Mundial a través del uso de un criterio de diseño y ejecución similar para el componente del subsidio colectivo.

El programa también complementa la línea de crédito del Banco Centroamericano de Integración Económica (CABEI), que proporciona financiamiento a intermediarios financieros privados para que otorguen préstamos a viviendas de ingresos bajos y moderados así como a desarrolladores.

Resultados

  • Sistema de información, evaluación y monitoreo del sector de viviendas establecido
  • Sistema de distribución de subsidios implementado, y 8 rondas de subsidios individuales ejecutadas
  • Estudio sobre canalización de remesas para el sector de viviendas ejecutado
  • 9.632 subsidios para viviendas individuales desembolsados
  • 2.581 subsidios para viviendas individuales, destinados a la reconstrucción de hogares afectados por las inundaciones, distribuidos
  • 2 vecindarios en modernización con subsidios colectivos (para un total de 1990familias, o 13.000 personas.
  • 21 proyectos de reconstrucción de emergencia realizados

Fotos

 
Los alumnos de la escuela de Colonia Villa Franca llegan a una hermosa imagen de niños rodeados de naturaleza.

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