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Ejecutado
por
el
Instituto
Nacional
de
Recursos
Hidráulicos
(INDRHI)
a un
costo
US$60
millones,
de
los
cuales
el
BID
aportó
US$48,0
millones,
el
Fondo
para
el
Desarrollo
Agrícola,
FIDA,
US$6.0
y el
Gobierno
Dominicano
US$6.0
millones,
el
programa
constituyó
un
notable
hito
en
el
desarrollo
de
una
de
las
principales
zonas
agrícolas
del
país.
Dado
su
enfoque
integral,
el
PRODAS
no
sólo
contribuyó
a
mejorar
la
eficiencia
productiva
y
oferta
agropecuaria
del
valle
de
San
Juan,
tanto
para
consumo
nacional
como
para
exportación,
sino
también
a
aumentar
la
calidad
de
vida
de
la
población
pobre
de
la
cuenca
del
río
en
su
conjunto
y a
preservar
mejor
sus
recursos
naturales,
especialmente
agua
y
suelo.
Además
de
integral,
el
enfoque
del
PRODAS
fue
participativo.
Junto
a
concursol
central
del
INDRHI,
el
programa
previó
y
contó
con
la
participación
de
otras
instituciones
públicas
y
con
el
respaldo
del
sector
privado,
así
como
de
una
Junta
Consultiva
que
operó
como
vínculo
permanente
entre
los
beneficiarios,
las
organizaciones
de
la
sociedad
civil
y el
organismo
ejecutor,
para
el
éxito
del
esfuerzo.
Hoy
están
a la
vista
los
logros
de
este
programa,
muchas
de
cuyas
metas
fueron
superadas.
Estas
van
desde
la
restauración
de
la
Presa
de
Sabaneta,
cuyos
daños
estructurales
por
décadas
constituyeron
una
amenaza
a la
población
de
la
cuenca
y
que
el
programa
permitió
reparar
justo
antes
del
paso
del
Huracán
“Georges”
de
1998,
evitándose
así
incontables
pérdidas
en
vidas
y
propiedades,
hasta
la
terminación
del
sistema
de
riego,
también
largamente
ansiado
por
los
agricultores
del
valle
en
su
margen
izquierda;
pasando
por
la
protección
de
suelos
y
bosques
en
la
cuenca
alta
del
río
y
por
el
combate
a la
pobreza
de
la
cuenca
media,
cuya
población
tradicionalmente
había
visto
pasar
el
agua
río
abajo
hacia
el
rico
valle,
sin
poder
beneficiarse
de
ella.
Así
este
programa
benefició,
directa
o
indirectamente
con
sus
distintas
actividades,
a
cerca
de
175,000
personas
en
más
de
50
comunidades
de
la
cuenca,
siendo
los
principales
beneficiarios
los
pobladores
rurales
vinculados
a la
agricultura
y
las
actividades
forestales,
así
como
la
población
de
bajos
recursos
que
vive
en
las
comunidades
donde
se
ejecutaron
numerosos
proyectos
de
desarrollo.
El
impacto
del
PRODAS
se
extenderá
al
futuro,
como
consecuencia
de
los
beneficios
de
sus
acciones
a
largo
plazo
en
recuperación
de
la
capacidad
productiva
de
suelos,
infraestructura
de
riego,
provisión
de
agua
potable,
infraestructura
social
y
agrícola,
desarrollo
de
las
organizaciones
sociales
y de
productores,
capacitación
y
conservación
de
los
recursos
naturales,
etc.
todo
lo
cual
lo
cual
continuará
mejorando
en
la
calidad
de
vida
y
condiciones
de
producción
de
la
zona.
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